Romanov inicia una dinastía que reinara hasta entrado el siglo XX. Se dice que los Romanov provenían de una familia aristócrata de Moscú, al casarse Anastasia Romanovna con el Zar Iván IV, se inicia lo que posteriormente sería la dinastía Romanov, sin embargo no fueron los hijos de Anastasia e Iván los que harían la dinastía Romanov sino los hijos del hermano de ella. Iván El Terrible de Rusia, quien tuvo 7 esposas y entre ellas mató a una por no ser virgen al llegar a su lecho. Iván el Terrible se casó siete veces y tenía tres hijos de diferentes esposas, Iván, Fedor, y Dimitri. Iván fue uno de los creadores de la Rusia moderna. La historia olvida sus crímenes y destaca su grandeza.

 

Iván el Terrible  

(1530-1584) Fue el primer gobernante ruso coronado como zar

 

Iván IV, llamado El Terrible, fue el primero a quien oficialmente se llamó Zar de todas las Rusias. Era hijo de los príncipes  Basilio III (Vasilli)  y de Elena Glinski, y nieto de Iván III Vasilevich el Grande, quien, cuando casó con Sofía Paleólogo –sobrina del último emperador de Bizancio–, se arrogó la tradición imperial y transmitió a su hijo el título.

 

Iván IV Vasílievich fue conocido como Iván el Terrible por usar la tortura, el destierro y la ejecución para reprimir a los nobles que conspiraron contra él. Aunque famoso por su crueldad y sus excesos, fundó un poderoso Estado ruso y fijó el modelo para el gobierno autocrático zarista.

Iván  Vasilevich IV vino al mundo el 25 de agosto de 1530. Nació en Kolomenskoie. Antes de esa fecha circulaban terribles presagios sobre el nacimiento del futuro heredero al trono. Por ejemplo, un monje profetizó que estaba a punto de nacer un cruento demonio con la misión de asolar la sagrada tierra rusa. Sus padres, sonreían incrédulos al escuchar los disparatados augurios, suponiendo que tales rumores no obedecían a otra cosa sino a la superstición popular. El joven Iván tenía sólo tres años cuando, al morir su padre, fue coronado y gobernó con su madre en calidad de regente. La infancia de Iván se movió en el infortunio. Era un niño lánguido e inapetente, de aspecto enfermizo que invitaba al cariño de sus progenitores en detrimento de su hermano Yuri, sordomudo de nacimiento y, por tanto, inhabilitado para la sucesión dinástica. Con pocos años de edad quedó huérfano de padre y madre siendo tutelado por el metropolitano ortodoxo de Moscú, Macario. A los 13 años, comprendió la magnitud de su poder y se vengó del principal boyardo de la regencia: hizo que se apoderaran de el y lo asesinaran echándole a los perros del Kremlin. A partir de entonces fue el amo de Rusia, no solo de nombre, sino también de hecho. El 16 de enero de 1547, a los 17 años, es el día en que Iván IV se hizo coronar zar de todas las Rusias. Era el primer príncipe ruso que tomaba el título de zar. Un mes después tomó por esposa a una joven bella e inteligente, llamada Anastasia Romanov , hija de un boyardo y tuvo 3 hijos, el primero de los cuales murió a los  meses para muchos causa de la sífilis de su padre.

 

Los boyardos –familias nobles que se disputaban el poder–, eran famosos por su falta de escrúpulos a la hora de intrigar y, producto de una de estas intrigas, la madre del pequeño Iván fue asesinada en 1538.

Hasta los dieciocho años, el niño salvó la vida merced al recurso de dejarse utilizar políticamente tanto por la familia de su madre, como por otras familias boyardas influyentes.
En 1547, el año en que cumplió dieciocho años le ocurrieron dos cosas importantes: comenzó a gobernar por sí mismo y algunos meses antes conoció a
Anastasia Romanova Zajarìn, hija de una de esas familias boyardas influyentes, con quien contraería enlace ese mismo año, antes de asumir el gobierno efectivo del imperio. La joven, que había sido elegida entre mil quinientas doncellas a su vez preseleccionadas entre las vírgenes más bellas de Rusia, que tuvieron que reunirse en un edificio de dimensiones colosales para la época, a fin de que el joven Zar y sus consejeros, encontraran a la privilegiada.

Anastasia, además de virgen y bellísima, resultó ser inteligente y con una sorprendente aptitud para el ejercicio del poder, y es casi seguro que Iván se enamoró realmente de ella, a quien trataba con especial deferencia, aunque ya empezaba a mostrar con quienes lo rodeaban, ese temperamento alocadito que lo caracterizó.

Resulta casi increíble imaginarse al sanguinario zar ruso llevándole flores a su primer consorte, pero la realidad es que  se casó perdidamente enamorado la primera vez que dio el sí.

 En 1560 muere la princesa Anastasia, lo que produce al zar gran amargura.  Se dice que fue envenenada por los boyardos.  Murió e Iván sufrió una grave postración emocional. Convencido de que los boyardos la habían envenenado se arrojó contra sus auxiliares más próximos e hizo una purga sangrienta en la que no solo asesinó y encarceló a los boyardos, sino también a sus familias y servidores. Iván –paranoico como había quedado desde el asesinato de su madre–, quedó convencido que, otra vez, detrás de la muerte de su querida Anastasia, estaba la mano de los boyardos, que la habían envenenado.

Iván sufrió realmente la muerte de su amada Anastasia luego de estar junto a ella 13 años, por lo cual  honró inmortalizándola en la estatua de su tumba. El Zar volvió a contraer matrimonio otras seis veces, lo que indica, por lo menos, que el puesto de zarina era relativamente inestable. Se caso con Maria Nagaia madre de su hijo Demetrio quien muere asesinado en 1591.   También pretendió casarse con Isabel I de Inglaterra.  La última esposa terminó muy mal, cuando la noche de bodas, en el momento de consumar el matrimonio, Iván descubrió que no era virgen. Mandó que la ahogaran sin más trámite, aunque cuando se enteró que la mujer tenía ya un hijo llamado Demetrio, le perdonó la vida. La crueldad de este Zar –que sin embargo consolidó el poder de Rusia–, llegó al punto de matar a golpes al único hijo que estaba en condiciones de sucederlo.

En 1570, hizo devastar la ciudad rebelde de Novgorod, que fue arrasada y sus habitantes arrojados al río. Después, en 1575, traspasó los poderes de zar de todas las Rusias al tártaro Simeón Bekbulátov y tomó desde entonces el título de príncipe de Moscú.

Los últimos años de su vida se convirtieron en una verdadera vorágine de maldad y terror. Él mismo diseñaba complicados artilugios que le permitieran disfrutar más con la tortura de las desgraciadas víctimas. Llegó a decir que había desflorado a más de mil doncellas matando después a los hijos resultantes. Según parece, en sus momentos finales abandonó el cristianismo, entregándose a rituales paganos oficiados por brujas y hechiceros traídos de los alejados territorios del norte. El 18 de marzo de 1584, el zar, tras muchos meses de penoso sopor y enfermedad, pareció de pronto recobrar la salud de su juventud, se levantó de la cama y entonando cánticos pidió su tablero de ajedrez. Cuando se disponía a iniciar la partida se tambaleó cayendo fulminado. Así acabó la vida de un hombre en cuya alma anidaron el odio y la locura. El destino de los hombres que ostentan el poder suele jugarles bromas de muy mal gusto. En el caso de Iván IV El Terrible, el inmenso poder que había consolidado fue heredado por el otro hijo a quien perdonó, llamado Fedor ( 1557-1598) que era discapacitado mental, y que lo sucedió por no haber otro candidato y el hijo que había tenido con Maria Nagaia era muy pequeño aun. Fedor era mas bien infantil. Fedor se caso con la hermana de Boris Godunov llamada Irene. Boris Godunov termina sucediendo al zar Fedor.

 

Trono del Zar Iván IV "el Terrible", realizado en su mayor parte en marfil tallado con bajo-relieves; actualmente se encuentra en el Museo del Arsenal del Kremlin de Moscú.

 

Iván el Terrible murió el 18 de marzo de 1584 a los 54 años. En sus últimos días dejaba escapar aullidos que se escuchaban hasta en la calle.

Su reinado podría haberse desarrollado en forma ejemplar en tanto modelo político si no hubiera sido por su locura y despotismo cruel. El asesinato de su hijo salvó a Rusia de un reinado sangriento, ya que había sido educado en la codicia y la crueldad. Su muerte dejó el trono en manos de Fedor, un idiota congénito, incapaz de reinar, quien estuvo, al inicio de su reinado, bajo el tutelaje de Boris Godunov. La muerte de este último, en abril de 1605, sumió a Rusia en el caos, y no hubo atisbo de unidad hasta la elección, en 1613, del primer Romanov, la dinastía que reinaría hasta principios del Siglo XX. Después de la muerte del zar Fedor I, su primo Fedor Romanov fue considerada como la siguiente en la línea de sucesión. Boris Godunov respondió encarcelando a él en un monasterio como monje Filaret. La esposa de Fedor Xenia se vio obligada a tomar el velo bajo el nombre de Martha, mientras que sus cinco años de edad, hijo de Michael fue encarcelado junto con su tía Anastasia Lago Blanco en el monasterio.

 

Zares de Todas las Rusias, 1547–1721

Emperadores de Todas las Rusias, 1721–1917

HECHOS CURIOSOS

  Los efectos históricos de la sífilis han sido devastadores. Magníficos seres como los isleños de las islas del Pacífico Sur fueron destruidos en masa. Brillantes hombres de Estado en posiciones de poder se transformaron en idiotas jocosos; artistas, pintores y poetas se convirtieron en verdaderos estropajos. Francisco I de Francia, el papa Alejandro Borgia, Benvenuto Cellini, Toulouse-Lautrec, Randolph Churchill —padre de Winston Churchill— son algunos de los muchos nombres que han salido a la luz. Millones más sufrieron las consecuencias de esas transformaciones, como Iván el Terrible, de quien no hay duda de que fue sifilítico, ya que, durante el régimen soviético, sus restos, exhumados en el Kremlin, mostraban las típicas lesiones óseas producidas por la enfermedad.

  ¿Sabías que en los alrededores del Kremlin en Moscú se halla una campana de 200 toneladas de peso? En efecto; dentro de la ciudadela que conforma la Plaza Roja se halla la Plaza de las Catedrales en donde está dominada por el Campanario de Iván El Grande, levantado entre los siglos XVI y XVII.  Un recorrido por la zona te darás cuenta que es una bella edificación compuesta por una torre campanario de Iván, que se eleva a unos 80 metros de altura, con treinta campanas, y que servía como otro punto de vigilancia del Kremlin.  La historia relata que la torre del campanario fue utilizado como modelo para crear numerosos templos con forma de torre. . Este monumento está dividido en tres cuerpos. En la primera hay una escalera de piedra de 83 peldaños; luego hay una escalera  helicoidal que tiene 149 peldaños y, en el tercer cuerpo, existe una escalera metálica de 97 peldaños conduce por entre el muro hasta la cúpula.  Debemos comentarle también que las campanas de la torre son magníficas obras del arte de la fundición rusa de los siglos XVI al XIX y actualmente el Campanario de Iván el Grande es sede de numerosas exposiciones de los museos del Kremlin. La campana mayor del campanario pesa más de de 200 toneladas y cuenta que cuando se la fundía en 1733 hubo un incendio que luego la agrietó por lo que fue colocada sobre el pedestal.

 

 

 
 

 
 

 

 


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