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Ibrahim I "El Desquiciado" de Turquía
Nacido en
1616 y fallecido en 1648
Su padre fue Ahmed I, su
madre la sultana Kosem.
Desde que
Osman ll
fue el primero de los sultanes turcos otomanos, de todo hubo en la viña de esos
señores, desde aguerridos monarcas como
Bayaceto I el Rayo,
inspirados poetas soberanos como Solimán el Magnífico y ridículos
como Selim el Borrachín. Pero
el hombre en lo que a locura y barbaridades se refiere es nada menos que
un obeso barbudo llamado
Ibrahim "El Desquiciado".
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Para entender
por qué Ibrahim no estaba en su sano juicio, es preciso recordar que un ancestro suyo,
Mehmet II el Conquistador (el
que destruyo el imperio bizantino) había dictado leyes que exigían que todos
los hermanos varones del sultán debían ser eliminados al momento en que éste se
calzara la espada de Ayub y fuera ungido como gobernante por los danzantes
derviches. |
Esta bárbara
costumbre se siguió fielmente hasta que el sultán
Ahmed I
llegó al trono y no quiso matar a su hermano menor
Mustafá I.
En sustitución al asesinato de estado, se implementó lo que se llamaría
"La Jaula".
Esto consistía en encerrar en un enorme edificio sin puertas ni ventanas a los
hermanos varones del sultán, permaneciendo así los príncipes sin contacto con el
mundo exterior. El problema es que cuando a alguno de estos príncipes le tocaba
salir de la Jaula porque heredaba el trono del sultán anterior, no estaban
capacitados para gobernar y albergaban serios trastornos causados por el
encierro. La jaula fue abolida en 1789, pero para entonces el daño ya estaba
hecho y ya formaba parte de la agitada y sangrienta historia del imperio otomano
el reinado de Ibrahim I El Desquiciado.
Ibrahim como
hermano menor de
Murad IV
había estado recluido en la jaula
desde chiquito. En 1640 Murad, ya en su lecho de muerte, había ordenado la
ejecución de Ibrahim porque opinaba que era mejor que la dinastía se acabara en
lugar de continuar con lo que él llamaba "semilla insalubre." Sin embargo,
la mamá de ambos, Sultana
Kosem, intervino a favor de
Ibrahim y éste quedó vivo para ocupar el trono tras la muerte de Murad.
La griega
Sultana Kosem
llegó a ser una
dictadora tras el trono de sus hijos Murad IV e Ibrahim I .
Ninguno de sus hijos se atrevía a contradecirla, pero Ibrahim sin querer habría
de conseguir a quien la pusiera en su lugar.
Cuando una
muchedumbre llegó a buscar a Ibrahim a la jaula, éste sintió tanto miedo que
trató de trancar el paso creyendo que su hermano le estaba haciendo otra broma
pesada. Ibrahim se negó a salir de la jaula hasta que le trajeron el cadáver de
Murad. Una vez que se convenció que él sería el próximo sultán, Ibrahim celebró
la muerte de su hermano Murad danzando por el harem y cantando "se murió el
carnicero del imperio."
En el
reinado de
IbráhimI comenzó la guerra
de Candia, en la cual los otomanos intentaban arrebatar a Venecia la isla de
Creta, su última posesión importante en el Mediterráneo oriental.
Este conflicto duró veinticinco años (1645-1669), tras la perdida de la capital
de Creta los venecianos iniciaron un bloqueo naval provocando gran escasez en
Estambul.
Ya instalado en
el trono, Ibrahim continuó la salvaje práctica impuesta desde 1607 de matar a
los hijos de las princesas otomanas para que no posaran amenaza al sultán. Las
hermanas de los sultanes desde esa fecha no gozaban de la maternidad, pues al
momento de nacer sus bebés estos eran eliminados de inmediato.
Buscando cómo
reponer los años perdidos,
Ibrahim a los 23 años decidió dedicarse a todos los placeres posibles.
Su mamá la Sultana Kosem era quien
en realidad gobernaba, y ella se cercioró de proporcionarle un desfile de
vírgenes y chicas obesas para su placer. Ibrahim las adoraba rellenitas
y cuando la impotencia comenzó a atacar al perverso joven, su madre le consiguió
los equivalentes de aquellos entonces del Viagra de hoy.
Ibrahim no
gustaba de las esclavas, a quienes consideraba bajas y fáciles conquistas. Tenía
preferencia por esposas ajenas, o mujeres que no quisieran nada con él. Ibrahim
a menudo ordenaba a sus mujeres que anduvieran completamente desnudas, corriendo
él entre ellas como garañón alborotado y copulando desenfrenadamente siempre que
pudiera...
En una ocasión
Ibrahim se encaprichó con la hija del gran Mufti(el más alto dignatario
religioso del imperio)y pidió a la chica en matrimonio, pero el padre aconsejó a
su hija que no lo aceptara dado que sus perversiones ya eran legendarias.
Ibrahim secuestró, sopapeó y violó por varios días a la joven y luego la
devolvió como mala mercancía a su casa.
En 1641
Ibrahim se enamoró de una
de las concubinas
Turhan Hadice quien parió a
su primogénito Mehmed.
Este salió
bastante enfermizo y pronto Ibrahim comenzó a odiarlo.
Muy poco tiempo
después de su nacimiento, su padre y madre tuvieron una riña violenta e Ibrahim
se enfureció tanto que arrancó a Mehmed de los brazos de su madre y arrojó al
niño a un pozo. Por suerte para él, Mehmed fue rápidamente rescatado, sin sufrir
daño alguno.
Ibrahim solía
hacer pillajes en las joyerías para satisfacer los gustos de sus concubinas.
Ibrahim se sumergía en caros perfumes desde la barba hasta los pies, pero no
siempre se bañaba con agua. La combinación de perfume con su naturaleza era insoportable. Ibrahim era un sensualista que coleccionaba pornografía de todo tipo y libros
sobre erotismo. En una ocasión al ver las menudencias de una vaca pidió que le
buscaran por todo el imperio a una mujer con proporciones iguales en sus partes
nobles.
Una señora a su
medida fue hallada en Armenia y se la llevaron al harén.Era una obesa de 150
kilos a quien él llamó
Sechir Para(Cubito de Azúcar),
y el loco sultán solía pasar en arrumacos eróticos con ella por días enteros.
Sechir Para y Turhan Hadice
serían las dos únicas mujeres de su harén que se salvarían de ser asesinadas por
el mismo Ibrahim que cuando estaba furioso ordenó que sus 280 mujeres fueran echadas al mar en el Bósforo amarradas en sacos con piedras.
Sultana Kosem odiaba a Sechir
.Para a tal punto que la invitó a cenar, y una vez ahí la hizo estrangular, sin
embargo le dijo a su hijo que la voluminosa dama había muerto de misteriosa
dolencia.
Como
gobernante, Ibrahim fue igual que en su vida privada. Vendía los puestos
al mejor postor sin importarle que fueran asesinos o ladrones reconocidos.
Subieron los impuestos y a Ibrahim le importaba un comino la caótica situación
del imperio. En 1648 los
Jenízaros(tropa élite del sultán),
al verse sin salario durante meses, pescaron al
Gran Visir(especie de primer ministro),
cortaron su cuerpo en trozos y lo vendieron en las calles.
El Gran Mufti,
quien nunca perdonó la violación de su bella hija, apoyó un golpe de estado y el
desquiciado Ibrahim fue retornado a su jaula. Encerrado de nuevo, se puso peor
. Gritaba a toda hora, y una semana luego de ser depuesto, los
verdugos entraron a la jaula para matarlo.
Con el sagrado Koran en
mano, Ibrahim intentó salvarse, pero fue en vano.
Fue estrangulado con cuerda de
arco y sepultado en la mezquita del Hagia Sofía al lado de otro regio loco de la
dinastía osmanlí, el Loco Mustafá.
El
sucesor del Sultán fue su hijo
Mahomet IV
subiendo al trono a la edad de siete años, al principio estuvo bajo la tutela de
la sultana Kosem, siendo esta estrangulada por orden de
Tarhan
madre de Mahomet IV.
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