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 El Rey Felipe Augusto era de buena constitución, con un mechón de pelo desaliñado, pero había perdido la visión de un ojo. Personalmente no era valiente, Aunque colérico y egoísta, sabía reprimir sus pasiones. No le gustaba la ostentación ni sentimental ni material. Su corte era sombría y austera. No le preocupaban las artes, ni poseía buena educación, aunque apreciaba el valor de los hombres de ciencia y buscaba su amistad por razones políticas y la conservaba gracias a su aguda y sentenciosa conversación. Como político era paciente y observador, astuto, desleal y carente de escrúpulos. Pero le dominaba el sentido del deber y la responsabilidad. A pesar de la mezquindad para consigo mismo y con sus amigos mostrábase generoso con los pobres y les protegía contra sus opresores. Era un hombre sin atractivo, antipático, pero un buen rey. Entre los francos de Oriente gozaba de un prestigio especial, pues era el soberano de las familias de las que procedían todos ellos, y muchos de los cruzados forasteros eran directa o indirectamente sus vasallos

Felipe Augusto de Francia

(1285-1314)

Hijos: Luis VIII (con Isabella), María, Felipe, Tristán (con Agnes).

Felipe II  fue entonces Rey de Francia de 1180 a 1223, y fue el primer soberano modelo que ostentó el título de rey de Francia, suprimiendo el de rey de los francos, que no volvió a utilizarse nunca más. Felipe II de Francia, llamado Felipe Augusto ( 11651223); séptimo rey de la Dinastía de los Capetos; hijo y heredero de Luis VII de Francia (llamado el Joven), y de Adela de Champaña.  Felipe Augusto fue uno de los monarcas más admirados y estudiados de la Francia medieval no sólo en razón a su largo reinado, sino también por sus importantes victorias militares y, sobre todo, por el desarrollo de los proyectos llevados a cabo para asegurar el poder real y poner fin a la época feudal.

FelipeII.jpg (86686 bytes)Boda entre Felipe II Augusto de Francia y la princesa Isabella de Hainault, su primera consorte. La sucesión dinástica no estaba realmente asegurada: su único hijo  Luis VIII el León apenas tenía cuatro años y ya había sufrido una grave enfermedad.

Felipe II de Francia nació  siendo hijo de Luis VII de Francia (el hombre de quien Leonor de Aquitania -su primera mujer- se había divorciado porque no cumplía  sus funciones maritales). Vino al mundo un 21 de agosto de 1165 en Gonesse, por lo cual le llamaron Felipe Augusto por haber nacido en agosto. Lo de Augusto se le fue a la cabeza siendo muy niño, pues era de una soberbia increíble que le llevaba a maltratar a los miembros de su séquito. Prefiriendo la lectura y la música a la retórica y las matemáticas, Felipe Augusto no sería un alumno de demasiadas luces. Guapo, con una melena castaña clara y ojos tristes, al hacerse adolescente sería objeto de admiración por parte de las damas mayores.

El 28 de abril de 1180, contando apenas con quince años de edad pero ya con corona por derecho propio, Felipe Augusto se casó con Isabella.  Era hija del conde de Balduino V de Henao y de Margarita I (1145-1194), llamada Margarita de Alsacia, condesa de Flandes. Felipe Augusto, pretendía la alianza flamenca.

 Después de haberle dado a un varoncito llamado Luis(el futuro Luis VIII, el león ), Isabella contrajo fiebres recurrentes y murió en 1190. Ansioso de garantizar su sucesión en una época en que los niños sucumbían a menudo en la infancia a males considerados intratables en aquel entonces Felipe Augusto comenzó a buscar con quien rellenar el vacío dejado por Isabella.

En 1193, tres años tras la muerte prematura de Isabella, Felipe Augusto se casó nuevamente, sin darse cuenta que cometía el más grave error de su vida al unir su vida a la de la rubia danesa Ingeborg, por cierto hija del rey de Dinamarca. La fiesta de los esponsales había sido opípara pero cuando Felipe Augusto y su nueva consorte se retiraron a gozar del tálamo nupcial, la tragedia tocó a la puerta de los recién casados. Felipe Augusto, al amanecer de su noche de bodas, angustiado, histérico y tembloroso hizo echar de su lecho a Ingeborg, a quien prometió jamás tocar en lo que le quedara de vida. Las especulaciones en cuanto a qué anduvo mal en la noche de bodas abundan, y hay quienes afirman que Ingeborg llegó sin sello de garantía y por eso alienó a Felipe Augusto.

Otros afirman que la joven padecía de hermafroditismo y que el rey, al verse confrontado con unos genitales anormales en su esposa, sintió tanta repulsión y miedo que la repudió de inmediato. Cualquier cosa que haya sucedido, Felipe Augusto se negó a consumar el matrimonio y asqueado por su nueva consorte, la hizo encerrar  en un convento bajo siete cerrojos. Posteriormente Ingeborg se vería encerrada en distintos tipos de calabozo, algunos con lujos, otros sin ellos. Valdemar, hermano de Ingeborg quien ocupaba el trono danés después que el padre de ambos pasó a mejor vida, se sintió ultrajado ante la forma en que Felipe Augusto trataba a su hermana. Valdemar alegaba que era un argumento estúpido el de su cuñado cuando exigía divorcio alegando que Ingeborg era una pariente demasiado cercana para ser su esposa.

 

 

El colmo del insulto que propinó Felipe Augusto a la real familia danesa fue cuando teniendo prisionera a Ingeborg, se enamoró de una princesa de extracción alemana llamada Agnes de Meran. Enamorado como un colegial, este rey galo desobedeció al papa y apartando a su segunda esposa, cometió bigamia con Agnes para legitimar a los hijos habidos de su unión. El papa nuevamente intervino y el soberano francés tuvo que aceptar el retorno de su odiada Ingeborg, y Agnes murió abandonada en un convento.

Sucedió que Felipe Augusto estaba tan alborotado con su Agnes que hizo como si Ingeborg no existiera y cometió bigamia. Agnes le dio primero un varón y luego una niña a Felipe Augusto, quien afirmaba estar tan enamorado de ella que no le importaba la ira del papa de turno. Inocencio, quien a estas alturas del campeonato estaba hirviendo de ira, escribió fuertes cartas a Felipe Augusto exigiendo que Agnes fuera retirada de su vida y que respetara a su esposa Ingeborg, con quien debía de cumplir su deber marital. Abogados daneses, expertos en derecho canónico, cayeron sobre Felipe Augusto, quien debió alejar a Agnes hacia un convento, donde la muchacha murió de pena moral mientras su odiada rival Ingeborg era devuelta a la corte. Nadie pudo lograr que Felipe Augusto cohabitara con Ingeborg.

Ricardo, Felipe Augusto y Federico I Barbarroja se fueron juntos a la Tercera Cruzada para hacer el bulto, el cuadro y el ridículo, con tan mala sal que Federico se  ahogó tras una congestión en el río Saleph y lo convirtieron en macabro encurtido en un tonel de vinagre. Felipe Augusto, quien a estas alturas del campeonato se había infatuado con Ricardo, observaba que el rey inglés durante su estadía en el Medio Oriente solamente suspiraba por su rival el sultán Saladino. Hirviendo de celos, Felipe Augusto retornó a Francia solo para traicionar a Ricardo, quien en camino de regreso y gracias a una negociación secreta que el despechado Felipe Augusto había hecho con Enrique VI (el hijo del ahogado Federico Barbarroja) fue tomado prisionero por los alemanes. Entre las pocas cosas buenas que hizo Felipe Augusto estuvo por casar a su hijo con la dominante Blanca de Navarra, quien como esposa de Luis VIII de Francia fue la que llevó los pantalones. Felipe Augusto además hizo de París la capital administrativa de Francia, fomentando el crecimiento intelectual y educacional. Felipe Augusto murió amargado y sin tocar a su aborrecida Ingeborg.

Personalmente no era valiente, Aunque colérico y egoísta, sabía reprimir sus pasiones. No le gustaba la ostentación ni sentimental ni material. Su corte era sombría y austera. No le preocupaban las artes, ni poseía buena educación, aunque apreciaba el valor de los hombres de ciencia y buscaba su amistad por razones políticas y la conservaba gracias a su aguda y sentenciosa conversación. Como político era paciente y observador, astuto, desleal y carente de escrúpulos. Pero le dominaba el sentido del deber y la responsabilidad. A pesar de la mezquindad para consigo mismo y con sus amigos mostrábase generoso con los pobres y les protegía contra sus opresores. Era un hombre sin atractivo, antipático, pero un buen rey. Entre los francos de Oriente gozaba de un prestigio especial, pues era el soberano de las familias de las que procedían todos ellos, y muchos de los cruzados forasteros eran directa o indirectamente sus vasallos.

A la muerte de Felipe Augusto en 1223 sucede el breve pero fructífero reinado de su hijo Luis VIII.

 

Coronación  de Luis VIII el León (1187-1226), y Blanca de Castilla.

 

HECHOS A DESTACAR

  En  1186  Felipe hizo pavimentar la calle principal de París. En 1589 Paris estaba casi poblada.

  El rey Felipe Augusto, quien reinó durante 43 años, desde 1180 a 1223, había dotado a la ciudad, entonces la más importante y poderosa del continente, de una gran muralla protectora. Hacia 1190 vio la necesidad de reforzar esta muralla con la construcción de un castillo-fuerte, el típico castillo medieval rodeado de fosas con una torre, la Grosse Tour du Louvre, para custodiar las puertas de París amenazada por el peligro anglo-normando. Felipe Augusto,era un gran visionario en el campo de la ingeniería y creo para proteger la ciudad un muro con 67 torres, un área de 270 hectáreas.  Los vikingos que llegaban por el Sena y los ingleses representaban una amenaza para Paris.  Actualmente en la ciudad pueden encontrarse restos de aquellos tiempos aunque el muro este oculto o ya no exista en la mayor parte de Paris.  Hay si torres conservadas de aquellos tiempos.  Construido artesanalmente con bloques de piedra caliza el muro es una estructura impresionante con 10 mts de alto y dos metros y medio de espesor.  Cada 45 mts hay una imponente torre de vigilancia. Se encontraron partes del muro en la actualidad en los lugares mas insospechados.


La expansión de París no se quedó reducida a las obras ordenadas por Felipe Augusto, durante su reinado fueron creados, también, el hospicio de Sainte-Catherine (1185), el hospital de la Trinidad 1202). Asimismo, la construcción de Notre-Dame de París, empezada en 1163 progresaron a buen ritmo. En 1182 se terminó el coro y el altar mayor fue consagrado el 19 de mayo. Después se decoró la fachada Oeste, y la galería de los reyes se terminó en el año 1220, se empezó la construcción del gran rosetón y, en la misma época, se amplió el atrio. El desarrollo de París viene confirmado por los datos demográficos que estiman que la población parisina pasó, en pocos años, de 25.000 habitantes, a los 50.000 hacia 1200 lo que la convirtió en la ciudad más grande de Europa después de Italia.

Louvre deviene del vocablo franco "leovar", que significa fortaleza o palacio fortificado (lo que en francés, se llama "bastille"). En efecto, la primera construcción en el Louvre fue una fortaleza hecha por el rey Felipe II de Francia (Felipe Augusto) en 1190-1202, ubicada al lado del río Sena en las afueras de la villa de París. La ciudad en esa época estaba amurallada, teniendo como centro la isla donde se yergue la Catedral de Notre-Dame, y la fortaleza se encontraba en el extremo de la villa para protegerla ante eventuales invasiones del norte. Siglos más tarde, la fortaleza fue adquiriendo funciones de residencia. El rey Carlos V convirtió la fortaleza en residencia real y lo adornó con obras de arte privadas.  Además, en 1564 creó el Palacio de las Tullerías (en realidad debería llamarse el Palacio de las Tejerías, pues era el sitio donde se hacían tejas, afuera de la ciudad), ubicado a 500 metros hacia el oeste del Louvre, perpendicular al Sena. Sin embargo, semejante complejo no fue suficiente para la realeza, ya que en 1670 Luis XVI y toda su corte dejaron al Louvre para irse a vivir al magnífico palacio de Versalles. El Louvre pasaría a ser entonces una galería de arte, casa de ópera, teatro y otras actividades artísticas.

  Antes de la Revolución Francesa de 1789 el Louvre podía ser visto únicamente por miembros de la aristocracia, el clero y algunos artistas selectos.

  A la muerte de Felipe Paris sufrió muchísimas sequías. El río Sena se contaminaba y se secaba en verano en la edad media, contrario a hoy día.  Carecía de fuentes de agua potable.  En tiempos de Enrique IV no habia agua en el Sena. Unos Monjes construyeron una red de acueductos ya que habían encontrado una vertiente natural de agua. Casi un kilómetro hoy permanece intacto como testigo que aquella obra.  Al agua la impulsaba La gravedad.  Fue la única fuente de agua que dispusieron los parisinos por cinco siglos. A pesar de esos acueductos la ciudad carecía de agua. Los habitantes solo disponían de un litro de agua por dia para beber u otros destinos. A fines del siglo XVlll Paris dependía del Sena para tener agua fresca.  En 1915 se resolvió el problema de agua.  

 

  Una de las primeras decisiones que tomó Felipe Augusto fue la de expulsar, en 1182, a los judíos y confiscar todos sus bienes, una decisión que rompía con la protección acordada por Luis VII. El motivo oficial designaba a los judíos como responsables de diversas calamidades, pero el motivo real era el de reforzar, sobre todo, a las casas reales, una decisión sin duda temeraria al comienzo de su reinado. Estas medidas no duraron mucho: la interdicción del territorio (por entonces difícil de hacer respetar) terminó en 1198, y la actitud conciliadora de Luis VII volvió a imponerse como norma.

 

 

 

 
 

 

 

 


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