Palacio PEREYRA IRAOLA

 

En 1899 Fallece Leonardo Pereyra. Sus herederos son: Leonardo, Martín, Maria Antonia, Maria Luisa, Sara y Laura Pereyra Iraola. En Enero de 1948, el Presidente Juan Perón anuncia la expropiación de parte de la estancia San Juan, de la Familia Pereyra Iraola. Tras la muerte de Pereyra Iraola, en 1899, la estancia San Juan se dividió entre sus seis hijos, y Laura recibió las 312 hectáreas del predio bautizado Abril.

 

 

 

 

Dentro de un predio de  312 hectáreas en los años 90 transformaron en el primer country del sur bonaerense: el club de campo Abril. La mansión más costosa del conurbano bonaerense y una de las más bellas del país: la Casona Abril, el ex casco de estancia que durante años perteneció a los Pereyra Iraola, está en venta por 10 millones de dólares.

 La casa Sothebys Realty, especializada en real estate premium, la comercializa en el mercado mundial de magnates e inversores a través de selectos catálogos volcados a la Web.  La mansión de 4300 m2 repartidos en cuatro niveles, emblema del academicismo francés, con fachada en piedra parís, techos de doble altura, amplias terrazas y mansarda de pizarra negra  se encaramó como la casa en venta más cara de la provincia de Buenos Aires, luego de que el empresario Jorge Areco (ex accionista del Banco Francés) retirara del mercado en marzo a La Felicitas Polo Club, moderna mansión en Pilar, de 2700 m2, rodeada de 75 hectáreas de jardines, seis canchas de polo, boxes y picadero cubierto.

 

Su interior es palaciego: foyer circular, escaleras de mármol y hierro forjado, coronadas por vitrales, salón de baile con chimenea, fumoir revestido en boiserie y gran recepción abierta hacia las galerías desde donde se vislumbra el estanque flanqueado por dos grandes cisnes de mármol blanco.  El primer piso alberga nueve habitaciones y cinco baños. En la mansarda se suceden otras nueve dependencias para el personal doméstico (un empleado por cada residente), además de las salas de lavado y planchado.  Pero es el sótano el que mejor traduce las costumbres de la nobleza: alejada de la cocina industrial de leña se levanta la capilla, y a unos metros nomás, el calabozo de la estancia. 

 

 Salvo algunos chandeliers, ornamentos y esculturas de mármol que todavía permanecen, el mobiliario original de las épocas de los Luises se dispersó cuando la casa Roldán subastó sus tesoros.  La forestación de Abril (por entonces, llamada estancia San Juan), con especies traídas de Europa, merece un renglón aparte: fue trazada por el paisajista alemán Hermann Botrich y plantada con la dirección de don Leonardo Pereyra Iraola, quien la bautizó Abril por el mes de nacimiento de su hija Laura.  Tras la muerte de Pereyra Iraola, en 1899, la estancia San Juan se dividió entre sus seis hijos, y Laura recibió las 312 hectáreas del predio bautizado Abril.  Austera y sobria, cuenta la historia que el diseño del arquitecto José Mille, quien concluyó el proyecto en 1932, no respetó la voluntad de su dueña y llenó de suntuosidad una casa que Laura había imaginado mucho más espartana.  Por ello, nunca la usó y se la legó a su ahijado Jorge Pereyra Iraola, quien, junto a su familia y herederos, la disfrutó hasta su venta.  Desocupada, jactanciosa de su historia y en venta, ahora Abril espera un nuevo porvenir.

 

 

 

 

 Dr. Leonardo Pereyra Iraola

Fue el Dr. Leonardo Pereyra Iraola (abogado) un hombre de dos siglos. Su vida transcurre en Buenos Aires entre 1870 y 1943. Tanto los últimos años del siglo XIX como los del siglo XX en que le tocó vivir, fueron la matriz donde, a nivel mundial, se gestaron profundos cambios de todo orden – geopolítico, socioeconómico y cultural – que sin duda, incidieron de manera notable en nuestro país. Su gran capacidad y amplitud de miras le permitieron adaptarse a esa evolución y en ciertos casos, promoverla.

En el hogar formado por sus mayores, Don Leonardo Pereyra y Doña Antonia Iraola, se respiraba un aire de refinamiento y buen gusto. Su padre, amigo íntimo de Prilidiano Pueyrredón, y pintor él mismo por afición, había adquirido en Europa una notable colección de pinturas originales de renombrados artistas. Su tertulia era frecuentada por los hombres más ilustres de la época, en política, arte y literatura.

En 1857 su padre había fundado la Cabaña "San Juan", en las inmediaciones de la actual ciudad de Quilmes, tercera en orden de creación en nuestro país, dedicada al ganado Durham y Shorthorn. En 1862 importó el primer reproductor Hereford, el famoso "Niágara", iniciando un proceso de mestización que lo llevó a definir la raza. Esta tarea silenciosa y paciente fue continuada por el Dr. Pereyra Iraola. Hizo de la estancia "San Juan" uno de los más notables exponentes de la riqueza agropecuaria argentina. Mejoró la ganadería mediante cruzas repetidas, con los más destacados campeones de Gran Bretaña, de las razas Durham, Shorthorn y Hereford. Su dedicación era tan completa y minuciosa, que no delegaba siquiera la atención de los más pequeños detalles. Supo mantener la orientación y los esfuerzos iniciales hasta producir lo mejor. Evidenció su inteligencia en la difusión de las mejores corrientes de sangre, que han contribuido de manera tan notable al alto refinamiento de los rodeos argentinos. Los ejemplares de su establecimiento figuraron siempre honrosamente en las exposiciones de Palermo. Baste decir que, a lo largo de los años, obtuvo 21 campeonatos Hereford.

De la misma manera que Don Leonardo Pereyra realizaba una amplia tarea de forestación en su establecimiento "Los Patos", próximo a la ciudad de La Plata, diseñado por Prilidiano Pueyrredón al mejor estilo europeo, su hijo cumplió un magnífico trabajo en la Estancia "San Juan". Su parque constituye el más acabado ejemplo de riqueza y refinamiento florístico y de cuanto puede embellecer a la naturaleza el arbolado siendo motivo de admiración para los numerosos visitantes extranjeros que tuvieron oportunidad de conocerlo.

Muy joven aún, con sólo 16 años, ingresó a la Sociedad Rural Argentina, de la que su padre fuera cofundador en 1866. Cabe señalar, como rasgo anecdótico, que en 1875, cuando tenía 5 años, se llevó a cabo la primera Exposición Rural en un predio que tenía su padre en Florida y Paraguay, y que cedió para ese evento. Fue visitado por 18.000 personas y se expusieron solamente 13 vacunos, mientras que hubo 66 caballos y 74 carneros y ovejas. Allí, en la Sociedad Rural trabajó intensamente. Ocupó los cargos de vocal, Tesorero, Secretario y Vicepresidente. Asimismo, fue Presidente de la Comisión Directiva de la Asociación Argentina de Criadores de Shorthorn.

 

 

 el Parque Pereyra Iraola

 

 

Con una extensión de 10.248 hectáreas, el Parque Pereyra Iraola es un predio enorme, ubicado entre las dos principales capitales de Argentina: la Capital Federal y la ciudad de La Plata. Específicamente, se inserta en la zona sur del Conurbano Bonaerense, y comparte su superficie en cuatro partidos de la provincia de Buenos Aires: Berazategui, Florencio Varela, Ensenada y La Plata.
E
l parque se puede dividir en tres sectores según sus usos y ubicaciones:
1) Ex Estancia San Juan, (de 2.000 hectáreas)
2) Ex Estancia Santa Rosa (de 2.200 hectáreas), donde actualmente se encuentra la sede del Ministerio de Asuntos Agrarios y el sector del parque de uso público.
3) Los bañados, que suman unas 5.900 hectáreas aproximadamente, y en cuya superficie se encuentra la reserva de la Selva Marginal de Punta Lara, último relicto de la selva sub-tropical.
Algunos sectores del
Parque Pereyra Iraola fueron declarados reserva forestal y Parque Natural por ley y Decreto Provincial por contar con una gran variedad de especies arbóreas. Los eucaliptos que aquí se encuentran constituyen los primeros ejemplares ingresados al país, traídos desde Australia por intermedio de don
Domingo Faustino Sarmiento a finales del siglo XIX.

 

* HISTORIA *


La historia del
Parque Pereyra Iraola comienza a fines del siglo XVI, cuando comenzó a consolidarse el territorio.
Juan de Garay repartió tierras, desde Wilde a Magdalena, entregando treinta propiedades denominadas “suertes de estancias”, todas sobre la costa del Río de la Plata. Una de éstas fue entregada a don Antón de Higueras, que luego de algunas sucesiones pasó a ser propiedad de don Pedro Ximenez. En junio de 1850 se formalizó la venta de la estancia “Las Conchitas” de aproximadamente trece mil hectáreas, propiedad de Juana Rita Pinto de Ximenez, viuda de Pedro Capdevila, a favor de Simón Pereyra, pasándose a llamar a partir de allí “Estancia San Juan”.

En 1878 se escritura el bien a favor de su único heredero Leonardo Pereyra Iraola –hijo de Simón- , quien con el tiempo se consagraría como el gran transformador de la Estancia “San Juan”.


Leonardo Pereyra emprendió un viaje cultural junto a su primo Martín Iraola. Se tomaron unos tres años para recorrer
Europa y Rusia, recolectando ideas nuevas sobre parques y adelantos tecnológicos para el campo. Ambos proyectaron sobre sus propiedades parques que hoy son públicos, como el Paseo del Bosque de la Ciudad de La Plata y el Parque Provincial Pereyra Iraola.
Aquel viaje grabó en la memoria de Leonardo Pereyra los parques y jardines europeos. De ellos aprendió que la forestación conserva el suelo, disminuyendo los efectos de la erosión, generando a su vez un microclima que beneficia la producción ganadera. Así, en 1860, sembró el vivero de la Estancia San Juan, y para el año 1870 ya contaba con un monte de cuatro mil plantas que medían de 3 a 15 metros de altura.  En aquel entonces se importaron de Inglaterra la vaca Coral y el toro Difiance, inaugurando la Era de los Shorthorn de pedigrí. Poco después se convirtió en la cabaña madre de los Hereford del país, importando en el año 1862, los primeros reproductores de la raza.
A la muerte de Leonardo, la vieja Estancia San Juan se dividió entre sus seis hijos: dos varones reciben las estancia mayores, San Juan y Santa Rosa, y cuatro hijas mujeres reciben La Porteña, Las Hermanas, Abril y El Carmen, iniciándose el proceso de división y venta de las tierras.
En el año 1948, el entonces Presidente de la Nación Argentina,
Juan Domingo Perón, anuncia en su discurso ante el Congreso la expropiación de las estancias San Juan y Santa Rosa, pertenecientes a la familia Pereyra Iraola, expresando los motivos de esa visionaria medida: “Salvar este tesoro forestal y artístico estratégicamente implantado entre Buenos Aires y La Plata, y realizar una vasta obra cultural, social, científico y turística que incluyera institutos experimentales, laboratorios, viveros y parques zootécnicos.” Al año siguiente, se les expropió a la familia Pereyra Iraola, y otros pequeños propietarios, una superficie de 10.138 hectáreas y a los pocos meses, otras 110 hectáreas. El día 24 de febrero de 1950, desde el balcón de la estancia Santa Rosa, el presidente Juan Domingo Perón, su esposa Eva Duarte de Perón
y el Gobernador de la Provincia de Buenos Aires Alfredo Domingo Mercante, se dirigieron a unas 20.000 personas que se habían gregado allí para inaugurar el parque “De los Derechos de la Ancianidad” .

 

 CURIOSIDADES

   Si se compara este parque con otros sitios de interés del país, el Parque Pereyra Iraola es mayor que las reservas nacionales de El Palmar de la provincia de Entre Ríos, que los bosques petrificados de la provincia de Santa Cruz y seis veces mayor que la ciudad de La Plata. Sin duda, su extensión es inigualable.

  Como vemos, conjunto religioso y parque fueron concebidos como un todo. Se trataba de un parque que daba marco a la iglesia, que la abrazaba con su verdor, sus líneas curvas destacaban la cercanía con la naturaleza. Era un espacio para la recreación, sí, pero básicamente, un parque para la contemplación. El proyecto que se verificó en 1920 conservó el espíritu del de Thays porque su sobriedad, su llaneza y su apertura hacia el templo colocaban en un primer plano la construcción religiosa.

 

 iglesia

 

 

 
 

 

 

 

 


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