ENRIQUE VIII (1491-1547) Rey de Inglaterra fue el sucesor de su padre Enrique VII Tudor (22 de abril de 1509) y de Isabel de York.  El período de los Tudor es considerado el comienzo de la historia moderna en Inglaterra. Uno de los Tudor, Enrique VIII (1509-47) rompió con Roma, confiscó todos sus monasterios y fundó la Iglesia Anglicana.  En 1533, los Tudors se habían quedado sin herederos varones al trono.  Pero si en algo caracterizaba a Inglaterra a diferencia de los otros reinos europeos, era el rol de las mujeres en la transmisión de la realeza (detalle que desató la Guerra de los Cien Años).

 

Enrique VIII, rey de Inglaterra

 (1491-1547)

 

Tenia 18 años cuando subió al trono. Su reinado fue decadente, acaparó poder y dinero y su pueblo pagó un alto precio... fue un reinado de terror...la genuina causa de la muerte de Enrique VIII de Inglaterra fue una sífilis latente. Este rey pensó que Dios le había otorgado el derecho de reinar y cualquiera que se le opusiera pagaría consecuencias.

 

Una de las pesadillas recurrentes del gran monarca inglés Enrique VIII era que le "confundieran la descendencia", o sea, que una esposa suya pariera un hijo que no hubiera sido elaborado por él y luego el muchacho heredara el trono. Escribe contra la herejía luterana el Tratado de los Siete Sacramentos, y recibe el título de Defensor de la Fe, por la Santa Sede. Reformador de la Iglesia. Uno de los más famosos monarcas de todos los tiempos. Tuvo seis esposas y en ocasiones ordenó la ejecución de algunas de ellas, acusándolas de traición. Se le debe el incremento del poder británico, pero sin compararse con lo logrado por su hija Isabel I

 

Se caso varias veces . Perteneciente a la dinastía Tudor ,fundador de la Iglesia de Inglaterra. Hijo de Enrique VII, influyó profundamente en el carácter de la monarquía inglesa. Enrique nació en Londres el 28 de junio de 1491, y tras la muerte de su padre en 1509, accedió al trono.

 

SUS HERMANOS

Sólo tres de sus seis hermanos sobrevivieron a la infancia: Arturo, príncipe de Gales, Margarita Tudor y María Tudor.

Fue hermano de Margaret Tudor, El matrimonio entre Margarita Tudor, entonces de 12 años, y James IV, de 28, se realizó oficialmente en enero de 1502, pero no se consumó hasta 1503, cuando Margarita llegó a Escocia y se encontró con su marido. Si bien Margarita y James no se amaban, fueron relativamente felices juntos. Tuvieron dos hijos, pero solo el mayor, James (nacido en abril de 1512), llegó a la adultez.
 

Maria Tudor que fue la quinta hija de Enrique VII. Al crecer, se convirtió en la princesa más bella de Inglaterra y una de las más hermosas de Europa y casada con Luis XII. María fue reina de Francia durante apenas 82 días. El nuevo rey, Francisco I, obligó a María a cumplir con la tradición francesa de que las reinas viudas se recluyeran durante 40 días tras la muerte del rey.


 

                      Amantes...

Elizabeth Blount (Bessie) primer amante del rey, dio a luz un hijo del rey que murió de tuberculosis.

Elizabeth Blount, más conocida como "Bessie", fue la primera amante conocida de Enrique VIII. Nació alrededor de 1502 en Kinlet, Shropshire. Era hija de Sir. John Blount y de Catherine Pershall. Su padre fue el más leal de los caballeros, siendo uno de los nobles de confianza de la familia real, acompañando al rey Enrique a Francia en 1513 cuando entró en guerra con Luis XII. Cuando era apenas una niña, en 1513, llegó a la corte de Enrique VIII como dama de honor de la reina Catalina de Aragón. Fue allí donde llamó la atención del rey inglés. Dicen que Bessie era una joven alegre y atractiva, bailaba y cantaba muy bien, además de ser la pareja favorita de baile de Enrique. Se estima que su relación con el monarca empezó alrededor de 1517. Allí en Jericó,(Jerícó ya tenía fama de ser una de las casas de placer secretas del rey, que acudía a ella para encontrarse con ella o visitarla durante el embarazo).   Bessie dió a luz a un hijo ilegítimo del rey en junio de 1519, Después de nacer su hijo, sin embargo, Enrique, que talvez había pensando que la falta de un heredero varón era una afrenta a su virilidad, abandonó toda discreción y reconoció abiertamente al pequeño. Lo llamaron Henry Fitzroy, con el nombre de pila de su padre y el tradicional apellido de un bastardo real que señalaba orgullosamente su parentesco. Enrique se mostró muy entusiasmado y satisfecho con su hijo, sintiendo una verdadera adoración por él.   Parece que durante sus primeros años el niño permaneció con su madre. Elisabeth Blount (Bessie) , a la que en lo sucesivo llamarían "la madre del hijo del rey", no volvió a la corte, ni, al parecer, reanudó su aventura con Enrique. Enrique tenía planes para su único hijo varón, pero ninguno incluía a su madre. En 1522, Elizabeth fue sustituida por María Bolena, hermana de Ana Bolena que acababa de regresar de Francia. Entre 1533 y 1535,Bessie volvería a casarse nuevamente con Edward Fiennes de Clinton, noveno Barón de Clinton, que era unos catorce años más joven que ella. Esta unión produjo tres hijas: Bridget, Catherine y Margaret. En 1536, un gran golpe asoló su vida, la muerte de su hijo Eneique (Henry Fitzroy). Inesperadamente, la prometedora carrera de su pequeño se vió interrumpida por una grave y común enfermedad de la época, la tuberculosis. Durante un corto periodo de tiempo, ella fue dama de compañía de la cuarta esposa de Enrique, Ana de Cleves, pero debido a sus propios problemas de salud, dejó a la reina más o menos en la época que el real matrimonio se disolvió. Bessie regresó a las fincas de su marido donde falleció poco tiempo después de tuberculosis en 1540.

Maria Bolena...segunda amante del rey...hermana de Ana Bolena.


María se casó con Sir William Carey, el 4 de febrero de 1520, un cortesano adinerado y con buenos contactos, que había conseguido los favores del rey. Enrique VIII fue invitado a la ceremonia y probablemente poco después comenzó un romance con María.
 Existen indicios que la paternidad de un o dos de sus hijos sea atribuida al monarca inglés.  Durante el tiempo que supuestamente fue su amante, su marido consiguió varios previlegios, como una pensión anual, casas solariegas en dos condados,un título de Lord, etc.  Su padre Thomas Bolena también se vió favorecido con la relación de su hija con el rey. Consiguió varios títulos como caballero de Garter(1523) y Vizconde de Rochford (1525). Futuramente se vería más beneficiado con la relación entre Ana y el soberano. Después de la muerte de sus padres, María heredó algunas de las propiedades de la familia Bolena en Essex. Se cree que vivió el resto de sus días en el anonimato.  Su vida entre 1534 y la ejecución de su hermana en 1536 es difícil de concretar.  Henry Carey, fue hijo de María Bolena.  María murió aproximadamente con 35 años, a una edad relativamente joven.

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                        Esposas...

 

1-Catalina de Aragón

 Se casó con la viuda , Catalina de Aragón viuda de su hermano. Catalina de Aragón fue la última hija de los Reyes Católicos. Catalina como toda hija de reyes, era una pieza clave en los acuerdos matrimoniales que establecerían sus padres, según la conveniencia política para el reino. La pequeña Catalina (de tres años de edad) como posible prometida de Arturo (de sólo dos años) heredero de la corona inglesa, conjuntamente con la posibilidad de celebrar nupcias cuando ambos estuvieran en edad de hacerlo. De esta forma, en 1497 el largamente discutido acuerdo matrimonial entre Catalina de Aragón y Arturo Tudor fue finalmente firmado y confirmado por una ceremonia matrimonial celebrada en Inglaterra. Sin embargo, esta felicidad no duraría. A los pocos meses de su matrimonio, una peste que asolaba la región atacó a ambos cónyuge: Catalina, fuerte y sana, se sobrepuso a la enfermedad, pero el débil Arturo no sobrevivió.

 

 

 Catalina a los 16 años se convirtió en viuda. Enrique VII, a los fines de retenerla casi como rehén y no devolverle su dote, logró comprometerla con su otro hijo, llamado como él, Enrique, cuando contaba con sólo 11 años. Al respecto, se tramitó ante la Sede Papal una dispensa por causa del parentesco o una posible anulación del matrimonio con Arturo, pretextando que no se había consumado. Luego de la muerte del Rey Enrique VII, su hijo tomo posesión del trono en 1509, con el nombre de Enrique VIII. Catalina de 23, se unieron en matrimonio. La unión parecía ser un éxito: Enrique era un rubio y esbelto mozo del que Catalina poco tardó en enamorarse, y ella era una hermosa, culta y excelente esposa, que podría colmar todas las aspiraciones del joven soberano y que, para más, lo amaba aunque no era plenamente correspondida. Catalina, era una reina querida por el pueblo y respetada por la corte dadas sus excelentes cualidades.

Fue el primero de los seis matrimonios de Enrique, que se vieron afectados por las condiciones políticas y religiosas de la época y por el comportamiento cada vez más despótico del monarca. Al comienzo de su reinado, el atractivo y la simpatía de Enrique, su afición a los deportes y  la caza, y su valor militar le granjearon las simpatías de sus súbditos. En su papel de monarca renacentista, recibió en su corte a numerosos eruditos y artistas, como el pintor alemán Hans Holbein el Joven, quien pintó varios retratos suyos y de miembros de su corte.

HECHOS CURIOSOS

  María Tudor fue la única hija de Enrique VIII Catalina de Aragón que sobrevivió a la infancia. Su madre abortó en varias ocasiones, una hermana nació muerta y tres hermanos apenas vivieron, incluyendo entre ellos a Enrique, duque de Cornualles, que la precedió. Fue una niña enfermiza con problemas de visión y dolores de cabeza.  La bebida Bloody Mary debe su nombre a esta reina , Maria dio marcha a la reforma protestante iniciada port su padre Enrique VIII y mando a ejecutar cerca de 300 detractores. De alli su apodo Maria la sangrienta.

 

La cuestión del divorcio.

2- Ana Bolena

Enrique VIII también quería que un hijo suyo fuera el sucesor del trono pero al ver que su esposa Catalina de Aragón no lograba embarazarse luego de 15 años y el al conocer a Ana Bolena y esta haberlo deslumbrado  quiso divorciarse de la reina. Para ello para tener cerca a Ana le propuso ser parte de las doncellas de la corte quien Ana acepto contrariada.

 Al representar una obra de teatro para el rey Enrique VIII queda flechado con la hermosura de Ana y empieza a cortejarla. Pero Ana tenía bien claro que no iba a ser amante del rey; su propia hermana María lo había sido. Ella aspiraba a algo más, era más inteligente. Tenía unos ojos hermosos, una gracia única; su facilidad para tocar instrumentos musicales, bailar y declamar la hacían una mujer muy atrayente, aún cuando tenía un sexto dedo en una mano, pero hasta eso la hacía más hermosa, ya que usaba unos vestidos con mangas más largas las cuales le disimulaban el defecto físico y ella se manejaba con tanta gracia y naturalidad que pasaba desapercibida. Ana Bolena tenia un objetivo: casarse con el rey.

Ana Bolena, retratada por Hans Holbein

 

El Papa le negó el derecho al divorcio, entonces Enrique VIII decidió nombrarse líder de una nueva iglesia llamada Iglesia Anglicana o Iglesia de Inglaterra a través del Acta de Supremacía de 1534 y así obtener su divorcio.

 

Su único descendiente era María, más tarde María I de Inglaterra. Además, Enrique que estaba enamorado de Ana Bolena , una joven y bella dama de honor de la reina, quien se negó a ser su amante y que el la considere futura esposa. Sin embargo, existían varios obstáculos para el divorcio. El emperador Carlos V, sobrino de Catalina, se oponía al divorcio, y el papa Clemente VII, a quien Carlos había hecho prisionero, no podía anular el matrimonio sin disgustar a su captor. En 1528 convenció al Papa para nombrar al político y cardenal inglés Thomas Wolsey y al legado papal Lorenzo Campeggio jueces del caso ante un tribunal inglés.

Ruptura con el Papado

Enrique procedió a romper, uno por uno, sus lazos con el Papado. Con ayuda de la legislación parlamentaria obtuvo el control del clero obligando, a dicho estamento a reconocerle como jefe de la Iglesia inglesa (1532). Al año siguiente, Enrique se casó en secreto con Ana Bolena, quien fue coronada reina por el obediente arzobispo de Canterbury, Tomás Cranmer, declarándose nulo el matrimonio con Catalina y válido el contraído con Ana. Una ley de sucesión confirmó la actuación del arzobispo y designó a la progenie de Ana heredera del trono.

La hija de Enrique y Ana nació algo prematuramente el 7 de septiembre de 1533, en el palacio favorito del rey, el palacio de Placentia. Bautizaron a su hija con el nombre de Isabel , en honor a la madre de Enrique, Isabel de York. Le dieron un bautizo espléndido, pero Ana temió que la hija de Catalina, María, amenazara la posición de Isabel. Enrique calmó los temores de su esposa separando a María de sus muchos sirvientes y enviándola a Hatfield House, donde la princesa Isabel vivía con su propia magnífica plantilla personal de criados. El aire del campo era mejor para la salud del bebé, y Ana era una madre afectuosa que con regularidad visitó a su hija

En 1536, después de acusar a Ana Bolena de incesto y adulterio, Enrique ordenó su ejecución.

HECHOS CURIOSOS

  En el lugar donde Ana Bolena fue decapitada hoy se encuentra un monumento de cristal.

  Tras haber permanecido 50 años guardada en los archivos del Vaticano, una carta de amor escrita en 1528 por Enrique VIII de Inglaterra (1491-1547) a su entonces futura esposa Ana Bolena (1501-1536) fue expuesta por primera vez al público en la British Library de Londres, dentro de una exposición dedicada a Enrique VIII.  Todos conocemos el destino de la segunda esposa de Enrique VIII. Pero, ocho años antes de morir decapitada en 1536, y cinco antes de contraer matrimonio, recibió esta carta del monarca inglés, escrita en francés, en la que el Rey le declaraba que “a partir de ahora mi corazón está sólo dedicado a tí.”

  La Guerra de las Dos Rosas, como se la llamó luego, enfrentó durante la segunda mitad del siglo XV a dos familias inglesas con ascendencia real y pretensiones al trono: los Lancaster y los York. Ambas familias descendían de la sólida dinastía Plantagenet que había gobernado la isla británica durante la baja Edad Media, y sus emblemas eran una rosa roja y una blanca, respectivamente. Tras décadas de conflicto, la Guerra de las Dos Rosas llegó a su fin cuando el entonces rey Ricardo III, de los York, fue derrotado por las fuerzas de Enrique Tudor. Una vez en el poder, Enrique Tudor (Enrique VII), aunque vinculado a los Lancaster, pronto supo contraer matrimonio con una descendiente de la casa de los York, resolviendo así gran parte de los problemas dinásticos que habían azotado el país durante el siglo XV.  En 1509, tras un fugaz reinado que consistió en intentar mantener la estabilidad del reino, Enrique VII murió dejando la corona a su segundo hijo varón, ya que su primogénito Arturo había fallecido poco tiempo antes. Así ascendía al poder Enrique VIII, sin previas pretensiones al trono y con tan sólo 18 años de edad se convertiría en la columna vertebral de la dinastía de los Tudors.

3-Juana Seymour

madre del futuro rey Eduardo VI.

Jane Seymour, una joven regordeta, sumisa y recatada, cuatro años más joven que la Reina, quien había sido dama de compañía de Catalina.

Juana Seymour

 

 Unos días después de la muerte de Ana se casó con Juana Seymour, que murió en 1537 al dar a luz al único hijo legítimo de Enrique, Eduardo, más tarde Eduardo VI, quién falleció  a la edad de 15 años y fue sucedido por su media hermana María I. Después de servir como asistente de Catalina de Aragón y de Ana Bolena, esposas de Enrique VIII de Inglaterra, Jane despertó el interés del rey. Su deseo de casarse con ella aceleró las falsas acusaciones de adulterio contra Ana. Jane y Enrique se casaron en el palacio de York, el 30 de mayo de 1536, sólo 11 días después de la ejecución de Ana. Jane pronto se quedó embarazada. Como reina, Jane fue estricta y formal. Sus amistades eran sólo femeninas.

Prohibió la moda francesa, introducida en la corte por Ana. Políticamente, Jane era conservadora, pero su única intervención en el reino finalizó cuando el rey le recordó que la última reina había perdido la cabeza por entrometerse en los asuntos políticos.

El embarazo despertó en Jane un deseo irrefrenable de comer perdices. El rey ordenaba traerlas desde Calais y Flandes. Engordó terriblemente y se tuvieron que arreglar todos sus vestidos. Jane dio a luz a un varón, el futuro rey Eduardo VI, el 12 octubre de 1537. Contrajo fiebres puerperales y murió doce días más tarde, el 24 de octubre de 1537. Está enterrada en el Castillo de Windsor.

 

 

 

 

Juana Seymour es la única de las esposas que fue enterrada junto a la tumba del rey Enrique y de haber sobrevivido es posible que este no hubiera contraído mas nupcias, quien sabe?

María I, la Católica, se casó con Felipe II de España y quiso convertir nuevamente a Inglaterra al catolicismo. Persiguió a los protestantes tal como Eduardo persiguió a los católicos. María no tuvo hijos, así que cuando murió en 1558, Isabel , su hermana se convirtió en reina, ella fue la  hija que tuvo con Ana Bolena.

 

4-Ana de Clèves

 En 1540 concertó su matrimonio con Ana de Clèves hija del duque de Cleves, con el fin de establecer un lazo entre Inglaterra y los príncipes protestantes de Alemania. Ana era poco agraciada: era alta y corpulenta, y su rostro mostraba además marcas de picaduras de viruela. Lamentablemente la educación de Ana no fue muy esmerada, María de Jülich, su madre, no permitían que se impusieran las excitantes ideas del Renacimiento en cuanto a la educación de las mujeres. Parece ser que la duquesa María era una católica estricta, que no compartía los ideales reformistas de su esposo. Se dice que Ana no sabía leer ni escribir en otro idioma que el propio, el dialecto llamado deutsch o dietsch, los ingleses lo llamaban holandés y lo encontraban extrañamente áspero al oído. La corte de Clèves era mundo que nada tenía que ver con la Inglaterra del Renacimiento. Dicen que ella ocupaba su tiempo cosiendo, a igual que una de sus antecesoras, Catalina de Aragón. Lo que ocurría es que Enrique VIII estaba acostumbrado a esposas que podían hacer eso y mucho más. Como ya hemos nombrado en alguna ocasión, para el soberano inglés la música esa de suma importancia. El monarca necesitaba el canto y la danza como el aire que respiraba, daba por hecho que su futura consorte poseería talentos musicales. A la edad de veinticuatro años, era tímida, ignorante y humilde, además de estar mal preparada para enfrentarse las intrigas cortesanas. Sin duda no poseía el encanto para conquistar un marido corpulento y quisquilloso, inseguro en cuanto a su propia virilidad, casi veinticinco años mayor que ella. Debido al poco atractivo de Ana y dado que la alianza política con Alemania ya no le favorecía, Enrique jamás consumo el matrimonio con ella y pronto se divorció de ella. Pasó el resto de su vida en el campo, siendo contadas las ocasiones que acudió a la corte. Entre sus apariciones públicas, podemos enumerar: la boda de Enrique VIII con Catalina Parr ( su última esposa) y la coronación de su hijastra Maria I, cabalgando al lado de la princesa Elizabeth. Murió el 28 de julio de 1557, teniendo el privilegio de ser la ultima esposa de Enrique en fallecer. Fue sepultada con honores en la Abadía de Westminster.  La posición y fortuna de Ana de Clèves la convirtió en una mujer poderosa e independiente para su tiempo, siendo además una dama de carácter afable y amable con sus seres queridos y demás sirvientes, mostrándose siempre generosa con todos.
Enrique a pesar de todo, sintió estima hacia ella, y en ocasiones le pidió consejos.
Ana tuvo la inteligencia de mantenerse en su lugar, ganándose el respecto y la admiración del reino.

 

5-Catalina Haward

Enrique había puesto su atención en una dama que formaba parte del sequito de damas de honor de Ana, la bella Catalina Howard. Esta dama ocuparía el trono de Inglaterra como su quinta esposa. Nació alrededor de 1522 siendo hija de Lord Edmund Howard ( hermano pequeño del duque de Norfolk) y de Joyce Cultpepper, siendo lo más curioso de todo que era prima hermana por el lado paterno de Ana Bolena( la madre de Ana y el padre de Catalina eran hermanos).A la temprana edad de 12 años, se cuenta que inició un romance con su profesor de música, Henry Mannox. La historia fue breve, ya que terminó cuando se enamoró de un joven secretario, Francis Dereham. Se convirtieron en amantes, asunto que pasó a ser del conocimiento de los huéspedes de la mansión.

Catalina llegó a la corte de Enrique VIII a la edad de 19 años. Corría el año de 1539 y debido a la gran influencia que aún tenía el apellido Howard, le asignaron el puesto de dama de compañia de la reina Ana de Cleves. Pronto la joven captó la atención del rey. Enrique decide anular su matrimonio con Ana el 09 de Julio de 1540 y se casa con Catalina, que había sido su amante durante dos meses, el 28 de Julio del mismo año en el Palacio de Oatlands en Surrey. El soberano tenía 49 y su novia no más de 19.
Ese mismo año se casó con Catalina Howard. Puesto que no sólo podía sentirse temerosa de correr la misma suerte que su desdichada prima, sino que se hallaba enamorada de otro hombre, el joven y apuesto Thomas Culpeper, de quien se murmuraba que era su amante. Sería imposible que un hombre aventajado, maduro, obeso, glotón y bebedor como el rey, y para colmo padeciendo el mal de gota, pareciera atractivo para cualquier joven mujer.

Lo cierto es que su majestad manifestaba estar muy enamorado de la joven y bella pelirroja, a la que llamaba "su rosa sin espinas" y por esto la boda y la coronación de la nueva reina se realizaron casi inmediatamente de la anulación de su anterior matrimonio. A parte la llenó de joyas y regalos extremadamente caros y estaba claro que desconocía totalmente sus amoríos del pasado, considerándola una reina virtuosa. El monarca anhelaba la continuación de su dinastía, que le diera un hijo varón, pero sus esperanzas se vieron con el pasar del tiempo trucadas.
Como es lógico de esperar, Catalina encontró que su matrimonio no le satisfacía. La relación con Culpeper avanzaba y poco a poco los rumores sobre la conducta de la reina aumentaron. Sus antiguos amantes pedían favores a ella en cambio de su silencio, para callarlos los contrató en la corte. En 1541 las habladurías llegaron a oídos del rey, pero este no quiso creerlas hasta que las evidencias fueron demasiado claras para negar el hecho. Al poco tiempo a través de las intrigas cortesanas fue acusada de adúltera, se habló de su conducta licenciosa, que seguía viéndose con Culpeper y otros amantes y que el único que lo ignoraba era el rey.

Catalina fue puesta bajo vigilancia en sus aposentos, acompañada tan sólo de una de sus damas de companía. La interrogaron en varias ocasiones. Se habló de divorciarse y de exiliar a la reina, hasta que descubrió una carta de amor escrita a Culpeper. Muchos cuestionan la veracidad de esa carta, ya que se rumoreaba que la reina apenas sabía escribir su propio nombre! Pero el soberano la creyó, para que su acusación de traición y adulterio tuviera suficientes pruebas.
No hubo clemencia para la joven, la encerraron en la torre de castillo de Hampton Court y cuenta la leyenda que intentó escaparse disfrazada de mucama, pero su manera distinguida de caminar la delató. Los soldados se dieron cuenta y la persiguieron mientras ella llegaba a la puerta de la capilla del palacio, donde el rey estaba escuchando misa. La capturaron y la devolvieron a su encierro.

Thomas Culpeper y Francis Dereham fueron ejecutados el 8 de diciembre de 1541. La viuda de su primo, Lady Jane Rochford (cuñada de la reina Ana Bolena) fue ejecutada por haber sido alentadora de las relaciones de Catalina Howard con Thomas Culpeper. Fue llevada a la Torre de Londres el 10 de febrero de 1542. La noche antes de su ejecución, una anécdota curiosa que se cuenta, es que Catalina pasó horas practicando como colocar su cabeza sobre el cadalso. Pobre muchacha al llegar el momento de la ejecución, como se podía esperar, estaba totalmente amedrentada y aterrorizada. Antes de morir, pidió el perdón de su familia y rezó por la salvación de su alma. Fue decapitada cuando contaba con apenas veinte años. Su muerte fue rápida y fue enterrada en la capilla de San Pedro-ad-Vincula, junto a su prima Ana Bolena.

No le dió ningún hijo, pero sería recordada como una reina 30 años más joven que su marido y una muchacha que nunca comprendió los peligros que podía acarrear una corte como aquella. El mayor crimen de Catalina fue haber sido una chica coqueta y emocional que raramente entendía las consecuencias de sus actos. Cometió el error de continuar sus juveniles indiscreciones como reina. La vida de esa joven que si no hubiera sido por la ambición de su familia( tal y como lo hicieron con Ana Bolena), pasaría inadvertida antes todos. Y si los Howard no la hubiesen tratado como una pieza de ajedrez?? Sin duda un destino más esperanzador tendría.

HECHOS CURIOSOS

La quinta esposa del rey Enrique VIII, Catalina Howard, fue acusada de los delitos de adulterio y falta de castidad antes del matrimonio, y murió ejecutada. En 1542 le cortaron la cabeza, pero los cronistas de la época dicen que supo mantener los nervios templados.


 

6-Catalina Parr

Al año siguiente Enrique se casó con su sexta (y última) esposa, Catalina Parr, que fue la única que le sobrevivió. Nacida alrededor del año 1512 en Great Kimble. Tiene un puesto especial en la historia ya que es la Reina de Inglaterra que más veces ha contraído matrimonio: se casó cuatro veces. Ella una dama de 32 años, agraciada, sensible e inteligente, rica y viuda por dos veces, que había comenzado una relación con Thomas Seymour, hermano de la difunta reina Jane Seymour. A los 15 años, en 1527, Catalina contrajo matrimonio con Lord Eduardo Borough, que falleció en 1529. Alrededor del año 1533 se casó nuevamente con John Neville, Lord Latimer, el cual murió en 1542. Tras su muerte, la rica viuda empezó una relación con Thomas Seymour - Pero ella interrumpió el romance a petición del Rey. Catalina fue una buena madrastra e intercedió por la unión de Enrique con sus hijas, María e Isabel. Por primera vez, la familia funcionó y todos tenían un hogar. La hija de Catalina de Aragón estaba resentida con la hija de Ana Bolena, la ramera (como ella le decía) que había suplantado a su madre y a ella la había separado de su padre y eliminado del título de princesa, derechos y prospectos matrimoniales.
En 1544, Enrique decidió que sus hijas María e Isabel recobraran sus derechos en la línea sucesora, detrás de su hermano Eduardo, dictando un Acta de Sucesión, pero no les restableció el título de princesas. El Rey había perdonado a María después que esta, bajo coacción, había aceptado que el matrimonio de sus padres nunca había sido válido.
En 1547, Enrique cayó gravemente enfermo y tras dos meses de agonía murió, el 28 de enero de 1547. Ni María ni Isabel fueron al funeral de su padre ni a la coronación de su hermano, que ascendió al trono como Eduardo VI. Thomas Seymour, el antiguo pretendiente que Catalina Parr había abandonado para casarse con el Rey. Ellos retomaron su antigua relación y cuatro meses más tarde se casaban. Catalina se llevó a Isabel a vivir a su hogar. Por aquel entonces, Isabel tenía 14 años de edad y era de tez pálida, tenía los cabellos rojizos, ojos cafés, labios finos y unas manos muy hermosas. No era una beldad, pero se mostraba orgullosa de sus atractivos. Aunque lo más destacable en Isabel era su carácter, inteligencia y exquisita educación. Dominaba el inglés, francés, italiano, español, griego y latín. Tocaba distintos instrumentos musicales y era una gran bailarina. Bajo la influencia de Catalina, ella se había formado como protestante. Thomas Seymour no fue indiferente a sus encantos.

  Catalina, que no había tenido hijos de ninguno de sus anteriores matrimonios, quedó embarazada de Thomas Seymour.  Murió por complicaciones en el parto en 1548, en el castillo de Sudeley, en Gloucestershire, donde fue sepultada.

Su única hija, María, nacida el 30 de agosto, no le sobrevivió demasiados años. Su padre, Tomás Seymour, fue salvaje y cruelmente ejecutado antes de que la pequeña cumpliera un año de edad (10 marzo 1549). La niña fue entregada a la duquesa de Suffolk, la cual dirigía un orfanato. No se tienen más noticias de ella después del año 1550, por lo que los historiadores asumen que murió en esa fecha, con apenas 2 años de edad.

HECHOS CURIOSOS

   En 1782 un caballero con el nombre John Lucas descubrió el ataúd de la reina Catalina entre las ruinas del castillo de Sudeley. Abrió el féretro y observó que el cuerpo, después de 234 años, estaba en un sorprendente estado de conservación. Tras tomar unos cuantos mechones del cabello de la reina, cerró de nuevo el ataúd y lo devolvió a su tumba. El féretro se abrió en repetidas ocasiones en los siguientes diez años. Cuando el ataúd se abrió de nuevo de forma oficial en 1817 no quedaba nada más que restos de un esqueleto. En aquella época el ataúd fue movido a la tumba de Lord Chandos, cuya familia poseyó el castillo en aquel tiempo. En años posteriores la capilla fue reconstruida por Sir Juan Scott, erigiéndose entonces un altar-tumba apropiado para la reina Catalina.

 

 

HECHOS CURIOSOS

  Mientras ocupaba el trono Enrique condeno a 78.000 personas a muerte. Equivale a cinco personas por sia durante su reinado.

 

  El Mary Rose es el único barco de guerra de la armada inglesa del siglo XVI rescatado del mar. Navego 34 años. Su casco media 14 mts de largo. Pesaba 700 toneladas.  Tan importantes como sus restos (la parte derecha del casco) son los más de 20.000 objetos encontrados en él. La investigación arqueológica que siguió a su descubrimiento en 1971 permitió conocer mejor el diseño y la construcción navales de la Inglaterra de la época Tudor. Fue la nave favorita de Enrique VIII. Debe su nombre a la hermana más querida del rey, María, y al emblema de la dinastía Tudor, la rosa. Se construyó con fines estrictamente militares. El Mary rose podía atacar disparando a sus 78 cañones. En una batalla una ráfaga de viento lo hizo zozobrar y se hundió. Tras las andanadas no había cerrado las troneras inferiores, por lo que al escorar el barco, el agua lo inundó rápidamente. La mayoría de su tripulación quedó atrapada en la red que protegía la cubierta de posibles abordajes y murió ahogada. Un mes después se intentó rescatar pero no hubo suerte. En 1836 fue localizado por un pescador y el buzo Jhon Deane recuperó objetos de diverso valor. Sin embargo su pista se perdió. En 1967 se constituyó un comité para realizar excavaciones submarinas, se encontraron miles de objetos, así como, los restos de unos 200 miembros de la tripulación. En 1979 se formó el Mary Rose Trust con la misión de rescatar el Mary Rose, lo que se consiguió  en 1982. 300 años estuvo bajo el mar.

 

 

 

 
 

Consecuencias del reinado de Enrique VIII

En 1531 el Parlamento reconoció al rey como cabeza suprema de la Iglesia de Inglaterra.

Enrique anuló el poder del papa...

Aunque modificó la Iglesia, Enrique nunca quiso introducir la doctrina protestante. Todos aquellos que se negaron a aceptar las enseñanzas de la Iglesia de Inglaterra, así como los que rechazaron la autoridad eclesiástica de Enrique, fueron ejecutados. La autorización de una traducción inglesa de la Biblia, la promulgación de la letanía de Cranmer y la traducción al inglés de algunas partes del servicio tradicional, fueron los únicos cambios importantes en materia de religión llevados a cabo durante el reinado de Enrique. En cuanto a la monarquía, intensificó los elementos autoritarios característicos de la dinastía Tudor, a la cual pertenecía. La gran solidez del gobierno desarrollado por Enrique fue poderosamente utilizada durante el reinado de Isabel I.

HECHOS CURIOSOS

  El siglo XVI fue testigo en Inglaterra e Irlanda del más monumental pillaje y destrucción de arquitectura, arte y artesanías cristianas que haya presenciado el mundo. Entre el invierno de 1537 y la primavera de 1540, fueron destruidos más de 318 monasterios y conventos

  La destrucción de los monasterios ingleses por Enrique VIII debe ser recordado como uno de los acontecimientos más relevantes del siglo. Estos eran vistos en Inglaterra, en el tiempo de la ruptura de Enrique con Roma, como uno de los mayores baluartes del sistema papal. Profanaron la iglesia, tomaron posesión de la mejor platería y vestiduras para uso del rey; midieron el plomo sobre el techo y calcularon su valuación posterior a la fundición, contabilizaron las campanas, y estimaron las mercaderías y los bienes muebles de la comunidad. Más tarde ellos continuaron la  destrucción removiendo los techos y demoliendo las canaletas; fundiendo el plomo en cerdos y forraje, tirando abajo las campanas, destruyéndolas con mazas y envasando el metal en barriles listos para la visita de los especuladores y sus ofertas por los tesoros. Esto fue complementado por la tarea de recolección de los muebles y su venta, juntamente con los marcos de las ventanas, postigones, y puertas por subasta pública u ofertas privadas.   Para la valuación de los tesoros provenientes de las arruinadas y desmanteladas casas, donde el derroche era en todas partes tan grande, es naturalmente difícil de estimar la valuación de la platería, y joyas que fueron enviadas en especies hasta la tesorería del reino, y los beneficios derivados de la venta de plomo, campanas, existencias, mueblería, y hasta los edificios conventuales.

  Es difícil, por supuesto, estimar el número exacto de religiosos y casas religiosas suprimidas en aquel tiempo en Inglaterra. Poniendo todas las fuentes de información juntas, pareciera ser que los monjes y canónicos regulares expulsados de los más grandes monasterios fueron unos 3.200 de número, los frailes 1.800, y las monjas, 1.560.

  En Inglaterra, al ser suprimidos los monasterios, sus bibliotecas también fueron destruidas. De modo que vastas bibliotecas monásticas integradas por textos religiosos que comprendían Biblias católicas antiguas, raras, y manuscritas fueron entregadas a las llamas. Las iglesias parroquiales fueron saqueadas. Hermosas pinturas y tallas fueron hechas añicos. Vestimentas sagradas y mantelería de altar ricamente bordadas fueron confiscadas y transformadas en cortinajes y ropas. Copones sagrados fueron robados, fundidos y vendidos. Los protestantes destruyeron una herencia religiosa con el celo y la furia de los terroristas, y lo que los iconoclastas no tocaron durante el reinado de Enrique VIII fue pulverizado durante el régimen puritano de Oliver Cromwell.
 

También en Francia, sólo en un año (1561), los calvinistas, de acuerdo a sus propias estimaciones, "mataron a 4.000 sacerdotes, monjes y monjas, expulsaron o maltrataron a 12.000 religiosas, saquearon 20.000 iglesias y destruyeron 2.000 monasterios" con sus invalorables bibliotecas, Biblias y obras de arte. La colección de manuscritos raros del antiguo monasterio de Cluny fue, junto con muchas otros, irreparablemente perdida.

  Cabe destacar que la abadía de Westminster aunque estuvo situada por Enrique VIII durante la disolución de los monasterios en 1534 y cerrada en 1540, en 1550 se convirtió en catedral y se salvó de la destrucción gracias a su conexiones con la realeza.  Oliver Cromwell recibió un fastuoso funeral en la catedral en 1658 para ser desenterrado en enero de 1661 por orden de Carlos II. La catedral volvió a manos de los benedictinos bajo el reinado de la reina María que murió en 1558 durante el reinado de Isabel I y posteriormente enterrada en la misma abadía. En 1579, Isabel I la recupero convirtiéndola en la "Iglesia Colegiata de San Pedro". La reina Victoria fue coronada reina en esta abadía. El Palacio de Westminster hoy es el lugar en el que se reúnen las dos cámaras del Parlamento del Reino Unido (la Cámara de los Lores y la Cámara de los Comunes). El palacio contiene más de mil habitaciones. La mayor parte de la estructura actual data del siglo XIX, fecha en la que el palacio fue reconstruido después de un incendio en 1834, que destruyó la mayor parte del edificio.


 

 

Su Muerte...

Todo parece indicar que la genuina causa de la muerte de Enrique VIII de Inglaterra fue una sífilis latente, y la pierna ulcerada del  monarca era evidencia del progreso que el mal hacía en su organismo. Cuando el cuerpo del soberano era transportado a Windsor para el sepelio, el ataúd se llenó de gases y reventó la tapa durante la noche. En la mañana, los centinelas encontraron a varios perros chupando los restos de Enrique.

Poco antes de morir, Enrique VIII definió cuál sería el orden en que sus hijos podrían acceder al poder monárquico:

  • En una primera instancia, Eduardo VI, hijo de Juana Seymour.
  • Le seguía en el orden sucesorio, María Tudor , hija de Catalina de Aragón.
  • Por último, le correspondería la corona, en tercer término, a Isabel, hija de Ana Bolena.
  •  

Al morir Enrique VIII le sucedió en el Trono su único hijo varón, Eduardo VI, nacido del matrimonio con Juana Seymour, muerto éste en 1553, se abrió un periodo de reacción católica bajo el reinado de María I, hija mayor de Enrique VIII (nacida de su matrimonio con Catalina de Aragón). Al morir ésta en 1558, ocupó el Trono otra hija de Enrique VIII, Isabel I (nacida del matrimonio con Ana Bolena).

 

  El hijo de Enrique VIII y Jane Seymour solo tenía 14 meses cuando posó en el palacio de Hampton Court. El día de Año Nuevo de 1539 el pintor entregó al rey el retrato de su heredero y, satisfecho, el monarca le pagó con una copa de oro. El sonajero que lleva en la mano parece un cetro. El texto latino en la parte inferior tiene aires grandilocuentes y clásicos, y le recuerda al principito la responsabilidad que le espera y la conveniencia de que emule las virtudes de su padre. Era un niño enfermizo, medio sordo y medio ciego, que accedió al trono a los 9 años. Fue el primer protestante que reinó en Inglaterra e Irlanda, si bien nunca alcanzó la mayoría de edad y todo su reinado estuvo tutelado por un consejo de regencia. Murió a los 15 años de tuberculosis. El retrato se conserva en la National Gallery de Washington.

El Palacio de Whitehall (Whitehall Palace) que falleció Enrique VII  era la residencia principal de los reyes ingleses construida por Enrique en Londres desde 1530 hasta 1698 en que fue destruido por el fuego . Antes de eso, se había convertido en el palacio más grande de Europa, con más de 1.500 habitaciones. Se salvó del fuego la Banqueting House, pabellón pensado para fiestas y cuyo techo fue ornamentado por Rubens en 1630 por un pedido de Carlos l.  El nombre del palacio proviene de Whitehall, el actual centro administrativo del Gobierno británico. Carlos I iba a tirarse por la ventana del edificio para escaparse del Pueblo que había invadido el palacio, pero lo cogieron y le cortaron la cabeza en 1649 en un patíbulo erigido afuera del edificio, con una pasadera que daba a las ventanas de las ventanas del primer piso.


Tras la muerte de Enrique, Thomas Seymour contrajo matrimonio con su viuda, Catalina Parr y representó un importante papel en la educación de la futura Isabel I. Durante el periodo de regencia de Eduardo VI, Eduardo Seymour fue su protector y el gobernante real de Inglaterra. Ambos hermanos fueron ejecutados.

 

 

 

Hampton Court fue el centro de la vida política cortesana de la corona inglesa entre 1529 y 1737. Hampton Court fue construido por el cardenal Wolsey, que lo regaló a su hermano, Enrique VIII, en un intento de volver a conseguir su favor. La donación no le sirvió para nada al cardenal, que fue ejecutado por orden del rey Tudor cinco años más tarde.  Hasta allí llegaban los reyes navegando por el Támesis desde la Torre de Londres para instalarse largas temporadas. Generalmente se relaciona este palacio con Enrique VIII, quien en 1540 encargó la primera gran construcción de Hampton Court, en la cual gastó 62.000 libras, una verdadera fortuna para la época. El rey tenía 60 residencias en todo el reino y, como ésta era una de sus preferidas, la equipó con canchas de tenis, un parque de caza de 1100 acres y una cocina monumental de 36.000 pies cuadrados que aún hoy se pueden visitar. Pese a las remodelaciones barrocas que se hicieron en el siglo XVII, en el interior del palacio queda bastante del aspecto que tenían algunos cuartos y la Capilla Real en la época de los Tudor. Isabel l, la reina virgen; Jaime I y Carlos I, el monarca Estuardo decapitado por Oliver Cronwell en 1648, vivieron permanentemente en Hampton Court. Guillermo de Orange, convertido en rey de Inglaterra después de derrotar a Jaime II Estuardo, ordenó a Wren la construcción del ala sur.

 

 

HECHOS CURIOSOS

  La reina Isabel de Inglaterra, propietaria de Hampton Court; su hijo, el príncipe de Gales, y la princesa Margarita, se trasladaron al palacio tan pronto les fue comunicada la noticia del incendio. Su reacción al ver una densa humareda que salía del tejado del ala sur, que ha quedado destruido, fue de desolación. "Es espantoso", manifestó la soberana.   El siniestro se propagó  y destruyó en forma galopante  gran parte del ala sur, una joya arquitectónica construida a finales del siglo XVII por sir Christopher Wren, el arquitecto británico más conocido, autor, entre otras obras de arte, de la catedral de San Pablo en la city londinense, pero milagrosamente no se propagó al resto del palacio, que se ha conservado intacto en un 90%.

Según Gerald Drayton, encargado de obras del palacio, lo que se ha quemado "es totalmente irreemplazable".   Aparte de un candelabro del siglo XVIII y de varias piezas de porcelana oriental desaparecidas, las pérdidas más considerables han sido dos cuadros destruidos por el agua, ambos de pintores anónimos de la época Tudor. Uno de ellos representaba la reunión celebrada en 1520 entre Enrique VIII y Francisco l de Francia, y el otro era un cuadro familiar del rey Tudor con sus tres hijos, María, Isabel y Eduardo, y su tercera mujer, Jane Seymour. Los valiosos tapices del ala sur se han salvado porque habían sido enviados hace meses a un restaurador.

A Thomas Moro espués de su ejecución por orden del rey Enrique VIII por negarse a aceptar su matrimonio con Ana Bolena, le dieron un hervor a la cabeza y la colgaron en la Torre de Londres durante un mes.  Su hija, Margaret Roper, sobornó a un guardián para que le entregara la cabeza cuando se disponía a arrojarla al Támesis. Cuenta la leyenda que la guardó en una “caja de plomo” conservada en especias y que a ella la enterraron con el cráneo entre sus brazos.  En 1987, los arqueólogos abrieron la cripta de la familia Roper en Canterbury y encontraron en un nicho secreto un cráneo al que le faltaba un diente prominente, como le sucedía a sir Tomás. Sin demostrar, pero es creencia generalizada que es auténtico.

 

 La sucesora de Enrique, fue Isabel I, la “Reina Virgen”(1558-1603).

 

 

 

 

 


 


 


 

 

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