Desfloración ritual: El Mizuage
La ceremonia que marcaba el paso de Maiko a Geisha y
el paso a la edad adulta, se llamaba Mizuage y consistía en
una desfloración ritual.
Era común que todas las Maiko –aspirantes a geishas–, en algún
momento de su aprendizaje, debían pasar por esta experiencia y
aunque muchas la consideraban traumática, también la tenían por
necesaria. Era normal que la Maiko fuera desflorada por un hombre,
por lo menos antes de la finalización de la Segunda Guerra
Mundial.
Este rito de la desfloración estaba a cargo de un hombre rico,
conocido en el Hanamachi, que disfrutaba de la confianza de
la Okāsan –mujer mayor, generalmente una geisha retirada–,
aunque después de esa primera relación sexual, la Maiko y su
patrono de Mizuage (Danna) no mantuvieran en el futuro
ningún tipo de contacto.
Cuando una Maiko era popular, hombres solían ser muchos los
hombres que pujaban por el preciado derecho de Mizuage y un
símbolo de la popularidad de la Maiko –y de su previsible éxito
posterior como Geisha–, estaba en la suma de dinero ofrecida a la Okiya (familia que dirigía el negocio) por tener el
privilegio de desflorarla.
El Mizuage no era fácil y muchas veces tenía una duración de hasta
una semana. Se dice que durante los primeros encuentros, el hombre
que había conseguido el privilegio del Mizuage utilizaba clara de
huevo para lubricar la zona genital de la Maiko e iba preparándola
introduciéndole sólo los dedos poco a poco, hasta que llegaba el
día, marcado por el almanaque en el cual, medio vestidos, el
patrono completaba la desfloración.
El Mizuage no era en modo alguno una ceremonia secreta, de manera
que no sólo muchas Maiko compartían patrono de Mizuage, sino que
el rito se celebraba por todo el Hanamachi y la jovencita repartía
dulces y pequeños regalos en los establecimientos más frecuentados
por ella dentro del local.Tradicionalmente, tras el Mizuage, la
Maiko pasaba a llevar un peinado diferente, llamado Ofuku e
iniciaba la ceremonia del Erikae, en la que cambiaba el
color de su quimono interior y del cuello, pasando a llevar uno de
color blanco en lugar del rojo que habían
llevado hasta ese momento.
Tanto peinado como color del cuello, eran las señales que
indicaban que la Maiko había perdido su virginidad, lo que solía
causarles cierta vergüenza.
Actualmente, sin embargo, ni el Erikae ni el peinado Ofuku son
sinónimos de la pérdida de la virginidad, puesto que tal ceremonia
ya no existe, aunque corran muchos rumores al respecto.
Hoy en día el Mizuage es una costumbre ilegal que ya no se
practica, de manera que podríamos pensar que el peinado Ofuku
tendría que haber caído en el olvido, pero no es así.En la
actualidad, cuando una Maiko ya lleva un tiempo en el Hanamachi y
se considera que ha llegado a la madurez –generalmente al cumplir
los 18 años–, se cambia el estilo de peinado del típico
Wareshinobu al Ofuku, que marca su posición, experiencia y
madurez. Por lo tanto esta simbología ya no tiene connotaciones de
pérdida de virginidad.
La ceremonia del Mizuage se celebraba en un Japón de mujeres
adolescentes ya casadas –a veces apenas mayores que niñas–, de
manera que tal rito se consideraba necesario para mostrar el
salto de joven a adulta.
Actualmente, no hace falta decirlo, además de la prohibición de
dicha práctica, las relaciones sexuales de la Maiko y la geisha
representan un asunto privado de ella, que se vive de forma
natural.
El rito del Mizuage fue prohibido en 1958, cuando se promulgaron
leyes anti-prostitución que incluían, entre otras cosas, la
prohibición de este tipo de prácticas.