El incendio de
Roma
Era evidente que desde hacía tiempo Nerón
tramaba algo y pronto se supo de que
se trataba. El 19 de julio del 64 se desató en Roma un pavoroso incendio que
redujo a cenizas a tres de los catorce barrios de la ciudad y provocó
considerables daños en diez de los once restantes, entre ellos numerosas villas
senatoriales. Centenares de personas murieron abrazadas por las llamas y otras
miles resultaron heridas mientras que las pérdidas fueron incalculables. No
tardó en saberse la verdad. Nerón, impaciente por dar forma al proyecto de su
gran capital, ordenó incendiar la ciudad. No por nada se hallaba en Anzio, su
villa natal, cuando estalló la catástrofe. No por nada comenzó la edificación
del Domus Aurea una vez acabado el siniestro
.
Y no por nada el pueblo lo hizo blanco de las acusaciones tan rápidamente. Nunca
antes, en ocasión de otros incendios, la población había señalado como
responsables a sus gobernantes y tampoco lo hizo cuando un incendio espectacular
se desató durante el reinado
de Tito .

Hoy
en día, corrientes modernistas ponen en duda lo que hasta no hace mucho tiempo
se sostuvo con total convicción. De un día para otro, el revisionismo innovador
comenzó a hablar de un Nerón desesperado por organizar partidas de socorristas y
atento a las necesidades de los damnificados. Pero los relatos de Suetonio,
Tácito, Plinio el Viejo, Dión Casio y otros historiadores que vivieron mucho más
cerca de los hechos son contundentes. “Con el pretexto de que había muchos
edificios feos y viejos en Roma y muchas calles estrechas, incendió la ciudad.
Se vio a esclavos mandados por él con antorchas quemando casas y depósitos de
provisiones, y algunos edificios de piedra fueron destruidos con máquinas de
guerra...La plebe tuvo que refugiarse en los monumentos públicos y los
cementerios” .
El panadero que incendió Londres
El Gran
Incendio de Londres fue un gran
incendio que arrasó
la ciudad de
Londres,
Inglaterra desde el
domingo
2 de septiembre hasta
el miércoles
4 de septiembre de
1666. El fuego
destruyó la ciudad medieval de Londres dentro de la
vieja muralla
romana de la ciudad.
Amenazó, pero no llegó, al distrito aristocrático de
Westminster, el
Palacio de Whitehall
de
Carlos II, y la
mayoría de los
asentamientos
suburbanos.[1]
Fue una de las
mayores calamidades de la
historia de Londres.
Destruyó 13.200 casas, 87 iglesias parroquiales, 44 salones de la Livery
Company, la
Royal Exchange, la
casa de aduanas, la
Catedral de San Pablo,
el
ayuntamiento de Londres,
el palacio correccional y otras prisiones de la ciudad, cuatro puentes sobre
los ríos
Támesis y
Fleet,
y tres puertas de la ciudad. Dejó a unas 80.000 personas sin hogar, un sexto
de los habitantes de la ciudad en ese momento. La cifra de muertes por el
incendio es desconocida, y se pensaba que había sido bastante pequeña porque
solo algunas muertes fueron registradas. Este razonamiento ha sido desafiado
recientemente considerando que las muertes de pobres y de personas de clase
media no fueron registradas, y que el calor pudo haber incinerado a muchas
víctimas sin dejar restos reconocibles.

El fuego se desató
en la mañana del domingo 2 de septiembre de 1666. Comenzó en
Pudding Lane en la
casa de Thomas Farynor, un
panadero del rey
Carlos II de Inglaterra
y se extendió rápidamente. El uso de la principal técnica contra incendios
de la época, la creación de
cortafuegos por medio
de demoliciones, era críticamente retrasado debido a indecisiones del
alcalde de Londres,
Sir
Thomas Bloodworth.
Para cuando fueron ordenadas las demoliciones a gran escala en la noche del
domingo, el viento ya había convertido el fuego de la panadería en una
tormenta ígnea que
venció tales medidas. El lunes el fuego fue empujado al norte, en el corazón
de la ciudad. El orden en las calles se rompió por los rumores de que
extranjeros iniciaron los incendios. Las sospechas se centraron en los
franceses y holandeses, los enemigos de Inglaterra de la
Segunda Guerra Anglo-Holandesa
en curso. Estos grupos de inmigrantes fueron víctimas de
linchamientos y
violencia callejera. El martes, el fuego se extendió por la mayor parte de
la ciudad, destruyendo la
catedral de san Pablo
y pasando el
río Fleet para
amenazar a la corte de
Carlos II en el
Whitehall, mientras
los esfuerzos coordinados en la lucha contra el fuego se movilizaban
simultáneamente. La batalla para apagar el incendio se considera haber sido
ganada por dos factores: los fuertes vientos del este se acabaron, y la
guarnición de la
Torre de Londres uso
pólvora
para crear cortafuegos efectivos para detener la extensión adicional del
fuego hacia el este.
El INCENDIO DE LA
BIBLIOTECA
2
de septiembre de 2004-
Las primeras investigaciones sobre
el incendio de la Biblioteca de la Duquesa Ana Amalia en Weimar apuntan a
una catástrofe histórica al revelar que las llamas quemaron posiblemente
hasta 30.000 volúmenes, muchos de ellos de valor incalculable.Otros 40.000
libros sufrieron daños de diversa consideración a causa del humo y el agua.
Del techo del edificio sólo queda la estructura, que ha sido
reforzada con grúas, y corre peligro de derrumbarse. Conservaba una amplia
muestra de originales de Shakespeare, la mayor colección del mundo de
ediciones de 'Fausto' -casi 3.900 volúmenes-, unos 2.000 manuscritos
medievales y alrededor de 8.400 mapas históricos.
Entre lo más valioso
de los libros rescatados de las llamas figura la colección de biblias, que
incluye una de Lutero de 1534, así como varios informes de viajes de
Alexander von Humboldt. La valiosa colección de partituras de la
duquesa Ana Amalia y los libros del primer bibliotecario de Weimar, Daniel
Schurzfleisch, habrían sido pasto de las llamas, según las primeras
investigaciones.
El llamado "castillo verde",
que alberga la Biblioteca, fue construido entre 1562 y 1565, y la Biblioteca
fue fundada en 1691 por el conde Guillermo Ernesto de Sajonia-Weimar.
Los antecedentes históricos de la biblioteca se remontan al siglo XVI pero
en realidad se considera fundada en 1691 cuando el duque Guillermo Ernst de
Sajonia-Weimar dio la orden de organizar y registrar la real colección de
libros. Con Anna Amalia (1739-1807) duquesa de Sajonia-Weimar-Eisenach se
dieron muchos sucesos en Weimar. Promovió las artes y trajo a la provincia a
poetas y pensadores que debieron hacer famosa a Weimar. Sin embargo la
calidad llegó con Goethe quien dirigió la biblioteca dándole nivel mundial,
hasta su muerte en 1832. Para el nuevo centro de estudios se hizo utilizable
un complejo de edificios con el palacio rojo y amarillo, complejo importante
e histórico para la historia de Weimar.
El INCENDIO EN
CHICAGO
En Chicago EN
1871 , cuatro millas cuadradas de nuevos edificios fueron
completamente devoradas por las llamas. Mientras
solamente 200 personas murieron,
90,000 fueron dejadas sin hogar; 70,000 edificios fueron
completamente destruidos, además de 73 millas de carreteras.
Los titulares de los periódicos estaban dominados por historias de
Chicago, y tomó tiempo antes de que la gente se diera cuenta de que
el incendio de Peshtigo no sólo ocurrió al mismo tiempo, pero
también se llevó más vidas. Un verdadero recuento de las victimas es
imposible, pero la mayoría de los historiadores calculan que entre
1,200 y 2,400 personas perdieron su vida en las llamas que asolaron
la costa de Bahía Verde. El desastre fue conocido como el
Incendio de Peshtigo,
ya que comenzó allí y causó más muertes que en otra localidades; la
mitad de los residentes de la ciudad perecieron a causa del
incendio.

En
ese tiempo, fue la mayor perdida de vidas por una causa natural en
territorio norteamericano. El Incendio de Peshtigo continua siendo el
incendio más terrible en la historia de los Estados Unidos. Chicago comenzó
a reconstruirse inmediatamente, diseñando rascacielos para reemplazar a los
pequeños edificios de madera que habían sido perdidos. Para 1893, 22 años
más tarde, la ciudad organizó la World Columbian Exposition (la Feria
Mundial de Chicago), y fue aclamada mundialmente por su rápido renacimiento.