SISSY 

Elisabeth o Isabel de Babiera

(1837-1898)

 

 

SISSY Elizabeth de Austria nació en Munich, el día de Nochebuena del año 1837. Era hija de Maximiliano, duque en Baviera, y de Ludovica, princesa de Baviera.

 

Elisabeth de Wittelsbach (Sissy)

 

Sissi la emperatriz de Austria y reina de Hungría, murió el 10 de septiembre de 1898 en Ginebra a la edad de sesenta años. Un anarquista italiano que respondía al nombre de Luigi Luccheni acabó con su vida dándole una puñalada mortal en el pecho.

La pequeña Sissí heredó el carácter extrovertido y bonachón de su padre. Maximiliano era alegre, buen bebedor y comilón, amante de la caza y de sus amigos. Se cuenta que el padre de Elizabeth creó, junto con sus amigos, la Orden de la Mesa Redonda, en donde él era el rey Arturo. Las últimas revelaciones que se han publicado sobre la vida de la emperatriz apuntan a que, además de ser una mujer profundamente romántica, Sissi se sentía obsesionada por mantener una figura casi perfecta para lo cual seguía severas dietas alimenticias y dormía habitualmente con compresas que le apretaban el vientre. Su peso se situaba habitualmente en torno a los cincuenta kilos: Sissi quería mantenerse en forma a toda costa e incluso este deseo fue aumentando luego de sus primeros embarazos. A pesar de los rumores sobre su lesbianismo no tuvo más que amores platónicos -con hombres y mujeres-. Que entendía como pocos a su primo Ludwig II -el rey loco de Baviera- y amaba las cabalgatas.

 

los padres de Sissi, Carlos theodore y Ludowika

 

Elisabeth tenía dificultades para adaptarse a la estricta etiqueta que se practicaba en la corte de Habsburgo, no obstante, le dio al emperador tres hijos en rápida sucesión: la archiduquesa Sofía Federica de Austria, que murió a los dos años de edad, la archiduquesa Gisela de Austria (1856-1932), el esperado sucesor al trono, el archiduque Rodolfo (1858-1889), y la archiduquesa María Valeria de Austria (1868-1924). Se le negó a Elisabeth la crianza de sus hijos, que estuvo a cargo de su suegra, la archiduquesa Sofía de Baviera esposa de  Francisco Carlos de Austria. Después del nacimiento de Rodolfo el matrimonio comenzó a deteriorarse. Sólo se le permitió criar a Sisi su última hija, María Valeria, a la que ella llamaba cariñosamente "mi hija húngara", dado el gran aprecio que le tenía a ese país.

 

Todo empezó en el balneario austriaco de Bad Ischl en agosto de 1853, cuando Sissí tenía 15 años y ya era famosa por su belleza. Sofía de Baviera, la dominante madre del emperador austriaco Francisco José, quería que su hijo de 22 años eligiera para el baile a su prima Elena, de 18, la hermana mayor de Sissi. Pero Sissi resultó la elegida Se casaron el 24 de abril de 1854 en la iglesia vienesa de los Capuchinos que se iluminó para la ocasión con ciento cincuenta mil velas. Eran primos y a pesar de que Sissi sólo tenía dieciséis años, compartió con su esposo -que tenía veinticinco años cuando se celebró el enlace- las tareas de gobierno. Curiosamente, Francisco José iba a contraer matrimonio con Helena, la hermana mayor de Sissi, pero el emperador quedó prendado de la belleza de la joven y decidió casarse con ella. Sissi llegó a Viena navegando el río Danubio, en un barco tapizado de rosas.

 

Francisco José

 

Entró al palacio imperial de Laxenburg en una carroza enchapada en oro y arrastrada por caballos blancos. Desgraciadamente, lejos de ser el comienzo de una “vida rosa”, la vida de Sissi se acababa de convertir en un calvario sin retorno. La pareja disfrutó de una maravillosa luna de miel en Italia, al regreso Francisco José se ocupó en cuerpo y alma de todos los quehaceres del Imperio, desatendiendo las demandas de su joven esposa. El protocolo de la corte vienesa pronto asfixió a la joven emperatriz, por otra parte Sofía no dejaba de inmiscuirse en la vida conyugal de la pareja, dificultando las relaciones de los desposados. Sissi se sintió secuestrada en el palacio de Hofburg.

El  reinado de Francisco José I de Habsburgo-Lorena de 68 años es el tercero más prolongado de la historia europea, después de Luis XIV de Francia y Juan II de Liechtenstein.
 

El matrimonio tuvo cuatro hijos, los primeros tres en rápida sucesión inmediatamente después de casarse:

 

La emperatriz se alejó poco a poco de la actividad de la corte, odiaba la rigurosa etiqueta vienesa. Dos años después, era madre de dos nenas que su suegra le arrancó de las manos. Sissí se rebeló y se las llevó de viaje por Hungría, pero la mayor murió súbitamente. Murió como consecuencia de una escarlatina, Sissi se quebró, dejó a la sobreviviente, Gisela, en manos de su suegra. E hizo lo mismo cuando nació Rodolfo.  Peinarse le llevaba tres horas por día y vestirse, otras tres. Anotaba su altura, su peso y el ancho de su cintura, diariamente. Era capaz de ayunar durante días. Hasta que cumplió sus 45 años, montaba a caballo hasta diez horas diarias. Siempre recorría a pie 5 kilómetros a paso militar, y no acostumbraba sentarse.

También toleró, hasta cierto punto, el romance de su marido, el Emperador, con la actriz Katharina Schratt ya que Sissi detestaba la vida de corte, aversión que se convirtió con el tiempo en auténtica fobia y también la vida conyugal. Esta fobia le provocaba en sus breves estancias en Viena trastornos psicosomáticos como cefaleas, náuseas y depresión nerviosa. La emperatriz se mantuvo siempre que pudo alejada de Viena y de la vida pública. Fue una emperatriz ausente de su Imperio, aunque no por ello menos querida por el pueblo o menos pendiente de los asuntos de Estado. De hecho fue la emperatriz una de las impulsoras de la coronación de Francisco José como rey de Hungría.

De izquierda a derecha: de pie, el Emperador Francisco José, Maximiliano y Carlota, de México, Luis Víctor  y Carlos Luis; sentados, la Emperatriz Elisabeth, la Archiduquesa Sofía y su esposo el Archiuduqe Francisco Carlos. Los niños son el Príncipe Heredero Rodolfo y la Archiuduquesa Gisela, hijos de Francisco José y Elisabeth. (Foto: Raoul Koarty)


En la corte, parecía excéntrica porque le gustaban los animales -llenaba el palacio de perros y loros- o porque hablaba con filósofos y poetas contra la monarquía. Por eso, al cumplir 22 años empezó a viajar por toda Europa y apenas visitaba Viena 15 días al año. Al ser coronada reina de Hungría, en 1867, se ganó el corazón de sus súbditos al concederles iguales derechos que a la mayoría de habla alemana. Mientras tanto, el imperio Habsburgo se desintegraba poco a poco: en 1859 perdió Italia; en 1866 se separó Alemania; en 1878 hubo revueltas en Bosnia y Herzegovina, y protestas nacionalistas entre las minorías polaca, checa y rutena. Ella no se interesaba en la política. Aunque amaba a los animales, disfrutó durante años de las cacerías del zorro en Inglaterra. Y aunque tenía fama de progresista en política, se dice que en 1869 le pidió al emperador Francisco José que le regalara un esclavo negro. El la amaba locamente, pero se negó a satisfacer este capricho. Pero Sissí logró que el sha de Persia le entregara a Rustimo.

 

Los diarios de la época le atribuyeron romances nunca concretados. Con el aristócrata húngaro Gyula Andrassy, el oficial inglés William Bay Middleton, un pintor florentino y alguna dama de compañía.

 

la única foto q se conoce, de Sissi mayor con unos 55-60 años

 

 

 Su hijo Rodolfo

Nacido el 21 de agosto de 1858,  había tenido una vida no pocas veces triste. Nada más ver la primera luz, le fue arrebatado a su madre, la célebre Sissi, a la que se consideraba incapaz de educarlo correctamente, y puesto en manos de nodrizas. Apenas cumplidos los siete años, Rodolfo fue entregado al general conde de Gondrecourt, que decidió endurecer su carácter despertándolo por la noche mediante el recurso de disparar un revolver cerca de sus oídos o sometiéndolo a repetidas duchas heladas. A los cuatro meses de semejante régimen, el niño había perdido tanto peso, tanto color y tanto ánimo que Sissi logró que se le cambiara de preceptor. Sin embargo, eso no evitaría que Rodolfo continuara sufriendo crisis de llanto y periodos de depresión.
La llegada de la adolescencia produciría un cambio radical en Rodolfo. Dotado ahora de la capacidad de viajar, recorrió Baviera, Grecia, Egipto, Gran Bretaña y comenzó a formarse una idea de la monarquía muy diferente de la sustentada por su padre, el emperador Francisco José. Éste, inquieto por lo que consideraba diletantismo de su hijo, decidió casarlo con la princesa
Estefanía de Bélgica. De esa manera, pretendía estrechar lazos con la casa de Coburgo y obligar a Rodolfo a sentar la cabeza. El remedio pensado por Francisco José se reveló pronto de escaso valor. Tras el nacimiento de su hija Isabel y enterado de la noticia de que Estefanía no podría darle más hijos, Rodolfo decidió entregarse a una vida de placeres entretejida de conspiraciones. Mientras convertía en su amante a la bailarina húngara Mizzi Kaspar, Rodolfo entró en relaciones con los nacionalistas húngaros.

 

   Su hijo Rodolfo en otoño de 1888, en una de las numerosas fiestas a las que asistía, conoció a una joven de la alta aristocracia vienesa, y quedó impresionado por su belleza. Era la baronesa Maria Vetsera de origen húngaro y tan sólo 17 años. Entonces decidió convertirse en su amante. El heredero al trono regaló a la baronesa un anillo en el que figuraban las siglas ILVBIDT, es decir, In Liebe Vereint Bis In Dem Tode…: Unidos por el amor hasta en la muerte. Por lo que se refería a su esposa, se había enterado de aquellas citas pero consideraba que no pasaban de ser un capricho pasajero que desaparecería antes o después. El 14, Rodolfo escribió al papa solicitándole que anulara su matrimonio con Estefanía. A pesar de su amor por María, Rodolfo nunca dejó de frecuentar a sus otras amantes.

 

 

Poco más de un año después ambos amantes estarían muertos. En 1889  el príncipe heredero, se suicidó en Mayerling luego de matar  a su amante en su casa de campo de la caza de Mayerling, sur de Viena, después se tiró. El día anterior al de su muerte, Rodolfo no salió a cazar con sus invitados; también se excusó en la cena, la cual hizo en privado con María. A la mañana siguiente, su sirviente le despertó a las siete de la mañana como era habitual, pero el Príncipe le pidió que volviera una hora y media más tarde. Cuando regresó, no hubo respuesta a sus llamadas y, al entrar en la habitación, encontró los dos cuerpos sin vida y bañados en sangre. Inmediatamente después se inició una frenética operación para ocultar lo sucedido. Los invitados fueron despedidos, alegando que el Príncipe estaba enfermo, y el cuerpo de la joven fue trasladado a otra habitación. Los tíos de María fueron llamados a Mayerling para que se hicieran cargo de su cadáver, la vistieron y la pusieron un palo de escoba en la espalda para mantenerla derecha y que pareciera que salía por su propio pie y así la sacaron del palacio por la puerta de atrás. La enterraron inmediatamente después, en una tumba anónima de un pequeño cementerio y sin ninguna ceremonia  El anuncio oficial de la muerte de Príncipe, que se hizo el día 31 de enero, decía que había sufrido un ataque al corazón. A los emperadores se les informó de que María había envenenado a su hijo, no fue hasta el día siguiente cuando se hizo pública la noticia del suicidio.

 

nuera (mujer de su hijo Rodolfo) y nieta de Sissi

 

Después del suicidio de Rudolph

Elisabeth  perdió voluntad para vivir y su vida entró la declinación y ella anheló su muerte misma. Ella tenía  la fuerza para atender al entierro precipitado dispuesto de Rudolph, pero, en la noche después  ella visitó su tumba solamente y, en un estado del derrumbamiento mental total, dijo en voz alta su nombre, en una tentativa inútil de llamarlo detrás del sepulcro. Luego Sissí repartió sus joyas y eligió vestirse siempre de negro. Los diarios publicaban que la emperatriz había enloquecido.

Ni varón ni mujer, atravesó inquieta el mundo como un ser infantil, asexuado, se dice en La emperatriz Elizabeth, mitos y verdad, de la historiadora Gabriele Praschl Bichler y los psicólogos Gerti Senger y Walter Hoffmann.Para ellos, era una joven narcisista que nunca superó la pubertad. Representó a la mujer niña que se opone a su propia evolución sexual y social, pagando con la anorexia el precio de una batalla en su inconsciente. Pero Sissí, como una enigmática Gioconda, sigue atrayendo multitudes.
La residencia de la emperatriz durante los primeros años de su matrimonio fue Schonbrunn, el palacio de verano de los emperadores.

El Palacio de Schönbrunn está ubicado en la ciudad de Viena, capital de Austria. Su sitio en la Red ofrece sus datos históricos, imágenes de sus jardines y su majestuosa edificación e informa, asimismo, sobre las exposiciones y eventos culturales que tienen lugar en sus numerosas salas. Hoy día, en Schönbrunn se visitan los apartamentos de Sissi y Francisco José, decorado en estilo Biedermeier, de una rara sencillez en medio del fastuoso entorno del palacio. Sólo en Schönbrunn se puede conocer el dormitorio común de los emperadores, toda una revolución para la época, cuando habitualmente las parejas reales tenían aposentos rigurosamente separados.

A la emperatriz le aburría la vida de la Corte y realizaba escapadas para tomar aire puro y olvidarse de la vieja Viena. La isla griega de Corfú y Madeira fueron sus destinos favoritos, pero también viajó a Venecia, Biarritz, Londres o Mallorca, y dispuso de un yate al que llamó "Miramar". Sissi era muy celosa de su belleza y apenas si existe de ella un retrato, ya anciana, sin las abundantes trenzas postizas que le incorporaba a su peinado) hasta su abanico de cuero, usado con el mismo fin (sólo un fotógrafo logró retratarla una vez cuando se ocultaba con el abanico, mientras montaba a caballo en su palacio húngaro de Gödöllö).

COMO FALLECIO?

El 10 de septiembre de 1898, mientras paseaba por el Lago Lemán de Ginebra con una de sus damas de compañía, la condesa Irma Sztaray, fue atacada por un anarquista italiano, Luigi Lucheni, que fingió tropezarse con ellas, aprovechando el desconcierto para deslizar un fino estilete en el corazón de la Emperatriz. Al principio, Isabel no fue consciente de lo que había sucedido. Solamente al subir al barco que las estaba esperando, comenzó a sentirse mal y a marearse. Cuando se desvaneció, su dama de compañía avisó al capitán del barco de la identidad de la dama y regresaron al puerto. Ella misma desabrochó el vestido de la Emperatriz para que respirara mejor y, al hacerlo, vio una pequeña mancha de sangre sobre el pecho, causada por el estilete, que había provocado una mínima pérdida de sangre sobre el miocardio, suficiente para causar la muerte. Luigi Lucheni estaba en realidad planeando un atentado contra el pretendiente al trono francés, un príncipe de la Casa de Orléans pero al leer en un periódico que la visita del príncipe francés había sido anulada y que la Emperatriz se encontraba en la ciudad, decidió buscar en ella a la víctima perfecta para pasar a la posteridad. El cuerpo de la Emperatriz fue trasladado a Viena entre el gran cortejo fúnebre que el protocolo dictaba, siendo sepultada en la Cripta Imperial o Kaisergruft, en la Iglesia de los Capuchinos, en vez de en su palacio de Corfú, el Achilleion, donde deseaba recibir sepultura realmente, tal como indicó en su testamento.

 

El Palacio Imperial de Hofburg es el castillo más grande de la ciudad de Viena. Fue la residencia de la mayor parte de la nobleza de la historia Austriaca, especialmente de la dinastía de los Habsburgo (durante más de 600 años), y de los emperadores de Austria y de Austria-Hungría. Es, actualmente, (después del siglo XX) la residencia del presidente de la República austriaca. El Hofburg, es conocido, asimismo, como residencia de invierno, dado que el lugar de veraneo preferido por la familia imperial es el Palacio de Schönbrunn. Es uno de los lugares turísticos más visitados de Austria. El palacio alberga el museo de Sissi y los salones imperiales. El palacio cuenta con 2.600 estancias, repartidas en 18 alas. Está situado en la parte antigua de la ciudad, en el primer distrito, en los márgenes del Danubio.

Veinte salones están abiertos, hoy día, al público en la Reichkanzleitrakt (1728-1730) y Amalienburg (1575): son las estancias que habitaba Francisco José I de 1857 a 1916, y las mismas en las que vivió la emperatriz Elisabeth (Sissi) de 1854 a 1898, y las que albergaron al zar Alejandro I durante el Congreso de Viena. Los tesoros, tanto sagrados como seculares, amasados por los Habsburgo a través de los siglos, ocupan 21 salas. Estos tesoros comprenden las joyas de la corona y las insignias del Sacro Imperio Romano Germánico. El cuadro del emperador Maximiliano I realizado por Strigel y los tesoros adquiridos cuando se casó con María de Borgoña en 1477.

Hofburg ayer

 

Hofburg hoy

 

 

 

 

 

El Kunsthistorisches Museum

 (Museo de Historia del Arte)

El Kunsthistorisches Museum (Museo de Historia del Arte) de Viena es uno de los más importantes de la nación como el hogar, a instancias del emperador Francisco José I, que había construido, la mayoría de las colecciones imperiales de la estructura Asburgo.La hermosa conserva Entre las piezas más prestigiosas, la corona imperial de Austria, el tesoro de Rodolfo II de Habsburgo, Sacro Imperio Romano Germánico, el Tesoro de Borgoña (las personas que lideran la saga de los Nibelungos), y más, sólo por mencionar esta colección de Tesoro. Yendo más lejos, aquí se pueden admirar los tesoros recogidos por los Habsburgo, pinturas de muchos autores famosos, como Antonello da Messina, Tintoretto, Rembrandt, Rafael, Caravaggio, Diego Velázquez, así como las colecciones de los egipcios y griegos. Las secciones del museo buscar diferentes tiempos: la mayoría están abiertos de martes a domingo de 10 a 18, excepto que su dinero estará cerrada el martes, a continuación, debe elegir otro día. El billete cuesta "sólo" es de 12 euros.

El Museo de Historia del Arte fue construido por el emperador Francisco José para las colecciones imperiales y hoy en día es uno de los más prestigiosos. El Kunsthistorisches Museum (Museo de Historia del Arte), uno de los primeros museos de bellas artes del mundo. Con planta rectangular, y acabada con una cúpula de 60 metros de alto, el museo que alberga en su interior la mejor colección de obras de Rubens del mundo, esta lujosamente decorado con mármol, ornamentación de estuco, y pan de oro. Una obra de arte por sí mismo.

HECHOS CURIOSOS

   Una de las más importantes esculturas del museo, el Salero de Francisco I de Francia de Benvenuto Cellini, fue robada el 11 de mayo de 2003 y recuperada el 21 de enero de 2006, en una caja enterrada en un bosque cerca de la ciudad de Zwettl, Austria. Había sido el robo de arte más importante de la historia de Austria. El Museo Kunsthistorisches aparece en considerable detalle en la misión final del juego de ordenador Mafia: The City of Lost Heaven, desarrollado por Illusion Softworks. Una selección de obras del museo, formada por unas 73 pinturas y más de un centenar de objetos diversos, se expuso temporalmente en el Museo Guggenheim de Bilbao en 2008.

 

 

 

otros lugares de residencia de Sisi

 

Romance Anónimo Romeo y Julieta
Walkirias Waltz

 

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