|
Elizabeth Tudor
nació en Greenwich el 7
de septiembre de 1533, hija de Enrique VIII
(contrajo matrimonio 6 veces) y Ana
Bolena
.Ella vio decapitar
a su madre Ana Bolena.
. El reinado de Elizabeth I Tudor fue una época de triunfos políticos ya que
este marco el inicio de la Inglaterra moderna. Pero además de los logros
políticos también se destaco uno de los mejores periodos de la literatura
inglesa; a este periodo se le llamo
época Isabelina
por que la dramática personalidad de Elizabeth se convirtió en el tema principal
de la literatura. Elizabeth
Tudor I de Inglaterra hizo ejecutar a su prima
María Estuardo de Escocia
bajo acusación de traición. María al ser decapitada estaba rezando, y aunque su
cuerpo ya estaba separado de la cabeza, la boca de la reina siguió moviéndose sin
voz por unos minutos después de la decapitación.
Elizabeth Tudor, la Reina Virgen

El reinado de Elizabeth Tudor,
en detalle, se recuerda como la edad de oro del renacimiento Inglaterra. La
muerte negra de 1347-1353 había matado a cerca de una mitad de los habitantes de
Inglaterra. Fue una tragedia humana terrible.
|

Elizabeth Tudor, la Reina Virgen
|
Tuvo una
infancia muy triste y difícil ya que su padre mando matar a su madre y
Elizabeth creció alejada de la corte por que la declaró una bastarda.
Fue
educada por Roger Ascham .
Poco
antes de morir, Enrique VIII dijo el orden en que
sus hijos podrían tomar el trono de Inglaterra: Elizabeth Tudor de Inglaterra
ha sido una de las figuras mas controversiales de la historia. Un 24 de marzo de
1603 moría a la 1 y treinta de la madrugada sin haber parido un hijo que le
sucediera en el trono.
Cuando Elizabeth nació, ya Enrique se estaba aburriendo de su segunda mujer,
quien era temperamental y caprichosa. Enrique trató de disimular su decepción
por el hecho que este bebé pelirrojo era no más que una hembra y no el ansiado
heredero hombre. Al morir Enrique -tras haber tenido 6 esposas y muchas amantes-
el tuberculoso hijo que tuvo con su tercera esposa Jane Seymour, el príncipe
Eduardo VI,
heredaría el trono. Cuando Eduardo murió muy joven echando los pulmones
violentamente, el trono pasó a la hermana mayor de Elizabeth, la enfermiza y
amargada María Tudor
que
era habida por el rey con su primera esposa
Catalina de Aragón
. |
María trataba de disimular el
odio que sintió por Elizabeth desde que ésta fue concebida, y ya siendo reina
María optó por mantenerla sometida y amenazada.
Al casarse María Tudor con Felipe II de
España, quien era su propio sobrino, Elizabeth pudo respirar un poco menos
presionada ya que su español cuñado le sugería a la adusta María que no fuera
tan drástica. Cuando en 1555 María echó a correr el rumor de que por fin estaba
embarazada, Elizabeth dio muestra de su buen corazón cosiendo una bellísima
ropita para el bebé que nunca terminó de llegar, ya que lo que albergaba en su
vientre María no era un niño sino un tumor canceroso en un ovario.Elizabeth, quien desde chica fue buena costurera, bordadora y tejedora además de
buena cocinera, con toda ternura preparó ropita para el que hubiera sido su
sobrino. Al morir María el
17 de noviembre de 1558, Elizabeth
pasó a ocupar el trono.Se convierte en reina a los 25 años. Pero en ese tiempo Inglaterra tenía
bastantes problemas como: el enfrentamiento religioso, La economía era inestable
y estaba aliada con España, en una guerra contra Francia.
Una vez coronada, Elizabeth decidió que nunca iba a casarse a pesar de que se
esperaba que lo hiciera para garantizar la continuidad de la línea Tudor.
Elizabeth para
justificar el quedarse sola afirma que tiene el más exigente y celoso de los
maridos: el pueblo de Inglaterra. Pero la realidad es que
evita al matrimonio y
al amor. Le basta recordar que no conoció a su mamá debido a que su papá escogió
decapitarla bajo falsas acusaciones de incesto y adulterio para quitársela de
encima. Cuando Enrique VIII murió, Elizabeth había pasado a vivir con su última
madrastra, la dulce y erudita
Catalina Parr. Poco después de la muerte de
Enrique, Catalina Parr por fin se había casado con el gran amor de su vida,
Tomás Seymour
(quien por cierto era hermano menor de la tercera esposa de
Enrique, Juana).
Al llegar a la adolescencia,
Elizabeth se convirtió en una joven espigada, con bella cabellera roja, cutis de
porcelana, silueta de amazona y con unas manos preciosas que gozaba ostentar.
Thomas Seymour comenzó a acosar a Elizabeth. Al inicio Catalina se tomaba en
broma los avances de su marido, sumándose a menudo a los juegos. Pero después
que los encontró a solas besándose apasionadamente en un rincón, Catalina quiso
poner fin al asunto mandando a Elizabeth a vivir a otro lado. Catalina Parr
murió de parto
poco después y el viudo Thomas tuvo serias intenciones de
desposar a Elizabeth, quien le sonó un rotundo no. Poco después de la muerte de
María Tudor, Elizabeth también rechazó la propuesta de boda del viudo Felipe II.
Elizabeth amaba
bailar y según los historiadores lo hacía muy bien. Poseía un guardarropa con
tres mil trajes. Le gustaba rodearse de hombres buenmozos: el conde de Leicester,
Lord Raleigh y Christopher Hutton entre su séquito y Eric XIV de Suecia, el
archiduque de Austria y Carlos IX de Francia entre su multinacional de
admiradores. Lingard opina que solo un estudio psicoanalítico podrá explicar la
contradicción entre su frívola voluptuosidad y su celibato. Su
cabellera lustrosa fue la envidia de muchas de sus damas de compañía, quienes
recurrieron a mezclas peligrosas para teñirse el pelo imitando el extraño tono
de la melena de la reina.
Si bien el matrimonio no le interesaba a Elizabeth, no estaba a salvo del amor.
En su agitada vida, Elizabeth se enamoraría de Robert Dudley
y luego de
Robert
Devereux (Lord Essex). Robert Dudley, Earl de Leicester, mereció de ella el
apodo de Dulce Robin. Era un cortesano alto, noble, bello y galante quien a
pesar de estar casado con Amy Rosbart, perseguía y adulaba en público a
Elizabeth. Cuando se habló de una boda entre Elizabeth y el duque de Anjou (hijo
del rey Enrique II de Francia), Dudley le prohibió que casarse con “ese apestoso
francés”. Las habladurías afirmaron que Dudley solo podría gritarle así a la
reina si ésta le hubiera permitido favores más secretos, y las lenguas se
desataron sobre la reputación de la reina.
Las cosas empeoraron cuando
Amy, la esposa de Dudley, apareció muerta, desnucada, al pie de las escalinatas
en la casa de ambos. No faltaron quienes dijeran que Dudley la había mandado a
asesinar para poderse casar con la reina. Después de este escándalo, Elizabeth
se vio forzada a enfriarse y tomar la decisión de jamás casarse con Dudley para
evitar una deshonra al trono. Dudley luego se casaría en segundas nupcias con
una mujer llamada Lettice Knollys. Elizabeth en realidad nunca olvidó a Dudley,
pues conservaba sus cartas en su mesita de noche.
A la edad de 50 años, y tras descartar las más remotas posibilidades de una
boda, Elizabeth conoció a
Robert Devereux,
Lord Essex. Era descendiente de una
linajuda familia, y cuando se enamoró de él Robert apenas tenía 20 años. El
abismo de 33 años no sirvió para enfriar la pasión que Elizabeth sintiera por
este hermosísimo joven. Lo sobreprotegía tanto que Robert tuvo que irse a ganar
prestigio en la guerra contra España a escondidas de ella, y cuando la reina se
dio cuenta, lo hizo traer a casa para que no corriera peligro. Robert con el
tiempo se volvió insolente, tratando de sublevar a unos pocos en contra de
Elizabeth. Esto fue la gota que derramó el vaso, y
la reina acabó por firmar la
orden para que decapitaran a Robert.
Elizabeth como estadista
figura entre las más sagaces de la historia. La derrota de la española Armada
Invencible fue un factor decisivo en el declive del imperio español, y el odio
que Felipe II y Elizabeth se llegaron a profesar solo puede catalogarse de
regio. Pío Quinto fue el papa que la excomulgó, y Felipe II y este pontífice
cruzaron cartas afirmando que lo más sensato sería hacerla asesinar dado que era
un peligro para la cristiandad. Como patrona de las artes, fue sin rival, y ella
misma fue una gran virginalista, llegando a componer música y a escribir poesía.
El asunto de la virginidad de Elizabeth ha sido objeto de las mayores
especulaciones. Aunque el estado de Virginia en Estados Unidos fue llamado así
en honor a su virginidad por su admirador Sir Walter Raleigh, no faltan quienes
afirman que de doncella solo conservó la fama. No faltan expertos quienes digan
que Elizabeth padecía de hermafroditismo que le impedía ser madre.
Elizabeth misma dijo en una ocasión que aborrecía el matrimonio por razones que
no confesaría ni a un alma gemela. El médico de cabecera de la soberana le
recomendó jamás casarse debida a “dolencias femeninas. Ël galeno Sir James
Melville afirmaba que la monarca tenía escasas menstruaciones. Por otro lado su
salud era buena y su inteligencia era de un genio. Hablaba 7 idiomas, jugaba
ajedrez hábilmente y era bien dotada para las artes. Tras haber sido excomulgada
por Pío V un 25 de febrero de 1570, Elizabeth se profundizó en su doctrina
protestante. Nunca olvidó que este papa la llamó “sirvienta de la iniquidad,
supuesta reina de un sitio donde los peores hombres encuentran refugio.
Elizabeth parece haber sentido
remordimiento luego que ordenó ejecutar a su prima
María Estuardo, reina de Escocia
.
La Estuardo fue acusada, además del asesinato de su segundo marido Henry Darnley
en confabulación con Lord Bothwell, de conspiración contra Elizabeth. El
fantasma de su prima la atormentará hasta su muerte.
Elizabeth al morir era una de las coronas más respetadas del mundo. El hijo de
su odiada prima María-Jacobo I-heredará su trono. Pero el recuerdo de la Reina
Virgen será eterno en la historia.
Desde que Elizabeth tomó el
trono, el Parlamento le insistió que se casara para que el trono de Inglaterra
tuviera un heredero, pero ella prefería estar soltera. Tuvo varios pretendientes
ya que ella contaba con una impresionante personalidad, Elizabeth utilizaba a
estos pretendientes enamorándolos y seduciéndolos pero solo si le interesaba
políticamente, algunos son: El conde de Leicester, el Walter Raleigh y el
segundo conde de Essex.
|