
Jack el destripador

Si existe un personaje real y a la vez
legendario que encarne el mal personificado este es sin duda, el asesino
conocido como "Jack the ripper", los elementos que han contribuido a agrandar su
figura son varios. Por un lado, tenemos la gran popularidad que alcanzó en su
momento gracias a los periódicos, el tratamiento que dio la prensa a los
crímenes de Jack el Destripador, con detallados informes sobre sus asesinatos y
mutilaciones, la publicación por la prensa de algunas de las cartas que recibió
la policía, hacen que lo podamos considerar como el primer caso de
sensacionalismo periodístico, entorno a un asesino en serie. Pero por encima de
todo está el hecho de que la policía nunca consiguiese atraparlo, ni fuese capaz
de señalar un culpable claro, había algunos sospechosos, sí, pero la debilidad
de las pruebas contra ellos era manifiesta, esto termino de darle una aureola de
misterio aún mayor a la enigmática figura del "Destripador", y perpetuar su
nombre para siempre. Las leyendas que rodeaban todos y cada uno de los crímenes
de Jack, han convertido en un desorden complejo la genuina investigación
histórica, lo que ha dado pie a que, la literatura primero y más tarde el cine
hiciera suya esta figura, y acrecentaran la leyenda, al formular cada cierto
tiempo nuevas teorías sobre quién se escondía detrás del nombre de Jack el
destripador, el hecho de no poder nunca señalar de una manera clara un
sospechoso, ha traído como consecuencia que muchos estudiosos del caso a lo
largo del tiempo, llamados "Ripperologists", hayan señalado una amplia variedad
de sospechosos.
Cualquiera que sepa un poco de inglés y quiera
tener una información muy detallada aquí la encontrará, incluso tiene una lista
de los 27 sospechosos y la gente vota a su favorito (una especie de OT del
crimen).
Antes de nada habría que hacer una breve
sinopsis de como fueron los hechos, estos datos se ciñen a la realidad, aunque
como más adelante señalaré según algunos estudiosos de la figura del
“destripador”, estos crímenes no fueron los únicos que cometió.
Oficialmente, se le atribuyen cinco asesinatos,
pero recientemente ha ido cobrando fuerza la idea de que el asesinato de la
prostituta Martha Tabram (cometido el 7 de agosto de 1888), que recibió 39
puñaladas con una bayoneta, pudo haber sido el primero de los homicidios.
Sea como fuere los siguientes cinco asesinatos
no parece haber duda de quien los cometió, todos ellos en el barrio de
Whitechapel, al este de Londres, donde vivían las clases más bajas, las cinco
víctimas además tenían en común el que eran prostitutas:
1-Mary Ann Nichols 1 de septiembre de 1888.
Degollada y apuñalada en el vientre.
2-Annie Chapman 8 de septiembre de 1888.
Degollada, destripada, faltaba el útero y parte del abdomen.
3-Elizabeth Stride 30 de septiembre de 1888.
Degollada.
4-Catherine Eddowes 30 de septiembre de 1888.
Degollada, destripada, faltaba el útero y riñón izquierdo, mutilación en nariz y
orejas, cortes en V en ambas mejillas.
5-Mary Jeannette Nelly 9 de noviembre de 1888.
. Encontraron su cuerpo sobre su pobre cama, con sus vísceras desperdigadas por
toda la habitación. Sus senos habían sido arrancados; sus orejas, cercenadas,
igual que su nariz, y sus riñones, extraídos con precisión de cirujano
expertísimo. En esta ocasión, Jack adornó la escena cubriendo los muros de la
estancia con la sangre de su víctima, cuyo corazón jamás fue encontrado.
Un plano de Londres y del barrio de Whitechapel
donde nuestro criminal se despacho a gusto con sus víctimas
El modus operandi del asesino, era de lo más
sencillo, se hacía pasar por cliente una vez contratado los servicios de una de
las prostitutas la llevaba a un lugar tranquilo y allí posiblemente las
estrangulaba primero y luego las degollaba o descuartizaba.
Hasta aquí los hechos están bastante claros en
un breve lapso de tiempo, el asesino ha matado a 5 o 6 mujeres, cometiendo con
la última víctima una auténtica carnicería, son mujeres exceptuando la última,
bastante feas y con sífilis. Hasta aquí sería la llamada historia oficial, la
que figura en los libros de Historia. Sin embargo, opino que lo anterior siendo
verdad es sólo la punta de un iceberg, otros estudios bastante serios le
atribuyen un mayor número de asesinatos, aquí dependiendo de cada investigador
la cifra varía pero podrían ser hasta 18. Esto no lo veo nada descabellado, por
lo que sabemos hoy y lo que nos dice la psicología criminal es muy difícil que
un asesino en serie, pare de repente de cometer crímenes, la única respuesta
lógica desde mi punto de vista, para que hubiese dejado de cometer crímenes es
que hubiese fallecido o le hubiese sucedido algo grave que le impidiera
continuar con su labor. Otro tema espinoso son las cartas recibidas por la
policía, hasta el 27 de septiembre nuestro protagonista era conocido como el
"asesino de Whitechapel", pero ese día llegó una misiva a la Agencia Central de
Noticias de Londres firmada por el célebre nombre Jack The Ripper, la carta
estaba fechada el 25 de septiembre y escrita en tinta roja.
La policía publico esta carta esperando que
alguien reconociese la caligrafía y pudiese aportar alguna pista sobre el
asesino, el resultado de esta acción, no pudo ser más contraproducente, se
recibieron cientos de cartas similares, pero cuántas podemos asegurar que eran
auténticas. Probablemente sólo unas pocas y entre estas seguramente la recibida
el 1 de octubre poco después del doble crimen de Elizabeth Stride y Catherine
Eddowes, y conocida como la “Saucy postcard”:
Otra con visos de verosimilitud fue la que iba
dirigida al empresario George Lusk, cabecilla del comité de vigilantes
ciudadanos que patrullaban las calles. El paquete contenía la mitad de un riñón
humano conservado en vino, la otra mitad según la nota se la había comido frita
el destripador y era remitida "desde el infierno".
Esta frase "From hell", daría pie luego a un
libro y una película, los detractores de esta misiva dicen que era la broma de
algún estudiante de medicina, pero yo me inclino a pensar que no, que
efectivamente era la mitad del riñón de Eddowes, asesinada el 30 de septiembre
de 1888.
Hay tres problemas básicos en mi opinión, a la
hora de abordar el tema de este asesino, cuantos crímenes cometió realmente Jack
el Destripador, cuantas cartas de las recibidas por la policía eran auténticas y
por último cuando dejo de matar. Hoy se sabe a ciencia cierta que se silenciaron
algunos asesinatos anteriores y sobretodo posteriores muy similares y que la
policía siguió recibiendo cartas durante otros diez años más. Y sin embargo la
policía considero que estas otras muertes no eran obra del "destripador", y que
las cartas recibidas eran falsas, es más que probable que algunos de lo casos
llevasen razón, pero hay otras víctimas que encajan perfectamente en las
coordenadas de nuestro asesino y que no se las quiso incluir.
Veamos algunos casos que no están claros:
-25 febrero de 1888, Annie Millwood viuda de 38
años fue atacada por un hombre desconocido que le produjo heridas de cuchillo en
las piernas y parte baja del cuerpo, se recupero pero falleció el 31 de marzo
por un fallo cardiaco.
-28 de marzo de 1888, Ada Wilson, sobre la
medianoche un hombre llamo a su puerta ella abrió, el hombre de unos 5,6 pies de
altura, vestido con un largo abrigo negro y sombrero le pidió dinero, ella se
negó y el le clavo dos puñaladas en el cuello, (quizás se tratase sólo de un
atracador es difícil imaginarse a Jack pidiendo dinero).
-3 de abril de 1888 Emma Smith sufrió un ataque
al que sobrevivió, pero cayo en un coma muriendo el 5 de abril, su muerte fue
causada por una estaca insertada en su vagina.
-2 de octubre de 1888 se encuentra un torso
femenino en los bajos de un edifico de la policía en construcción, se lo conoce
como el misterio de Whitehall.
-20 diciembre de 1888, se encuentra el cadáver
de Rose Mylett, prostituta que fue estrangulada por una cuerda, no tenía cortes
ni mutilaciones.
-31 mayo de 1889 al 25 de junio de ese mismo
año, se recuperan del Támesis varias partes del cuerpo de una mujer, se la
reconoció por cicatrices anteriores como Elizabeth Jackson.
-17 de julio de 1889, se encuentra el cadáver
de Alice McKenzie, le cortaron la arteria carótida, pero fueron encontrados en
su cuerpo otras contusiones y cortes menores.
-10 de septiembre de 1889, se encuentra un
torso femenino de bajo de un arco ferroviario en la calle Pinchin Whitechapel,
torso similar al encontrado el 2 de octubre de 1888 en Whitehall, aunque en esta
ocasión las manos no fueron cortadas, se cree con bastante fiabilidad que el
cuerpo era de una prostituta llamada Lydia que había desaparecido poco antes.
-13 de febrero de 1891, se encuentra el cuerpo
de Frances Coles, debajo de un arco ferroviario, jardines Swallow, Whitechapel,
le cortaron la garganta.
-24 de abril de 1891, se encuentra el cuerpo de
Carrie Brown, la estrangularon con su propia ropa y luego fue mutilada con un
cuchillo, tenía un gran corte en las ingles y otros menores en las piernas.
Había un ovario sobre la cama, no se sabe si se dejo a posta o simplemente se
deslizó por el enorme corte.
A la vista de esta cantidad de muertes de
prostitutas me he planteado dos cuestiones, ¿Cuantas prostitutas había en la
zona de Whitechapel en esa época? Se calcula que entre 1000 y 1200, pero la
segunda pregunta para la que no he encontrado respuesta en ningún libro, ni
página es: ¿Cual era la cantidad de prostitutas asesinadas cada año en la zona?
Pienso que sería muy importante saber esa cifra para extraer conclusiones.
La mayoría de las hipótesis, dentro de su
variedad, si vienen a coincidir en un punto, que no podemos dejar pasar por
alto: el Destripador, fuera quien fuera, pertenecería a las clases acomodadas de
la sociedad victoriana de la época, el destripador tenía conocimientos bastante
precisos de anatomía, y si tomamos en cuenta sus misivas a la policía escritas
con el único objetivo de burlarse, contenían abundantes faltas de ortografía
realizadas adrede. En otras misivas posteriores escribía bien los errores
ortográficos anteriores y mostraba otros de nuevos que habían sido escritos
correctamente en anteriores cartas. Asimismo sus dibujos en las cartas dejan
entrever que el asesino poseía grandes dotes para el dibujo.
Como ya indique más arriba la lista de
sospechosos es amplía, en ella hay nombres muy conocidos Lewis Carroll, duque
Clarence, Walter Sickert etc. pero veamos sólo algunos de los sospechosos y
teorías que entorno a ellos circulan con sus pros y contras:
* El duque de Clarence era el hijo
primogénito de Eduardo, príncipe de Gales y heredero al trono, que
posteriormente reinó como Eduardo VII. El joven pasaba la mayor parte de su
tiempo dedicado a la caza del ciervo, deporte en el que parece ser era muy
diestro, pese a sus sanguinarias aficiones cinegéticas gustaba de descuartizar
él mismo a sus presas de caza, era también un joven elegante, y le gustaba
frecuentar los prostíbulos de Whitechapel por todos era conocido que el duque
sufría una gran inestabilidad emocional lo que lo llevó a ser ingresado en una
clínica, murió a los 28 años, en 1892. contra esta teoría, se ha argumentando
que el Príncipe Alberto no estaba en Londres en al menos las fechas de dos de
los asesinatos, sino en Escocia.
* Montague John Druitt, hijo de un
cirujano de muy buena familia, era un abogado de 40 años que solo ejercía esta
profesión en algunas ocasiones, trabajo como profesor de la escuela privada a
partir del 1881 hasta el 19 de noviembre de 1888, que fue despedido, dos días
después desapareció y su cuerpo fue encontrado el 31 de diciembre de 1888 en el
Támesis con piedras en los bolsillos, en lo que parecía un suicidio. Al parecer,
su madre había sido ingresada en un psiquiátrico poco antes de que él se
suicidara, y en su familia había otros antecedentes de enfermos mentales. En la
nota de suicidio que encontró su hermano, decía que sentía como poco a poco
padecería lo mismo que su madre y que lo mejor para no seguir ensuciando el
renombre de la familia era morir. Sin embargo contaba con una buena coartada el
día de la muerte de Annie Chapman, que recordamos se había estimado sobre las
5:30 de la mañana. Habría sido muy improbable que Druitt hubiese cometido el
crimen, se hubiese cambiado la ropa ensangrentada y hubiese regresado a
Blackheath para jugar un partido de críquet, deporte del que era un gran jugador
a las 11:30 de la mañana, según las investigaciones realizadas.
*David Cohen (1865-1889). Un judío
polaco que fue encarcelado en el manicomio de Colney coincidió con el final
repentino de los asesinatos. Descrito como violentamente antisocial y muy
peligroso.
*Doctor Francis Tumblety un falso
médico estadounidense, se sabe que estaba en Inglaterra en 1888, de hecho fue
encarcelado el 7 noviembre por conducta indecente, se cree que fue liberado
antes del 9 de noviembre fecha del asesinato de Mary Kelly, poco después el 12
de noviembre fue detenido como sospechoso y dejado de nuevo en libertad el 16 de
noviembre, huyendo a Francia el 24 del mismo mes y posteriormente a Estados
Unidos
* La escritora y multimillonaria autora de best
sellers Patricia Cornwell, aseguró recientemente que el verdadero hombre que se
ocultaba tras Jack fue el pintor impresionista inglés Walter Richard Sickert.
Así, la escritora ha comprado nada menos que 31 lienzos firmados por Sickert,
llegando a desgarrar uno de ellos en su frenética búsqueda de evidencias
asimismo se hizo con cartas y dibujos originales de Sickert en busca de ADN. La
comunidad artística se le echó a la yugular al saber que la escritora había
"destrozado" un cuadro, pero obtuvo resultados. No obtuvo muestras de ADN
nuclear pero si mitocondrial demostrando que había coincidencia entre Jack y
Sickert. Pese a que si que hay posibilidades de que fueran la misma persona,
tampoco demuestra definitivamente nada desde un punto de vista
científico...incluso, ha comprado su mesa de despacho. Y, por si fuera poco,
recientemente envió a Londres a todo un equipo de forenses estadounidenses con
la misión de examinar algunas de las cartas supuestamente escritas por Jack el
Destripador.
Lo cierto es que las únicas pruebas que
Cornwell tiene en estos momentos contra Sickert son puramente circunstanciales.
Por ejemplo: el pintor tenía 28 años cuando Jack el Destripador comenzó a matar
y, según ella, los estudios demuestran que la mayoría de asesinos en serie
llevan a cabo su primer crimen entre los 25 y los 30 años.
Tras cometer un asesinato, Jack el Destripador
se esfumaba rápidamente, desvaneciéndose sin dejar rastro. Y eso es algo que a
Sickert no le habría costado trabajo lograr ya que el artista tenía tres
estudios secretos en el East End londinense y una gran fascinación por el
disfraz, así como su temática recurrente sobre los bajos fondos londinenses,
hechos que ya provocaron en su época alguna habladuría.
Pero, a decir de la escritora, la prueba más
contundente de la culpabilidad del pintor se encuentra en sus cuadros. Según la
novelista, algunos de los lienzos pintados por Walter Richard Sickert guardan
una espeluznante similitud con las imágenes post mortem de las víctimas de Jack
el Destripador En 1908, 20 años después de los crímenes, Sickert pintó una serie
de cuadros inspirados, según él, en el asesinato de una prostituta en Candem.
En uno de ellos, por ejemplo, se ve a una mujer
con un collar de perlas en una postura que, en opinión de Patricia Cornwell, es
idéntica a la que guardaba Mary Kelly cuando fue hallada muerta por la policía.
Y en otro cuadro, Sickert pintó la cara de una mujer mutilada, con unas heridas
muy similares a las que Jack el Destripador le ocasionó a otra víctima,
Catherine Eddowes.
"Sickert nunca pintaba nada que no hubiera
visto", argumentaba la novelista. "Y no habría tenido manera de saber el aspecto
de aquellas mujeres si él mismo no hubiera estado allí". Además, tenía un perfil
psicológico similar al de muchos criminales: tuvo una infancia difícil y su
padre era un hombre abusivo. Y, debido a un problema físico era estéril y tenía
una disfunción sexual severa, hechos que podrían encajar con el comportamiento
del Destripador, por ejemplo que siempre asesinase a prostitutas y las duras
mutilaciones que les infligía, que muestran esa disfunción sexual típica en los
mutiladores."
La teoría de Patricia Cornwell (a la que ya
dedicamos un artículo del blog), ha soliviantado al mundo artístico y académico
inglés, que la acusan de destrozar un cuadro debido a su obsesión con el asesino
de Whitechapel. Pero esta mujer ha sido una innovadora la primera en aplicar
técnicas modernas a un caso de más de un siglo, pese a la dificultad que ello
conlleva ya que muchas pruebas están indudablemente contaminadas.
*Doctor T. Neill Cream (mayo, 1850 -
el 15 de noviembre de 1892), médico especializando en abortos. Nacido en
Escocia, educado en Londres, ejerció la profesión en Canadá y posterior en
Chicago, Illinois, EEUU. En 1881 fue encontrado responsable de la muerte por
envenamiento de varios de sus pacientes de ambos sexos. En principio fue el
propio Thomas el que pidió un examen de los cuerpos ya que no había sospechas de
asesinato, en un intento de llamar la atención sobre si mismo. Encarcelado en la
Penitenciaría del Estado de Illinois, fue liberado en el 31 de julio de 1891 por
conducta buena. Trasladar a Londres él reasumió sus actividades asesinas y se le
detuvo. El fue colgado en el 15 de noviembre de 1892. Sus últimas palabras se
informaron es "soy Jack. ..", interpretó para significar Jack el Ripper.
Obviamente no pudo cometer los crímenes de 1888, porque estaba en prisión, pero
algunos teorizan con que tenía un doble.
* James Maybrick
(1838-1898),comerciante de algodón en Liverpool, su nombre es uno de los
principales sospechosos desde que en 1993, aparecieron unos supuestos diarios de
Maybrick en los que relataba los crímenes y confesaba ser el destripador, pero
los estudiosos de estos diarios señalan que no aporta datos novedosos, y que la
tinta no es de la época.
La lista de sospechosos es mucho más larga
cualquiera que tenga interés, no tendrá dificultad en encontrar los otros
nombres.
Este misterio es tan enrevesado, que como
ejemplo puedo poner un documental que vi recientemente "Misterios de la
Historia", de la televisión británica, en donde cuatro expertos nos narran las
hazañas de Jack, ninguno coincide en cuantas victimas hizo el destripador, y uno
de los momentos cumbres se produce cuando al final cada uno señala su
sospechoso: para Steward Evans era el doctor Francis Tumblety, para Paul Begg
más comedido él, dice que probablemente nunca se sepa, Richard Jones señala a un
anónimo inmigrante judío de origen polaco y por último Martin Findo cree que fue
David Cohen.
Parece claro que la figura del destripador
seguira vigente por mucho tiempo, generando nuevas obras literarias, películas y
documentales. Pero que su personalidad real sigue a día de hoy tan ignota como
en su momento.
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