Eduardo VII Rey de Inglaterra, hijo de la reina Victoria . Su padre era el Príncipe Alberto de Sajonia-Coburgo-Gotha, primo y príncipe consorte de Victoria. Eduardo disfrutó de gran popularidad y se le conoció sobre todo por su carácter jovial y sus aventuras galantes. Uno de los principales pacificadores de todos los tiempos. Viajero incansable por la paz. Reinó de 1901 a 1910. Fue príncipe de Gales por más de medio siglo debido a lo largo del reinado de su madre. Su mayor contribución radicó en mejor. A decir verdad, Bertie siempre había constituido una decepción para Alberto y Victoria. El niño, segundo de sus nueve hijos y primero entre los cuatro varones, había nacido en 1841.

 

 
Eduardo VII

 

1841 - 1910

 

Se trataba de un niño de aprendizaje lento, en parte debido a que se distraía con cualquier cosa, en parte debido a su carácter perezoso. Le costaba concentrarse, se perdía en medio de cualquier discurso, no cogía el ritmo a un plan de estudio, se hacía el remolón…En fín, un pequeño “desastre”.

 

 Era conocido en toda Inglaterra por su elegancia en el vestir. Durante una visita en la ciudad, cuentan que cuando se dobló para entrar en el coche, rompió el pantalón, por lo que todos sus ayudantes se llevaron una gran sorpresa ante tal hecho, no sabiendo como reaccionar. El, ni corto ni perezoso, se dirigió a la tienda más cercana para comprarse otros pantalones. Como los pantalones eran nuevos y estaban doblados por su parte central, tenían una pronunciada raya en ambas perneras. A el no le importó nada, y se vistió con esos pantalones, pasando el resto del día con ellos puestos. Al ver la gente que una persona tan importante y elegante llevaba raya en los pantalones, al día siguiente muchos londinenses lucían una marcada raya en sus pantalones. Eduardo VII había sido tomado como referencia de una elegancia exquisita. Esta costumbre se fué extendiendo por el resto de países y aún perdura en nuestros días (al menos en los pantalones de vestir).
 


 

En septiembre de 1861, Albert y Victoria mandaron a Bertie a Alemania. La excusa oficial estaba servida: visitaría a su hermana la princesa Vicky, aparte de asistir a unas maniobras del ejército prusiano. Pero lo que se hacía era proporcionar una cortina de humo para el auténtico objetivo de ese viaje: que Bertie conociese a la princesa Alix de Dinamarca, quien, por entonces, se hallaba con sus padres y hermanos visitando a unos parientes.

Bertie sabía a lo que íba, pero Alix no. La chica se sorprendió de lo lindo cuando, una mañana, su madre la instó a ponerse su sombrerito y vestido más favorecedores para hacer un viaje en tren hasta la ciudad de Speyer, en dónde admirarían la catedral. No parecía nada sensato engalanarse para ir a ver obras arquitectónicas. En la catedral, hubo un encuentro “aparentemente casual” de los príncipes de Prusia, Fritz y Vicky, acompañados de Bertie, con la familia danesa. Dado que no tenía la menor idea de lo que se cocía, Alix se comportó con espontánea simpatía, ganándose una buena opinión tanto de Vicky como de Bertie. Bertie había actuado como “un hijo obediente”, acudiendo al encuentro “puramente casual” en una catedral germánica. Más adelante, admitiría que Alix le había agradado. Había visto a una muchacha bonita, risueña, animosa, y, por encima de todo, natural, sin melindres artificiosos. En conjunto, Alix parecía la mejor opción, si pensaba en la lista con los nombres de seis princesas que se había elaborado para que el heredero inglés se decantase por una consorte. Alix, por su lado, estaba “en la luna de Valencia”. Ella no sabía lo que se tramaba a su alrededor. El tenia 20 y ella 17 años.

 

Se decidió que la boda tendría lugar en la capilla de San Jorge del castillo de Windsor , fijándose como fecha el 10 de marzo de 1863. El compromiso matrimonial se había verificado en Laëken el 9 de septiembre de 1862. Por tanto, hubo seis meses de noviazgo oficial antes del casamiento.

 

casamiento

 

Alejandra de Dinamarca-Eduardo VII

 

 

 

Alejandra de Dinamarca fue reina consorte del Reino Unido y emperatriz consorte de la India desde 1901 hasta 1910. Participó en numerosas organizaciones caritativas. Tuvo cinco hijos de su matrimonio con Eduardo VII, aunque a partir de Luisa la tercera, sus embarazos fueron complicados. A los 26 años Alix ha tenido seis embarazos, la prohibición de tener otro niño, quizás fue el primer paso para que se alejaran los esposos. Bertie, consiguió quizás mas libertad en sus juegos favoritos, de coleccionar mujeres.  Alguien debería haberle dicho que si muy pocas se le resistían no era por lo guapo, lo interesante , o lo atractivo....sino simplemente por que era el Príncipe de Gales.

 

SUS HIJOS:
 

  • Alberto Victor (1864-1891), duque de Clarence.
  • Jorge V (1865-1936).
  • Luisa (1867-1931).
  • Victoria (Toria) (1868-1935). Se quedo soltera por los convencionalismos de la época y -por que no decirlo-por el egoísmo de una madre que la condeno a la soledad.
  • Maud (1869-1938), esposa del rey Haakon VII de Noruega.
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Toda la familia, en una imagen tomada en el yate real mientras navegaba por el Solent, en torno a la isla de Wight, durante una visita a Osborne House...

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Revelado contra su status de aristócrata, ya de muy joven el rey  se extravió por los bajos fondos de los alimentos, la bebida, el juego, y el deporte del erotismo. Aunque estuvo casado, su esposa no dio mayor importancia a sus actividades extramatrimoniales, que continuaron hasta que el rey cumplió 60 años y lo encontraron implicado en varios casos de divorcio. Se estima que  mantuvo relaciones con más de tres mujeres a la semana durante más o menos medio siglo. Ni mas ni menos. A los 26 años Alejandra había tenido seis embarazos, la prohibición de tener otro niño, quizás fue el primer paso para que se alejaran los esposos.

 

Alejandra de Dinamarca

Los collares de perlas son algo que no se quitan jamás las mujeres de la casa de Windsor, que se sentirían desnudas sin ellos. Observen  las importantes gargantillas que puso de moda la reina Alejandra.

 

Amantes de Eduardo VII

 

  • Las amantes de Eduardo VII de Inglaterra han pasado a la historia porque fueron muchas y muy famosas. El no reinó hasta los 59 años (su madre, la reina Victoria, se mantuvo en el trono hasta su muerte a los 81 años), y el entonces príncipe de Gales vivió con gran abandono y placer su vida. Sus romances han sido tema de muchos libros, porque aunque estaba casado con la bella princesa Alexandra de Dinamarca fue muy enamorado y amante de mujeres de la importancia de Lady Randolph Churchill, madre de Winston Churchill y  miembro de la aristocracia norteamericana de la época; Daisy Greville, la bella condesa de Warwick; la actriz Sarah Bernhardt y la bailarina La Bella Otero, aunque los grandes amores de su vida fueron tres: la famosa actriz Lily Langtry, la socialite Alice Keppel (bisabuela de Camilla Parker-Bowles) y la millonaria Agnes Keyser. Era apasionado fans de las masajistas y prostitutas, y entre las cortesanas con las cuales se refociló estuvo la célebre española La Bella Otero y la gitana Tadea Mirslác. Otras meretrices célebres que tuvieron momentos alegres con Eduardo fueron Cora Pearl, quien se le presentó vestida solo con un collar de perlas y una ramita de perejil, y Julia Barucci, quien deslizó su traje al suelo apenas le dio la mano Eduardo. Eduardo elogió aparatosamente los encantos de Luisa Weber, la bailarina de cancán que era la estrella del Moulin Rouge de París  y estuvo a punto de perder la cabeza por la actriz Sarah "la Divina" Bernhardt.
    Estando casada y siendo la actriz más importante de su época, después de haber enamorado al Príncipe y a muchos otros hombres poderosos,
    Lily Langtry tuvo nada menos que un hijo con un tío del Rey, a quien este ‘se la había pasado’ al terminar su relación. Pues Langtry —cuyo nombre era
    Emilie Charlotte Le Breton— se fue de Inglaterra y terminó su vida en Mónaco a los 75 años, sola, separada de su último marido, y con la única compañía de la esposa de su fallecido mayordomo, quien se había convertido en su mejor amiga y confidente.
    No todas las mujeres de Eduardo eran cabareteras, y lady Harriet Mordaunt se enamoró tanto de él que le dio un hijo que luego resultó ser ciego.
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  • Eduardo mantenía una relación secreta con una actriz irlandesa, Nellie Clifden, que había comenzado antes de su boda con Alix.

 

 

 

Alice Keppel, La Favorita


En su época, Alice, que creció en un castillo escocés y se casó a los 22 años con el hijo del Conde de Albemarle, George Keppel, conmocionó a la sociedad eduardiana al quedarse embarazada de tres hombres distintos. Tuvo dos hijas, Violeta, hija de Lord Grimthorpe, diseñador del Big Ben, y Sonia, que se suponía hija del Príncipe de Gales, de quien recibía montañas de regalos. La noticia de su tercer embarazo causó gran revuelo cuando salió a la luz. "La señorita Favorita Keppel va a traer otro cuestionable hijo al mundo", dijo la marquesa de Curzon al enterarse. "O es de Lord Stavordales o de H. Sturt". Jamás se supo quién era el padre. Alice perdió el niño. También
 fue la madre de Violet Trefusis, una escritora conocida por sus escandalosas y volátiles relaciones homosexuales con la famosa Vita Sackville-West, y de un hijo llamado George, que dicen que tampoco era hijo del Sr. Keppel, sino de otro de sus amantes. Alice llevó una vida discreta después de la muerte del Rey, viviendo en Sri Lanka por un tiempo, rodeada de su familia, entre ellas su hija Sonia, la abuela de Camilla, que todos decían era hija del Rey, lo que convertiría a Carlos y a Camilla Parker-Bowles en parientes muy cercanos.

 

En 1901 Eduardo VII  se convirtió en el rey y Alice demostró tacto extraordinario para manejar asuntos diplomáticos sumamente delicados. El rey le confiaba asuntos de Estado, cosa que no hacía con su esposa, poco dada a guardar secretos. La reina Alejandra, con actitud noble y filosófica, aceptó la presencia de Alice Keppel en la vida de su esposo "y es probable que, sin decirlo, agradeciera el hecho de que ella entretuviera a Bertie, calmara su constante inquietud y lo hiciera feliz".

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Alice Keppel

El  27 de febrero de 1898 cuando en una cena conoció a Alice Keppel, esposa del honorable George Keppel, hijo del conde de Albemarle. Alice, a su vez, era hija del almirante sir William Edmonston. Ella era fascinante, ingeniosa, vivaz, culta y muy bella. El rey se sintió inmediatamente atraído por ella y se inició una relación que fue aceptada tanto en Gran Bretaña como en el resto de Europa. Alice tenía la capacidad de calmar al rey por muy mortificado que estuviera.

 

 

Agnes Keyser

fue la última amante de Eduardo

 

La benefactora Agnes Keyser fue la última amante de Eduardo VII, la que menos se conoce y la más aceptada por todos en la corte, llegando a ser incluso aceptada por la reina Alexandra, como ‘la gran amiga de mi marido’. Esto ocurrió porque Agnes era una mujer soltera, muy educada, discreta, que con su millonaria fortuna personal nunca dejó de hacer grandes obras de caridad en Inglaterra. Ella era muy conocida como Sister Agnes en los hospitales que fundó con el consentimiento del Rey, labor filantrópica que mantuvo hasta el día de su muerte, la que fue muy sentida por muchos en el palacio de Buckingham. Dicen que Eduardo tenía con ella una unión emocional mucho más profunda que con sus otras amantes, y ambos compartían el haber crecido disfrutando de las mismas comodidades materiales y una crianza similar.

 


Agnes Keyser

 

 

HECHOS CURIOSOS

   ¿Sabías que la actual reina, Isabel II, es la biznieta del rey Eduardo VII ? A Eduardo VII le sucedió Jorge V de la casa Windsor. A la muerte de Jorge V, sucesor de Eduardo VII, subió al trono Eduardo VIII quién abdicó al trono en favor de su hermano Jorge VI, padre de la actual reina Isabel II y quien estuvo en el trono hasta 1952.

  Bertie era un hombre de grandes apetitos, en la mesa y en la cama. Solía hacer cinco comidas al día, pudiendo componerse cada una de las comidas de hasta diez platos…he ahí la razón por la que fue ganando peso. Aparte, le gustaba practicar sexo y encontraba un estímulo positivo en la variedad. Eduardo VII, a través de su madre y de su suegro principalmente, estaba emparentado con prácticamente todos los monarcas europeos por lo que llegó a ser conocido como "tío de Europa".

El zarevich, Alexander Alexandrovich, se casaba a principios de noviembre con la princesa Dagmar de Dinamarca. Esa princesa Dagmar, cariñosamente llamada Minnie, era la hermana favorita de Alix de Gales. Para Alix la situación resultaba muy frustrante. Su estado le había impedido viajar a San Petersburgo para asistir a los festejos que rodearon la boda imperial de su adorada Minnie. Bertie, en cambio, estaba allí, demostrando la misma inclinación por la parranda en San Petersburgo que había demostrado previamente en Marienbad y en París.
 

 Alix había heredado de su madre, Louise, la osteosclerosis, una enfermedad degenerativa del pabellón auditivo; aquellas fiebres reumáticas que ella había adquirido en los embarazos habían contribuido a desarrollar mucho la osteosclerosis, causando una notable pérdida de audición en la princesa. Lo peor, de cualquier modo, era que la fiebre reumática también había dejado a Alix sin movilidad en una de sus rodillas. Para una chica acostumbrada a montar a caballo, realizar acrobacias gimnásticas, patinar sobre hielo y bailar con entusiasmo, era muy triste verse reducida a una semi-invalidez. Alix pasó seis meses en una silla de ruedas, y tardaría dos años en atreverse a bailar de nuevo.

  Sir Charles Mordaunt, baronet, dueño de extensas propiedades rurales en Warwickshire, miembro del Parlamento por Warwickshire, tuvo "la ocurrencia" de involucrar al príncipe Bertie y a los amigos más cercanos del príncipe Bertie en su proceso de separación de su esposa Harriet Sarah Moncreiffe. Harriet se había quedado embarazada, resultando imposible que el autor de aquella concepción hubiera sido el marido dado que Sir Charles se hallaba, en la época en que se había producido el evento, pescando salmones en Escocia. Enrabietado, Sir Charles acusó a Harriet no sólo de haber cometido adulterio, sino de haber cometido adulterio múltiple, con numerosos caballeros entre los que figurarían Bertie y amigos de Bertie. Bertie era inocente de "aquella fechoría": más tarde, se sabría que el padre de la criatura había sido el vizconde Cole. Pero, aún así, se produjo un monumental escándalo cuando Mordaunt insistió en que Bertie debía declarar en su proceso de divorcio de Harriet Moncreiffe. La reina Victoria estaba muy afectada.
 

  Cuando el rey Eduardo VII agonizaba, la reina tuvo la generosidad de enviarle un mensaje a Alice Keppel pidiéndole que fuera de urgencia a palacio. Ella acudió y permaneció a solas con el rey  durante un largo rato. Era la despedida de una pareja que nunca tuvo riñas ni problemas. Respecto al rey  y Alejandra, fue un matrimonio singular, pero hubo entre ellos cariño que jamás se vio manchado por el rencor. La relación entrañable de los amantes duró doce años.

 

  En sus últimos años de vida, el rey fumaba 20 cigarrillos y 20 cigarros, esto hizo que padeciese de una severa bronquitis. En marzo de 1910 se sintió indispuesto mientras estaba de vacaciones en Biarritz. El 27 de abril retornó a Inglaterra debido a las críticas que estaba recibiendo por su prolongada estancia en Francia. El 6 de mayo murió tras sufrir de varios ataques al corazón. Murió a las 23:45 en el Palacio de Buckingham.

 

 Con sus nuevos ocupantes, Eduardo VII y Alexandra, muchas de las grandes estancias de Buckingham Palace sufrieron una remodelación en su decoración, siguiendo los gustos de la Belle Époque para volver a ser el centro de importancia del Imperio Británico. Las remodelaciones en materia de interiorismo del rey Eduardo VII, supusieron serias críticas por parte de un sector que denunciaba que éstas no respetaban los diseños de Nash. Se acordó entonces que dichas remodelaciones se dejarían por espacio de cien años y luego se volverían a remodelar según los diseños originales del arquitecto.

  En la década de 1880, Bertie, fue un asiduo del más famoso burdel de Paris "Le Chabanais", disfrutando a sus anchas de esta silla, ya que no podía disfrutar del trono de Inglaterra, porque su madre no se lo cedió hasta que él tenía 59 años, allá por el año 1901, así que mientras mamá,Victoria I, se dedicaba a reinar y su esposa Alejandra de Dinamarca, a llevar los cuernos con dignidad y elegancia, para que le entrase bien la corona, él practicaba en su silla una y otra vez, que digo yo sería para probar la resistencia de la misma y con el correr de los años, ser tema de este post y de un documental de la BBC.
 

La misión de está exclusiva silla, era para que el Rey pudiera mantener relaciones sexuales con dos mujeres a la vez, y al mismo tiempo pudiera mantener su peso, sin peligro de que se rompiera  ya que era un hombre muy corpulento y de un voraz apetito sexual.

 


 Palacio de Buckingham

 

 

 

Collar de diamantes de la reina Alexandra, efectuado especialmente para taparle la cicatriz del cuello.  Para esconder la cicatriz de su cuello, cuyo origen aún hoy no está del todo claro –algunos afirman que fue resultado de un accidente de la infancia mientras que otros insinúan que fue consecuencia de un intento de suicidio– lleva fulares y vestidos de cuello alto. Esta práctica acaba por originar una moda, de la que muy poca gente sospecha el origen verdadero. Otra de las modas implantadas por esta mujer fue debido a su cojera, que al final acabo imitando la gente.

 

 

 

 
 

 
 

 

 


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