Recoleta, con sus palacios afrancesados, es una de las zonas residenciales más elegantes y cotizadas de Buenos Aires. Tiene buenos cafés y restaurantes, y es el polo cultural por excelencia. Cuenta con dos museos dedicados al arte, un gran centro cultural, numerosas galerías de arte y una de las más importantes ferias artesanales.  Las tierras en las cuales se encuentra el Cementerio de la Recoleta fueron cedidas por Don Juan de Garay a Don Rodrigo Ortíz de Zárate tal cuál era la costumbre de la época en el sentido de entregar tierras a aquéllos que acompañaban al que comandaba la expedición. Ello sucedió en el año 1583. Distintos propietarios tuvo el lugar, hasta llegar finalmente al matrimonio formado por Don Fernando de Valdéz e Inclán y Doña Guerrera y Hurtado, quiénes donaron parte de ellas para levantar un convento. Asimismo Don Juan de Narvona hizo construir una Iglesia que puso bajo la advocación de Nuestra Señora del Pilar. Convento e Iglesia fueron regenteados por los frailes recoletos, aunque algunos afirman que estos monjes nunca existieron por estas latitudes y que en realidad eran franciscanos. Las tierras linderas servían de huerto. De acuerdo a la costumbre de la época el lugar de entierro era en los templos.

LA RECOLETA 

 

Su nombre proviene del Convento de los Padres Recoletos, edificado por los monjes de esa orden hacia 1706, junto a la Basílica Menor de Nuestra Señora del Pilar (una verdadera joya de la arquitectura colonial española) y al famoso cementerio donde descansan los restos de ciudadanos ilustres y se multiplican bóvedas de tradicionales familias, algunas de ellas auténticas obras de arte. Frente al monumento sobre la calle Junín en el cruce con la Av. Quintana está la entrada al Cementerio, con un gran pórtico neoclásico concebido por el arquitecto Juan Buschiazzo. Fue inaugurado en 1822 y abarca el antiguo huerto del convento. Permanece abierto de 7 a 18. .

Esta exclusiva zona de la ciudad reúne históricos edificios y un conjunto de excelentes restaurantes, discotecas y confiterías, en medio de un magnífico entorno aristocrático.
Su denominación se relaciona con el convento de los Padres Recoletos, en las cercanías se observa la Iglesia del Pilar que fuera construida en el año 1732 y el histórico Cementerio que con sus bóvedas y monumentos da descanso a próceres y familias aristocráticas. En este lugar se encuentran también la Biblioteca Nacional, el Museo Nacional de Bellas Artes, el Palais de Glace, la Facultad de Derecho, la Universidad de Buenos Aires y el Centro Cultural Recoleta, sitios que dotan al lugar de un aura netamente artística y cultural. Se ha convertido en el rincón más europeo de la ciudad, ya que sus plazas se colman de artistas callejeros, estatuas vivientes y espectáculos de buen nivel.
Resulta tradicional sentarse a compartir un café al aire libre en la confitería La Biela, en la esquina de Av. Quintana y Ortiz, con su apacible vista, y mirar a la gente pasar en un entorno atractivo. Frente a ella se encuentra un magnífico gomero de más de doscientos años, siendo un fiel testigo de la zona cuando estaba poblada de pintorescas quintas con imponentes casonas de fin de semana.
Es recomendable caminar plácidamente por la zona comprendida por las Avenidas Alvear, Quintana y Callao; y las calles Posadas, Ayacucho, Guido y Rodríguez Peña.
Si bien es un barrio sidencial, posee un importante centro de vida nocturna en torno a las calles Ortiz, Guido y Vicente López; en los alrededores del cementerio de la Recoleta. Dentro de esta zona se destaca el complejo Buenos Aires Design Recoleta, que es muy concurrido por sus locales especializados en arquitectura y decoración, y por su atractiva terraza con variados estilos de bares y restaurantes, algunos con show y música en vivo. Cerca de este interesante complejo se encuentra Plaza Francia cuya zona, sobre todo los fines de semana, se llena de gente atraída por la feria artesanal y los diferentes espectáculos que ofrecen artistas callejeros.
Entre las intersecciones de las calles Vicente López y Junín se puede disfrutar del complejo de cines Village Recoleta, con estacionamiento propio, 16 salas de cine, librería y con variados y pintorescos bares y restaurantes que acompañan a dicho complejo y se esparcen por esta elegante zona. 
 Cerca de allí se encuentra la zona inmobiliaria conocida como La Isla, rodeada por las calles Gelli y Obes, Copérnico y Galileo que se extiende hasta el contorno de la Av. Gral. Las Heras, la calle Agüero, Av. Libertador y la calle Dr. Luis Agote, donde se pueden apreciar sofisticados edificios, residencias señoriales y magníficas mansiones utilizadas como embajadas. Realmente es una zona para no dejar de recorrer, con jardines y plazas como Plaza Mitre y Plaza Francia, que se destacan por sus diferentes niveles y pintorescas escalinatas.
Convertido hace casi dos décadas en el centro nocturno elegido la elite local, hoy es un agradable paseo peatonal para los fines de semana.
Las arterias que limitan el barrio son Montevideo, Uruguay, Av. Córdoba, Mario Bravo, Av. Coronel Díaz, Av. Gral. Las Heras, Tagle, las vías del Ferrocarril Gral. Bartolomé Mitre y la calle Jerónimo Salguero, hasta la prolongación virtual de Montevideo.

 Iglesia Nuestra Señora del Pilar
A comienzos del siglo XVIII se instalaron en la actual zona de la Recoleta los frailes Recoletos Descalzos, una orden de monjes españoles que pertenecían a los franciscanos del Rey de España. En 1732, el arquitecto jesuita Giovanni Andrea Bianchi ideó para ellos la iglesia del Pilar de estilo colonial, que sería concluida por Juan Bautista Prémoli. Entre 1930 y 1945, el arquitecto André Millé se encargó de devolverle su aspecto original. Aún se conservan los azulejos Pas-de-Calais, que decoran la cúpula de la torre en su extremo izquierdo, y el original reloj esférico que está en su espadaña (campanario hueco que permite observar las campanas) desde 1866, en su extremo derecho. En su interior, en el altar mayor y las seis capillas laterales, se aprecia la impronta del Barroco tardío. Pese a los ecos europeos, tanto religiosos como arquitectónicos y decorativos, en el frontal del altar de plata repujada se destaca un singular sol incaico. Este detalle, como otro de la cabeza de los ángeles de los retablos, recuerda el aporte anónimo de los artistas indígenas en la plasmación del templo.
Desde la Av. Quintana se obtiene una interesante vista panorámica de dicha iglesia con sus atractivas rejas ubicada en la calle Junín 1904.Ha sido declarada Monumento Histórico Nacional.

 Cementerio de la Recoleta


En el año 1822 se dispuso destinar parte del huerto que perteneciera a los frailes recoletos para construir el llamado originalmente Cementerio Miserere, que luego pasó a llamarse del Norte y finalmente de La Recoleta. El diseño original es del ingeniero Próspero Catelín, luego se lo refaccionó por orden del intendente Torcuato de Alvear en 1886 bajo la dirección del arquitecto Juan Buschiazzo.


Es considerado uno de los cuatro cementerios más valiosos en materia arquitectónica y artística a nivel mundial, siendo conveniente recorrerlo en lo posible en compañía de un guía especializado.
Los estilos de construcción de las bóvedas y mausoleos, pertenecientes a las más aristocráticas familias y destacadas personalidades argentinas como el neo-colonial, neoclásico y barroco, hacen sumamente interesante su visita, pues algunas son verdaderas obras de arte. Este cementerio que nació meramente republicano se convirtió en el más aristocrático del país, cuando la epidemia azotó a los barrios del sur en 1870 y 1871, provocando el éxodo de las familias pudientes hacia las tierras ubicadas hacia el norte.
Aquí fueron sepultadas numerosas personalidades de la historia y política nacional como Cornelio Saavedra, Carlos María de Alvear, Torcuato de Alvear, Máximo Marcelo Torcuato de Alvear, Manuel Dorrego, Juan Lavalle, Juan Bautista Alberdi, Domingo F. Sarmiento, Almirante Guillermo Brown, Facundo Quiroga, Juan Manuel de Rosas, Bartolomé Mitre, Nicolás Avellaneda, Adolfo Alsina, Manuel Quintana, Roque Sáenz Peña, Hipólito Irigoyen, Arturo Illia, Eva Duarte de Perón; además de antepasados de  las familias argentinas tradicionales como los Alzaga, Cambaceres, López Lecube, Menéndez, Ortiz Basualdo, y Elizalde, entre otras. También se  encuentran: Luis Federico Leloir, quien recibió el premio Nobel de Química en 1970; Luis Vernet, primer gobernador civil de las Islas Malvinas en 1829; y el boxeador argentino Luis Ángel Firpo entre otras ilustres personalidades.
El panteón nacional, con su pórtico de entrada neodórico de estilo griego, está ubicado en la calle Junin 1790. Diseñado por el arquitecto Juan Buschiazzo en 1881, es el más importante del país por sus bóvedas y monumentos. Por tal motivo más de setenta bóvedas han sido declaradas Monumento Histórico Nacional, apareciendo en importantes ilustraciones internacionales. En su interior se encuentran obras de argentinos como Lola Mora, Zonza Briano, Correa Morales, José Fioravanti y Arturo Dresco ente otros, y de los italianos Antonio Tantardini y Eduardo Rubino.
El cementerio puede visitarse diariamente de 9:00 hs. a 19:00 hs. y los últimos domingos de cada mes, entre marzo y noviembre, se llevan acabo visitas guiadas gratuitas que comienzan en el pórtico de entrada a las 14:30 hs., salvo que llueva.


Monumento a Torcuato de Alvear

El monumento, obra del escultor Joris y el fundidor Lauer, se inauguró en 1900 en honor al primer intendente de la ciudad de Buenos Aires, cumplidos diez años de su fallecimiento, estableciéndolo en la plaza Intendente Alvear. En la parte inferior de la columna del monumento se ubica el busto de Torcuato de Alvear, y en su parte superior se advierte la figura alada que representa La Gloria.
Los restos de Torcuato de Alvear, primer intendente de Buenos Aires, y su hijo Máximo Marcelo Torcuato de Alvear, que fue presidente de la República Argentina, reposan en el Mausoleo de la Familia Alvear ubicado en el Cementerio de la Recoleta, que fue declarado Monumento Histórico.
 

Centro Cultural Recoleta
Situado junto a la Iglesia de Nuestra Señora del Pilar, en la calle Junin 1930, fue un antiguo claustro de los padres recoletos en 1732 y fue reciclado en 1980 para convertirlo en Centro Cultural, conservándose sus claustros de estilo barroco colonial, y los pabellones del siglo XIX del asilo u hogar de ancianos, que rodean los patios de los Naranjos y de la Fuente. Las muestras escultóricas se aprecian normalmente en los patios de los naranjos o de los Tilos.
Se realizan exposiciones y muestras de arte en general, destinadas a promover la actividad de los artistas y creadores locales. Además se pueden observar exhibiciones de plástica, escultura, fotografía y cine, entre otras manifestaciones artísticas.
Los horarios de apertura son de martes a viernes de 14:00 hs. a 21:00 hs.; y los sábados, domingos y feriados de 10:00 hs. a 21:00 hs.
También se ubica dentro de este centro el Museo Participativo de Ciencia, que abre los lunes a viernes de 9:00 hs. a 16:00 hs.; y los sábados, domingos y feriados de 15:00 a 20:00 hs. Los menores de cuatro años no abonan entrada.
En sus proximidades este centro cuenta con una feria de artesanías y espectáculos  peculiares al aire libre, que funcionan en la Plaza Intendente Alvear los fines de semana y feriados entre las 9:00 hs y las 19:30 hs.
 

 Alvear Palace Hotel


En 1932 se inauguraba este elegante hotel en Av. Alvear 1891, concebido durante la denominada Belle Epoque, representando un símbolo de aquella época. El edificio consta de once pisos altos, cinco subsuelos, espléndidos salones y restaurantes decorados con total sobriedad. Los ambientes abarcan los estilos intermedios entre el Luis XIV y el Luis XVI, y algunos de ellos reproducen piezas de renombre del arte decorativo francés.
Esta obra fue concebida por un hombre de negocios, el doctor De Miero, con la colaboración del decorador Verchere, los arquitectos Brodsky y Pirovano, y los ingenieros Escudero y Ortuzar Posteriormente, Medhust Thomas y Harris tendrían a su cargo la terminación de los trabajos de decoración.
En 1984 un grupo de empresarios argentinos se hacía cargo del hotel, efectuando significativas remodelaciones e incorporando sofisticada tecnología pero manteniendo su estilo.
El Hotel cuenta con doscientas diez habitaciones, incluyendo ciento veinticinco suites, elegantemente decoradas estilo Luis XV e Imperio. Entre sus facilidades para los huéspedes, cuenta con Business Center, Health Club, y se puede disfrutar de la más alta gastronomía en L´Oringerie y Jardín D´Hiver y en el único Relais Gourmand en Argentina: La Bourgogne, con su exquisita cocina francesa obra del inigualable chef francés Jean Paul Bondoux.
En 1993 El Alvear Palace Hotel ha sido designado miembro de The Leading Hotels of The World, comenzando una nueva etapa donde el desafío es la búsqueda permanente de la excelencia. Seguramente esta es una de las razones por las que fue elegido por importantes personalidades del ambiente artístico, político, empresarial y de la moda internacional. Entre sus destacados huéspedes se puede nombrar a Antonio Banderas, Carolina Herrera, Paloma Picasso, Catherine Deneuve, Claudia Schiffer, Donatella Versace, Georce Soros, Helmut Kolh, Lee Iaccoca, Michael Scumacher, Nelson Mandela, Oscar de la Renta, Sharon Stone, Shimon Perez, Joan Collins, Sarah Fergusson, Lalo Schifrim, Carlos Saura, Sean Connery, Charlton Heston, Vittorio Gassman, Sofía Loren, Eric Clapton, Soichiro Toyoda, Kenzo Takada, Joan Manuel Serrat, Severiano Ballesteros, Geraldine Chaplin y Ted Turner, entre otras personalidades.

 Avenida Quintana y Avenida Alvear


La influencia europea, sobre todo parisina, se evidencia en estas elegantes avenidas ubicadas en forma paralela que vale la pena recorrer. Poseen mansiones tradicionales y edificios de categoría, además de reconocidas boutiques internacionales de diseñadores de renombre como Armani (que cuenta en su último piso con un centro gastronómico), Ralph Lauren, Versace, Ermenegildo Zegna, Hermes, Kenzo, Escada, Nina Ricci y Louis Vuitton, entre otros. Algunas casas de moda se han hecho traer el mobiliario desde su lugar de origen.  
Laq zona fue elegida por tradicionales familias porteñas para edificar sus viviendas, encontrándose mansiones de fines del siglo XIX y principios del XX.

Complejo Village Recoleta


Es un complejo de entretenimiento y esparcimiento inaugurado en el año 1999 que consta con salas de cines de última generación con alta tecnología en imagen y sonido, además de locales comerciales entre los que se encuentran librerías, disquerías, diversos restaurantes, bares temáticos, pubs, patio de comidas y estacionamiento para vehículos. Se sitúa en el corazón de uno de los barrios más atractivos de la ciudad entre las calles Vicente López, entre Junín y Uriburu. Se recomienda visitarlo (como en la gran mayoría de los lugares y paseos de la ciudad) tanto de día como de noche.  

 Buenos Aires Design


Ubicado en Av. Pueyrredón 2501, se trata de un moderno centro comercial y único shopping especializado en diseño, decoración, equipamiento de interiores y arquitectura.
Entre las Av. Pueyrredón y Av. del Libertador, en un área de gran atracción turística, y rodeado de jardines, museos y centros culturales, se encuentra este mall de decoración con todas las propuestas que uno necesita para decorar el interior de su hogar.
En la amplia explanada que conforma la terraza, ideal para pasear con un magnífico entorno natural, se ubican los estupendos bares y restaurantes que ofrecen gran variedad de cocinas.
Buenos Aires Design alberga, en dos niveles, sesenta alternativas comerciales con las más importantes marcas de diseño y decoración, además de diecisiete góndolas que acompañan las tendencias del mercado arquitectónico. Esta propuesta se complementa con una espectacular terraza de tres mil metros cuadrados, con doce restaurantes que ofrecen alternativas gastronómicas diversas, desde un tradicional asador criollo hasta el conocido Hard Rock Café, con su filial de Buenos Aires.
El mall de decoración abre de lunes a sábados de 10:00 hs. a 21:00 hs., y los domingos de 12:00 hs. a 21:00 hs. La terraza de restaurantes abre al público de domingos a jueves 11:00 hs. a 1:00 hs., y los viernes, sábados y vísperas de feriado de 11:00 hs. a 3:00 hs. de la madrugada, fiel a la prolongada vida nocturna porteña.
 

Edificio del Automóvil Club Argentino (ACA)


El conocido edificio del ACA, que posee doce pisos y tres subsuelos, está ubicado en Av. del Libertador 1850. Fue construido en 1943, como figura en su fachada, por el talentoso ingeniero Vilar como sede social del Automóvil Club Argentino, organismo sin fines de lucro que brinda servicios diversos a los conductores de vehículos asociados en el territorio nacional.
En el edificio se destaca el Museo del Automóvil, donde se pueden apreciar modelos antiguos que circularon por las calles del país (se puede visitar de lunes a viernes de 10:00 hs. a 17:00 hs. Los días feriados no abre sus puertas. La entrada es gratuita. Tel.: 4801-1837), y el Departamento de Turismo donde se pueden adquirir diversos mapas e información completa sobre la actividad turística en Argentina
Un dato interesante de conocer es que el primer vehículo automotor que circuló por la ciudad de Buenos Aires, en el año 1895, pertenecía a Dalmiro Varela Castex; nueve años más tarde, en 1904, se fundaba el ACA y la ciudad circulaban una gran cantidad de vehículos.

 Biblioteca Nacional


Fue inaugurada en el año 1992, ocupando una superficie de 45.000 metros cuadrados cubiertos y su caudal bibliográfico se encuentra entre uno de los más importantes del continente americano.
Este magnífico edificio se sitúa sobre un parque que formó parte de la Residencia Presidencial desde 1943 hasta el año 1955, ubicado entre Austria y Agüero, que perteneció al terreno de la Quinta Unzué. Fue realizado por los arquitectos Clorindo Testa, Francisco Bullrich y Alicia Cazzanica.
Se ubica en la Plaza del Lector, consta de 13 pisos y alberga más de 1,8 millones de volúmenes para consulta. Cuenta con un auditorio, una galería de arte y una hemeroteca, entre otras dependencias. Además posee una sala especial para no videntes. Cuenta con ejemplares de gran valor y antigüedad, como los editados por las primeras imprentas en el año 1450, manuscritos de José Hernández y la primera edición del Quijote.
Cerca de esta moderna biblioteca se encuentra la Plaza de Rubén Darío, donde se puede apreciar en Av. del Libertador y Austria la Placa Monolito a María Eva Duarte de Perón (1919-1952), política argentina que participo activamente en los programas sociales representando al partido justicialista.
Atravesando la Plaza Rubén Darío, que se ubica en lo que perteneció al terreno de la quinta Unzué sobre la calle Agüero, se visualiza una escalinata por la cual se accede al edificio de la Biblioteca Nacional.
 
Su entrada es gratuita y se puede visitar de lunes a sábados de 8:00 hs. a 21:00 hs., y los domingos de 12:00 hs. a 20:00 hs. De lunes a viernes además se efectúan visitas guiadas a las 16:00 hs.
Tel.: 4806-4721.

RECOLETA BLANCO Y NEGRO

Buenos Aires nunca tuvo zonas rojas. Antes, en Recoleta estaban los prostíbulos más oscuros, donde iban los malevos. Un ambiente pesado, de cuchilleros, ladrones. Después este se convierte en un barrio bacán y las prostitutas se desparraman por el centro. En Lavalle, entre Callao y Junín, para 1920 había más de 20 prostíbulos. En el bajo, en la calle 25 de Mayo estaban los cabarets, que eran prostíbulos pero más elegantes. En esos lugares dicen que había tanto humo que sólo se veían sombras.

Recoleta es una de las zonas más elegantes y cotizadas de Buenos Aires. En sus orígenes, a principios del siglo XVII, se llamaba Montes Grandes y era un refugio de malhechores que la convirtieron en un lugar intransitable

En el origen, este barrio, era zona de grandes quintas y ranchos, inmensos basurales y gran cantidad de animales sueltos. La historia se inicia cuando Don Juan de Garay, en el reparto de tierras, otorga esta zona a don Rodrigo Ortiz de Zárate, en 1580 quién instaló una chacra llamada "De los Ombúes". Hubo varios cambios de propietarios, hasta que a comienzos del siglo XVIII un lote fue donado por un matrimonio a los padres franciscanos, quienes a partir de 1706 construyen el Convento y la Iglesia del Pilar.

litografia realizada por Pellegrini en 1841-Iglesia Nuestra Señora del Pilar

 

 

La gente comenzó a generalizar el nombre de “Recoletos” y a llamar “Recoleta” a la Virgen del Pilar, a quien los frailes dedicaron la iglesia. Hacia fines del siglo XVIII las grandes chacras, quintas y también los despoblados baldíos de la zona comenzaron a dividirse y a poblarse. Con las epidemias de cólera, y especialmente con la de fiebre amarilla de 1871, las familias más ricas del sur se fueron desplazando al norte.

 Recoleta es una de las zonas más elegantes y cotizadas de Buenos Aires. En sus orígenes, a principios del siglo XVII, se llamaba Montes Grandes y era un refugio de malhechores que la convirtieron en un lugar intransitable.

 

Litografia de Alfredo Guido -Camino de las estatuas-1947

 

En el año 1716 se instaló allí una capilla y un rudimentario convento franciscano. Toda la zona que rodeaba el Convento era ocupada por grandes quintas. Comenzaban en las vecindades del Socorro y llegaban hasta la actual esquina de Santa Fe y Canning. Típicamente estaban constituidas por una casa principal espaciosa y baja, con columnas recubiertas por plantas de Santa Rita, Jazmín del país o mosqueta y como un lujo el famoso mirador. Más al fondo se hallaba la sección de peones y esclavos. Todos estos edificios se rodeaban de árboles de sombra y frutales.

Cuenta el Arq. José María Peña que el mural más antiguo de Buenos Aires se ubica en la Iglesia del Pilar, ocupando la pared trasera del altar de la Dolorosa. Ejecutado al fresco, data de 1735. También nombraremos las obras decorativas de Jean León Palliére (1823 - 1887), en el Coliseo Argentino, primer teatro de envergadura de Buenos Aires, inaugurado el 16 de julio de 1804. Estaba ubicado en la esquina de las entonces San Martín y La Merced (actuales Perón y Reconquista). Demolido en 1873, los frescos desaparecieron con el edificio.

 

Esquina Guido y Junin

 

Los jardínes eran motivo de orgullo de sus dueños. Los cercos exteriores tenían generalmente plantas espinosas o tupidas y en las más alejadas del centro predominaban las tunas, por cuyo motivo se llamaban tunales a los suburbios.

En esta atmósfera, dicen que nació el tango, entre inquilinatos y cafés. Fue bailado en el Armenonville de Av. del Libertador y Tagle, en 1888, y luego también en el Palais de Glace.

 

El Armenonville se inaguró en 1912

Fue el primer cabaret de lujo de Buenos Aires. Allí no solo se bailó el tango, también se cantó y fue precisamente en el Armenonville donde el dúo Gardel Razzano obtuvo su primer importante contrato de trabajo.  Lugar tradicional vinculado con la noche porteña, tomó su nombre del Pavillón d' Armenonville, en París. Era un restaurante - cabaret refinado, de estilo francés y excelente menú, en donde se bailaba.  La mayor concurrencia se registraba durante los meses de verano, debido a la amplitud de sus glorietas y pérgolas al aire libre. Era concurrente del lugar el afamado Jorge Newbery.

 

La mas típica calle de Recoleta es la avenida Las Heras, que tenia su origen en el hueco de las cabecitas ( asi se le llamaba  a la Plaza Vicente Lopez). La calle Callao antes fue considerada la avenida de circunvalación de la ciudad. La calle Alvear se llamo antes Bella Vista, luego Buenos Aires. Sobre la avenida Alvear estaba ya desaparecido el Palacio Dosse, propiedad de Carlos Dosse. El primer trazado de esta calle data del año 1772, en una clara alusión al paisaje que dibujaba el Río de la Plata, en ese momento las aguas  llegaban hasta la actual avenida Figueroa Alcorta, una barranca con varios metros de diferencia dividía la zona del bajo con las lomadas del norte.

 

La Av. Alvear desde los jardines de la Recoleta. En primer plano el Palacio Dosse Armstrong, que ocupaba media manzana sobre la calle Alvear , un espléndido palacete de tres pisos, obra de los arquitectos Dunant y Paquín, demolido en 1938.

 

Avenida Alvear- AÑO 1900

Vista de la Avenida Alvear en el Barrio de la Recoleta, una de las zonas más lujosas de la ciudad desde que a fines del siglo XIX e inicios del XX comenzaran a residir en ella algunas de las familias más destacadas de la sociedad porteña. Urbanistas y arquitectos europeos diseñaron sus avenidas, jardines y edificios, pudiéndose observar en la fotografía a la izquierda el palacio Dosse, hoy demolido, obra del arquitecto Gastón Mallet.

 

Tambien uno de los primeros palacios que hubo en esta avenida fue el del Sr Hume en la esquina de Rodríguez Peña. Curiosamente en un plano de la época realizado por Cristóbal Barriendo se lee una leyenda sobre la calle Bella Vista “callejuela que se debe cerrar por inútil e infructuosa”, jamás ocurrió. Pretender aislar a la avenida Alvear del barrio en donde se encuentra Barrio Norte— sería un error, la historia de ambos se entrelazan, al igual que otras avenidas cercanas como Quintana o Vicente López.

Se levanta en la Av. Alvear 1891 y sorprende por su monumental arquitectura al mejor estilo de los grandes palacios franceses del siglo XVII. En pleno barrio de Recoleta, rodeado de palacetes, en el rincón más afrancesado de la Ciudad: allí se alza el Hotel Alvear, construido en los años de la Belle Epoque a imitación de los grandes hoteles de lujo como el Ritz, cuando París era el espejo en que Buenos Aires se miraba. Sinónimo de lujo, sus servicios son sólo disfrutados por una elite de famosos, visitantes o políticos. declarado Patrimonio Arquitectónico e Histórico. El grupo propietario pertenece a la familia Sutton, que le imprimió un sello francés al hotel.

 

VISTA AL PALACE HOTEL- EN EL SOLAR VISLUMBRA  LA ESTATUA DE LOLA MORA

 


colectivos

Líneas 2,9,10,20,22,24,25,28,29,33,46,53,54,61,64,86,93,126,142,143,152,159.

 

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