Luis XV una vez que se convirtió en un hermosísimo adulto, hizo opíparamente infeliz a su reina polaca Maria Lecszinska ocho años mayor que el  y se dedicó a ver si le ganaba a su bisabuelo en cuanto a correrías entre sabanas se refiere. Haragán, indolente y muy indiferente al sufrimiento del pueblo. Luis vino al mundo un 15 de febrero de 1710, hijo de una pareja que no se había casado por amor. El heredero al trono era su padre, pero murió cuando Luis era chico. Gobernó por 59 años.


Luis XV

 (1710/1774)

 

Hijo de: Luis de Borgoña (hijo de Luis el Gran Delfín y nieto de Luis XIV) y María Adelaida de Saboya. Ésta murió víctima de la viruela en 1712 y poco tiempo después su esposo y sus hijos mayores, de la misma enfermedad, salvándose solamente el más pequeño, que seria el futuro Luis XV, quien quedó al cuidado de su institutriz, madame de Ventadour.


Luis XV había accedido al trono en 1715, a la edad de 5 años, en sucesión de su abuelo, Luis XIV -su padre y su hermano mayor habían muerto en 1712-. El nuevo rey, un niño de cinco años apenas, mientras tanto era criado en el castillo de Vincennes, rodeado de ayas y sirvientes pervertidos, pues no tenía padres, ni hermanos ya que todos habían muerto tempranamente, por enfermedad, algunos dicen que por envenenamiento. Orleáns era su pariente, pero prefería tenerlo apartado para dedicarse mejor a sus placeres. Monsieur de Morville, Ministro de relaciones exteriores se sintió muy conmovido cuando el duque de Borbón Primer Ministro, le ordenó confeccionar la lista de todas las princesas dignas de desposarse con Luis XV. En efecto, el rey, que entonces tenia 14 años de edad, estaba destinado desde hacia mucho tiempo, a la infanta de España, que tenia 8 años y se educaba en las Tullerias. Pero influido por su ambiciosa amante, la marquesa de Prie, el duque pretendía asegurar desde ya la sucesión al trono.

 

Luís XV

Pasaron los años. Luis XV creció hermoso, sano y extraordinariamente dotado para el amor físico, del cual se convirtió en un verdadero esclavo. El París de entonces era un revoltijo de casuchas viejas como el mundo, un hacinamiento putrefacto de gentes, animales y desechos, un laberinto de callejas por donde corrían ríos de basura. Los cementerios estaban tan repletos de cadáveres que sus obreros habían comenzado a sacar los huesos para apilarlos de cualquier modo en viejas bodegas, entre cuerpos insepultos en descomposición. Justo al lado, nobles y mendigos se paseaban en el gran mercado, semi-asfixiados por los olores y las moscas. Centenares, miles de ciudadanos vivían en condiciones precarias, agobiados por los impuestos, comiendo un pan de mala calidad, carísimo, muchos sin un techo decente donde refugiarse. Pero para el muy apuesto Luis XV estas realidades eran poco más que un vago fantasma, apenas presentido. Apenas tuvo la edad necesaria, se mudó para Versalles, el cual fue reabierto y desempolvado, y con pueril alegría, declaró que Versalles era el palacio que prefería entre todas sus casas.


 

A la altura de 1725, cuando tenía 15 años, la política europea señalaba como ventajoso un matrimonio con la princesa polaca María Lescynska y así se hizo.  María no era la esposa ideal. Cumplió con su deber, dio pronto un heredero y engendró hasta nueve criaturas más entre 1727 y 1737, pero no tardó en pedirle al rey que la excusara de las obligaciones conyugales. El monarca buscó una joven amante, la duquesa de Châteauroux, y con ella se solazó felizmente hasta que la muchacha murió de manera repentina en 1744.

 

Boda de Luis XV  y  Maria Lecszinska. El 6 de septiembre, el matrimonio de cuanto de hadas se celebró en la capilla del castillo de Fontainbleu. Mientras el cortejo recorría la galería de Francisco I, se admiraba el rostro radiante del joven rey, que llevaba un traje de brocato de oro adornado con botones de diamantes y una capa de punto, de España. La reina iba entre el duque de Orleans y el duque de Borbón, con la cabeza ceñida por una corona de diamantes, cerrada por una doble flor de lis. Su vestido se componía de una coraza de pedrerías, de mangas adornadas de broches de brillantes, de una falda y un manto real de terciopelo violeta, bordado de flores de lis de oro. El matrimonio de la Cenicienta y el Príncipe había salvado a la dinastía.

 

Bureau del rey Luis XV. Estilo francés de transición LuisXV-XVI. Comenzado en 1760 terminado en 1769. Museo del Louvre.

 

Castillo de Fontainbleu

 

Maria Leczynska

Maria Leczynska debió sentirse más o menos la Cenicienta cuando el poderoso rey Luis XV de Francia decidió casarse con ella. Era hija de un efímero, depuesto y exiliado rey polaco; en realidad, carecía de relevancia dinástica y no aportaba ninguna alianza ventajosa, tampoco una buena dote. Se trataba de una muchacha razonablemente bonita, pero no una belleza; bondadosa, compasiva y piadosa. Estaba muy enamorada de Louis, unos sentimientos a los que él, en principio, pareció corresponder. Pero el interés del rey se agotó pronto, a medida que la reina iniciaba una larguísima secuencia de embarazos y partos. Madame Pompadour no fue la primera amante instalada en los palacios de Su Majestad. Antes de que ella  Louis había tenido por amantes, sucesivamente, a tres mujeres que eran hermanas entre sí: Madame de Mailly, Madame de Vintimille y Madame de Châteauroux.
 

 

Luis XV , rey de Francia, había tenido muchas amantes y la actitud de la corte ante esta realidad era pragmática: si la favorita de turno no causaba problemas ni afectaba los intereses del entorno del rey, que Su Majestad se la llevara a la cama todo lo que le viniese en ganas. Pero, si por el contrario, se metía adonde no debía o pisaba pies demasiado sensibles, pasaba automáticamente a la categoría de prostituta de la peor calaña y todo el mundo se unía detrás de un objetivo común: reemplazarla lo más pronto posible. Para el caso, la tarea era ardua porque el rey se mostraba bastante caprichoso a la hora de elegir favoritas y sus gustos eran exóticos al punto de llevarse al lecho regio a tres hermanas por separado y a todas a la vez, aunque hasta la llegada de la Pompadour –nacida como Juana Antonieta Poisson de origen burgués, hija del  especulador financiero Le Normant d’ Etoiles. En julio de  1745 se convierte en Marquesa de Pompadour .

 

Jeanne Antoinette Poisson

Pompadour

 En los salones parisinos una brillante joven, amiga y defensora, entre otros, de Voltaire. Había nacido en 1721 como Jeanne Antoinette Poisson (Pompadur)-literalmente, señorita Pescado-, pero desde 1741 estaba casada con un hombre de fortuna, Charles Guillaume Le Normant d'Etiolles. Su padre, el prestamista François Poisson, había tenido que dejar el país en 1725 envuelto en un escándalo económico. Jeanne Antoinette, su madre y su hermano fueron acogidos por otro banquero, un tío de Charles Guillaume, que hizo de los pequeños dos adolescentes refinados.



 

En los primeros años de relación, Louis y Jeanne (Juana Antonieta Poisson) mantenían frecuentes relaciones sexuales. A posteriori, ciertos problemas ginecológicos de ella interrumpieron la intimidad, pero para esa época, él dependía de ella a otros niveles, así que la mantuvo a su lado.

La marquesa era bella y privilegiada con el amor real, pero no todo era color de rosa en su vida. Descubrió tenía que luchar continuamente con el animo melancólico que había desarrollado Luís. Al parecer, como hombre que lo tenía TODO en la vida con solo mover una ceja, se veía atacado por depresiones porque estaba hastiado. Ella se dio, pues, a la difícil tarea de animarlo, de mantenerlo distraído con fiestas, reuniones, meriendas, cenas, lo que fuera. Pero para esto necesitaba nuevos emplazamientos, pues los que ya existían carecían del encanto de la novedad. Luís ya le había comprado un esplendido palacio en Paris, y allí se reunieron con sus amigos durante un tiempo; más mejor poseer una mansión de recreo, algo bonito en el campo: y el rey compró una enorme quinta rodeada de maravillosos parajes, llamada Bellevue, o Bella Vista, debido a los fantásticos paisajes que la rodeaban. Es de señalar que para agrandar los jardines de esta nueva casa, obligó tiránicamente a sus vecinos a vender – a precios irrisorios - parte de sus propiedades, pero el resultado era tan vistoso que no valía la pena pensar en la desdicha de esa gente.
 Muerta la marquesa, su ataúd se sacó de los aposentos que había empleado en el palacio para ser conducido a su tumba. El rey contemplaba la marcha del cortejo fúnebre desde un ventanal. Era un día frío, destemplado y, sobre todo, muy lluvioso.

 

El Castillo de La Muette, en las cercanías de París y colindante al Bosque de Boulogne, donde Luis XV solía reunirse con su séquito para las partidas de caza o para retirarse de la corte con sus amigos.

 

 Fueron también amantes del rey:

Madame Du Barri:

 Madame de Mailly: hija mayor del Marqués de Nesles. Primera amante oficial.

- Madame de Vintimille: segunda hija del Marqués de Nesles. Llamada por su hermana y casada con el Marqués de Vintimille de Luc, morirá al darle un hijo al Rey, al que llamarán “medio Luis” por su parecido con el soberano.-

 Duquesa de Chateauroux: quinta hija del Marqués de Nesles. De 22 años y ya viuda del Marqués de la Tourelle, es llamada a Palacio, enamora al Rey, desplaza a su hermana y consigue un Ducado. Muere a los 27 años de una Pulmonía.

 

Luis era muy amante de los placeres venusianos y odiaba toda indiscreción sobre sus amoríos. Tenía fama de insaciable sexual. Poseía una sexualidad de superhombre, no sólo porque atendía a su esposa hasta agotarla, amén de servir a sus bellas favoritas como la Pompadour  (Jeanne Antoinette Poisson) o la Du Barry (Madame Dubarry, una de las ultimas amantes del Rey Luis XV, se hizo conocida por preparar abundantes tazas de chocolate para garantizar una buena performance real en la cama).Que Luis reinaba era una manera de decir; en realidad, en esos días estaba ocupadísimo en ofrecer increíbles bacanales a sus amigos y entregarse a excesos sexuales de todo tipo.

 

El colmo de la depravación de Luis XV fue la creación de un lugar privado llamado El Parque de los Ciervos, una serie de casitas, o burdeles privados, en un distrito de Versalles donde coleccionaba lindas chicas pobres para satisfacer sus caprichos sensuales. Fue una propiedad  que antiguamente pertenecía al pabellón de caza de Luis XIII y en la nueva urbanización ocupó un lugar alejado y conveniente. En esta pequeña casa el Rey recibía y tenía instaladas mujeres jóvenes de origen humilde y de identidad desconocida. Solamente se ha conservado el nombre de la Morphise, seudónimo afrancesado de la señorita O’Murphy, irlandesa de origen, la cual había posado reiteradamente para el pintor Francois Boucher (dos de las versiones se analizan gráficamente) y éste se la presenta al Rey, quien queda encantado por el carácter alegre de la irlandesa. No se conoce el número exacto de residencias en el Parque de los Ciervos, y ciertamente se desconoce el número de jóvenes que pasaron por las manos de Luis, pero en todo caso ello lo distrajo de su melancolía por un buen tiempo.  Que Luis XV reinaba era una manera de decir, en realidad, en esos días estaba ocupadísimo en ofrecer increíbles bacanales a sus amigos y entregarse a excesos sexuales de todo tipo.  Madame Dubarry , esta última engendró un odio casi criminal por la pequeña María Antonieta , recién elegida para consorte. Los cortesanos disfrutaban mucho mientras Madame Dubarry engendraba un resentimiento que crecía al ritmo de las humillaciones.


 Murió en su ley: a fines de abril de 1774, buscando nuevas sensaciones, hizo traer a su lecho a una niña apenas salida de la infancia. Estaba enferma de viruelas y lo contagió. Falleció el 10 de marzo. Su cadáver hedía tan espantosamente que fue inhumado de urgencia en el pudridero de St.-Denis. El pueblo de París lo despidió con brutales sarcasmos. El 10 de mayo de 1774 murió Luis XV y le sucedió su nieto, Luis XVI , un hombre débil de carácter, corpulento, tímido, mediocre y extremadamente frío.

Hijos habidos:

-María Luisa Elisabeth de Francia, Duquesa de Parma, 1727-1759.
-Ana-Enriqueta de Francia, Madame Segunda, 1727-1752.
-Luisa María de Francia, Madame Tercera, 1728-1733.
-Luis Fernando, Delfín de Francia, 1729-1765.
-Felipe de Francia, Duque de Anjou, 1730-1733.
-María Adelaïda, Madame Cuarta, 1732-1800.
-Victoria-Luisa, Madame Quinta, 1733-1799.
-Sofía Filipina, Madame Sexta, 1734-1782.
-Teresa Felicidad, Madame Séptima, 1736-1744.
-Luisa-María, Madame Octava, Abadesa, 1737-1787.

-Hijos naturales habidos: 8

con Pauline-Félicité de Mailly-Nesle, Marquesa de Vintimiglia:
-Carlos-Manuel de Vintimiglia, Marqués du Luc, 1741-1814.
con
Marie-Louise O'Murphy: -Agata Luisa de Saint-Antoine de Saint-André, 1754-1774.
con
Marguerite Hainault: -Inés Luisa de Montreuil, 1760-1837.
-Ana-Luisa de La Réole, 1762-1831.
con
Lucie d'Estaing-Saillans: -Inés Lucía Auguste, 1761-1822.
-Afrodita Lucía Auguste, 1764-1819.
con
Anne Coupier de Romans: -Luis Amado de Borbón, abad, 1762-1787.
con
Jeanne-Louise Tiercelin de La Colleterie: -Benedicto-Luis de Borbón, abad, 1764-1837.

-Fallecido el 10 de mayo de 1774, en el Palacio Real de Versailles.

 

 

 

 
 

 
 

 

 


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