,
considerada una de las mujeres más bellas y desgraciadas de su época.
Recibió
una educación esmerada destinada a convertirle no sólo en el digno sucesor de su
padre, sino también en el continuador del régimen autoritario y absolutista que
Francisco José había instaurado. Pero poco tenían en común padre e hijo: Rodolfo
no era fuerte ni física ni emocionalmente, su personalidad era mucho más
parecida a la de su madre; mostró predilección por las artes y le gustaba
rodearse de intelectuales y liberales. Pero sobre todo fue un redomado mujeriego
y no rechazó ninguno de los placeres que la vida y su alta posición le
ofrecieron. En el plano político, sus ideas eran completamente opuestas a las
del Emperador: Rodolfo era liberal, estaba totalmente en desacuerdo con la
política pro-alemana que su padre seguía, así como con el movimiento militarista
y belicoso que conmocionaba a Europa. Por si esto fuera poco, y probablemente
debido también a la influencia materna, el Príncipe era simpatizante de los
movimientos independistas húngaros. Todo esto hizo que las relaciones entre
padre e hijo fueran muy tensas y los enfrentamientos entre ambos numerosos. En
1881, cuando tenía 23 años, se concertó su enlace con la hija del Rey Leopoldo
de Bélgica, Estefanía, de 17. Éste fue tan sólo un acuerdo de estado destinado a
reforzar la posición austriaca en Europa. El matrimonio fue un fracaso desde el
principio; Rodolfo no cambió ni un ápice sus costumbres por respeto o
consideración a su joven esposa, a la pobre
Estefanía de Bélgica no le dieron la menor
oportunidad de crear una familia. A pesar de todo tuvieron una hija.

El
Encuentro de los Amantes
En otoño
de 1888, en una de las numerosas fiestas a las que asistía, Rodolfo conoció a
una joven de la alta aristocracia vienesa, y quedó impresionado por su belleza.
Era la baronesa Maria Vetsera de origen húngaro y tan sólo 17 años. La madre de
María había sido, años atrás, amante del Emperador Francisco José y del propio
Príncipe. Rodolfo
consiguió que su prima, la Condesa Larisch les presentara e inmediatamente se
convirtieron en amantes. Los tres estaban sellando, sin saberlo, su trágico
destino. Poco más de un año después ambos amantes estarían muertos y la condesa
Larisch, que había fomentado y encubierto a los amantes, arruinada y
defenestrada por la Familia Imperial que nunca le perdonó su papel en la
tragedia y que vivió, a partir de entonces, en la miseria. Pero al
mismo tiempo que el romance se consolidaba, los allegados del príncipe
comenzaron a observar un deterioro en la imagen y comportamiento de Rodolfo. Hay
que tener en cuenta que en su familia materna se habían dados diversos casos de
locura. Además, el consumo de drogas y alcohol, los problemas con su padre y su
miedo a decepcionarle; la relación con su madre, a la que adoraba pero que había
estado siempre ausente y por la que se sentía rechazado, habían minado su salud
mental y venía sufriendo de depresiones desde hacía algún tiempo. A pesar
de su amor por María, Rodolfo nunca dejó de frecuentar a sus otras amantes y, al
parecer, incluso en los últimos meses de su vida propuso a alguna de ellas que
se suicidará con él.

Maria Vetsera
Suicidio
o Asesinato
En enero
de 1889, el Príncipe decidió pasar algunos días en el pabellón de caza de
Mayerling, se dice que tras una fuerte discusión con el Emperador. En su viaje
le acompañaba María. Aunque
en un primer momento los amantes estuvieron solos, más tarde se les unieron
algunos amigos para una partida de caza. El día anterior al de su muerte,
Rodolfo no salió a cazar con sus invitados; también se excusó en la cena, la
cual hizo en privado con María. A la mañana siguiente, su sirviente le despertó
a las siete de la mañana como era habitual, pero el Príncipe le pidió que
volviera una hora y media más tarde. Cuando regresó, no hubo respuesta a sus
llamadas y, al entrar en la habitación, encontró los dos cuerpos sin vida y
bañados en sangre.
Inmediatamente después se inició una frenética operación para ocultar lo
sucedido. Los invitados fueron despedidos, alegando que el Príncipe estaba
enfermo, y el cuerpo de la joven fue trasladado a otra habitación. Los tíos
de María fueron llamados a Mayerling para que se hicieran cargo de su cadáver,
la vistieron y la pusieron un palo de escoba en la espalda para mantenerla
derecha y que pareciera que salía por su propio pie y así la sacaron del palacio
por la puerta de atrás. La enterraron inmediatamente después, en una tumba
anónima de un pequeño cementerio y sin ninguna ceremonia. El
anuncio oficial de la muerte de Príncipe, que se hizo el día 31 de enero, decía
que había sufrido un ataque al corazón. A los emperadores se les informó de que
María había envenenado a su hijo, no fue hasta el día siguiente cuando se hizo
pública la noticia del suicidio. Por toda
Viena se extendieron rumores sobre la muerte del Príncipe, testigos comentaban
que su cuerpo mostraba signos de lucha, como si se hubiera enfrentado a algún
agresor, y que el cadáver de María había sido encontrado en el jardín con un
fuerte golpe en la cabeza, pero sin rastro de ningún disparo. Muchos
años después, ocurrió algo que parecía dar fundamento a aquellos extraños
rumores. La tumba de María fue profanada dos veces, en 1916 por las tropas
invasoras rusas que buscaban joyas y en 1991 por un particular austriaco, al
parecer obsesionado por el Misterio de Mayerling, y que devolvió el cuerpo a su
familia en 1992. Según los patólogos que extraoficialmente examinaron el cadáver
el presunto cuerpo de la joven, éste pertenecía a una mujer de unos 19 ó 20 años
que había fallecido un siglo antes, los restos de las ropas también coincidían
con los que habían vestido a la desgraciada joven, en el cráneo no se observaban
restos de la bala que supuestamente la mató, pero sí tenía marcas de golpes.
Todo ello confirmaría la teoría de que fue asesinada en el jardín cuando
intentaba huir de los asesinos del Príncipe, mientras éste se enfrentaba a
ellos.
Las
Diferentes Teorías
Mucho se
ha especulado sobre lo que ocurrió aquella fatídica noche de diciembre. Hay que
tener en cuenta que la muerte del Príncipe se produjo en un momento en que en
toda Europa se respiraban vientos de guerra, que terminarían con el estallido de
la I Guerra Mundial; cualquier cambio en el mapa político podía ser definitivo.
Alguna de la teorías que se han ido formulando a lo largo del tiempo son las
siguientes:
Que
Rodolfo fue asesinado por los propios servicios secretos austriacos. Ya que, si
hubiera llegado a suceder a Francisco José, sus ideas liberales, además de sus
simpatías hacia los independentistas húngaros, habrían significado el final del
Imperio tal y como estaba concebido.
Más
reciente, la última Emperatriz de Austria, Zita, reveló poco antes de morir, lo
que según ella era el gran secreto familiar. Rodolfo había sido victima de un
complot internacional. Los servicios secretos franceses habían organizado un
golpe de estado, por el cual Rodolfo derrocaría a su padre y se haría con el
poder, dejando así a Alemania aislada del resto de Europa. Rodolfo dudó por un
tiempo, para finalmente negarse a traicionar a su padre, pero quedó en una
situación muy precaria: si se decidía a contar lo que sabía, probablemente
habría significado el inicio inmediato de la I Guerra Mundial, así que fue
"callado" por los franceses.
Que
Rodolfo, sumido en una fuerte depresión decidió quitarse la vida, pero ante el
temor a morir sólo propuso a María que se suicidara con él, y ella, locamente
enamorada le secundó.
También
se rumoreó que María estaba embarazada y que los amantes se habían enterado que
su relación era incestuosa, ya que eran hermanastros (María habría nacido fruto
de la relación que su madre había tenido con el Emperador); los remordimientos y
la imposibilidad de su amor les habría conducido a tomar la trágica decisión.
Por
último, Rodolfo habría estado decidido a repudiar a su esposa y casarse con
María. Estefanía humillada y celosa, habría organizado el crimen.