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Un anfiteatro milenario
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Un anfiteatro milenario para 15.000 espectadores, o la ciudadela
de Dionisio II, son algunas de las sorprendentes atracciones de
Siracusa, una ciudad que permaneció “olvidada” a
pesar de su valor histórico, hasta ser reconocida como
Patrimonio de la Humanidad en el año 2005. Descripta
como una de las más bellas ciudades influenciada por los griegos,
Siracusa se encuentra en Sicilia, al sur de
Italia,
y sin dudas terminará por encantarnos.
Siracusa,
fue golpeada demasiadas veces, por fuerzas naturales, terremotos, y
en tiempos más recientes, bombardeos en la Segunda Guerra Mundial.
Quizás por ello, su aspecto difiere en mucho con la ciudad de
antaño, pero la historia, sin duda se respira en todos sus rincones.
Para empezar, Siracusa está considerada una
magnífica muestra de estilos arquitectónicos al sur de Italia.
Especialmente relacionado con el barroco de
Italia.
Pero también, a cada paso podremos recordar que Siracusa
fue uno de los centros de la cultura helénica en Sicilia,
con restos arqueológicos impresionantes. |
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Mezquita de Córdoba
Constituye junto con la Alhambra el monumento más importante de la
arquitectura hispano-musulmán. Está ubicada en pleno centro
histórico de la ciudad, es uno de los más bellos ejemplos de arte
musulmán en España. Es una mezcla de estilos arquitectónicos
superpuestos, que se sucedieron a lo largo de los nueve siglos que
duraron las construcciones y reformas. La Mezquita presenta dos
singularidades: Su orientación, pues no mira a la Meca. En ello se ha
querido ver la nostalgia que Abderramán I sentía por Damasco, expresada
por él mismo en su poesía. Pues lo cierto es que la Mezquita de Córdoba
se orienta a las mezquitas de Damasco y no a la meca. La otra
singularidad es su ubicación descentralizada del Mihrab. Ello se debe a
la ampliación que hizo Almanzor, que tuvo que hacerla por el lado
oriental, ya que al Sur se topaba con el río Guadalquivir y al Oeste
estaba el palacio del Califa.
Según los especialistas: Fue el emir musulmán Abderrahman I quien mandó
construir el templo en el año 785 sobre los restos de la antigua iglesia
visigoda de San Vicente. En siglos posteriores, la mezquita pasó por
sucesivas ampliaciones. Abderrahman III mandó levantar un nuevo alminar,
mientras que en el 961 Alhaken II ensanchó la planta del edificio y se
decoró el mihrab. La última de las reformas sería llevada a cabo
por Almanzor en el 987. Como resultado, la apariencia interior es la de
un laberinto de columnas de gran belleza, con doble arquería y arco de
herradura. La Mezquita de Córdoba es convertida en catedral
cristiana en 1236, tras la conquista de la ciudad por Fernando III.
Desde entonces se iniciaron reformas parciales adicionando capillas y
otros elementos cristianos.
Los Reyes Católicos permitieron la construcción de una Capilla Mayor y
ya en el siglo XVI durante el reinado de Carlos V se edificó, no sin
grandes oposiciones, la actual catedral cristiana dentro de las naves de
la antigua mezquita. Concretamente las zonas afectadas fueron las de
Abderrahman II y Almanzor. El edificio lo inició en 1523 Hernán Ruiz el
Viejo con permiso expreso del emperador Carlos V y se desarrolló a lo
largo del siglo XVI, pero no se terminaron las obras hasta 1766. El
resultado en un edificio que suma estilos desde el gótico final,
plateresco, renacentista y barroco. Tiene nave y crucero, con planta de
cruz latina. Los arcos son todavía góticos (apuntados), la ornamentación
plateresca y la cúpula renacentista. Elementos destacables son el
Altar de mármol rojo, la sillería del coro en madera de caoba y el
tesoro de la Catedral. El mihrab es uno de los más importantes del mundo
musulmán, siendo la pieza más noble de la mezquita. La decoración es de
mosaico bizantino y mármoles labrados. El antiguo alminar islámico fue
"forrado" con envoltura barroca.

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