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Los primeros
espectáculos de cabaret no tenían prácticamente ninguna semejanza con el
music hall, ya que
consistían, principalmente, en actuaciones de bailarinas de can-can, cantautores
y travestís (y también mujeres disfrazadas de varones), espectáculos que no
formaban parte del repertorio habitual del music hall. Además, el can can había
sido prohibido por la
censura en el
Reino Unido (época
victoriana). Pero a lo largo del
siglo XX,
los cabarets fueron ofreciendo espectáculos cada vez más variados, por lo que
muchos artistas de music hall también fueron artistas de cabaret y viceversa.
De todos modos, hay
países, como el Reino Unido, en los que el público prefería los espectáculos de
music hall, o
Estados Unidos donde
prefería los de
burlesque. En España,
tuvo más éxito la
revista
que el cabaret.
Algunas salas de
espectáculos, como los
tablaos flamencos, a
pesar de sus similitudes, no se denominan cabarets porque tienen una
historia y una
tradición
diferentes.

El Moulin
Rouge
(en
Francés Molino Rojo)
El Moulin
Rouge (en Francés Molino Rojo), es un cabaret muy famoso de París fue
construido en 1885, el Moulin Rouge se convirtió en salón de baile en
1900; solo las aspas rojas del molino exterior son del cabaret original.
Moulin Rouge fue construido por Joseph Oller, quien ya era propietario
anteriormente del París Olympia. Los primeros diez años del Moulin Rouge
iban de un remolino a otro, eran mucho más que noches extravagantes y se
inspiraban en el circo. Este ambiente favorecía la creatividad artística,
aparecían los círculos literarios con su apetito desenfrenado de
disquisiciones satíricas, mientras los pintores y dibujantes encontraban
particular inspiración en este jubiloso período de entorno superficial.




HECHOS CURIOSOS
El primer escándalo notable
en el Moulin Rouge fue en 1893, cuatro años después de su inauguración,
por un
desfile de Quat'zarts
(carnaval),
organizado por los estudiantes de Bellas Artes. Henri Guillaume, como director
del desfile, y Sarah Brown y Manon, acusadas de haberse mostrado en público "dans
un état de nudité extrème" (en un estado de extrema
desnudez) fueron
condenados con una multa de 100 francos, "avec sursis" (que sólo tenían que
pagar en caso de reincidencia), porque el
juez reconoció "le
caractère artistique et désinteressé" (el carácter
artístico y
desinteresado) del desfile.

Le Chat Noir
Le Chat Noir
(Caveau Artistique, bodega artística), fundado en el barrio
bohemio
de
Montmartre
de París en
1881,
fue el primer cabaret famoso. Entre sus clientes habituales había muchos
escritores,
pero la mayoría eran
pintores
y estudiantes de
Bellas Artes.
Solían actuar cantautores, como Aristide Bruant, y también se presentaban
espectáculos de
teatro de sombras.



El
"Folies Bergère"
las locuras
pastorales
El "Folies
Bergère" fue el primer teatro de variedades abierto en París el 1 de Mayo de
1867, en el 32 de la Rue Richer. Durante los exuberante setenta y ochenta, las
Folies Bergère fueron considerados el lugar más moderno, más excitante de todo
París. El último adelanto tecnológico exhibido en la "Feria de la electricidad"
en 1881, ya había sido instalado en las Folies Bergère: claras esferas,
eléctricamente iluminadas, brillaban junto a las familiares arañas iluminadas
con gas. En concordancia con la Anglomanía de moda en aquellos tiempos, el
establecimiento había sido modelado en base al londinense Teatro Alhambra y, el
día de su apertura, se le proclamó como el primer music-hall parisino -
distinguiéndolo así de los más tradicionales cafés-chantant (cafés-conciertos).
En sus inicios ofrecía una mezcla de circo y actuaciones de canto y baile pero
cerró pronto debido a su escaso éxito. Según se cuenta allí pudieron verse las
actuaciones insólitas de un "mago prodigioso que tragaba serpientes vivas, y que
de su estómago sacaba collares de perlas del Oriente que ofrecía a las señoras".
En 1881 fue reabierto como café concierto, para convertirse más tarde en teatro
de revistas.
El primer espectáculo de "revista" está fechada en 1886 y desde 1893 empezaron a
actuar conjuntos de señoritas. También ofrecía competiciones de trajes y "de
belleza" entre las modelos y artistas que se presentaban. Remodelado en los años
XX, su fachada actual, estilo Art Déco,
muestra un gran relieve realizado por Pico en 1929. Suzon. Y de hecho, realmente
trabajaba como camarera en las Folie Bergère cuando Manet le pidió que posara
para él en su estudio.
Chicas como Suzon servían en la
mayoría de los cafés y restaurantes de la capital, o vendían lujosos objetos
tras los mostradores de los grandes almacenes parisinos, cuya era, en aquel
tiempo acababa justo de empezar. Según el historiador y filósofo Hippolyte Taine,
servir tras un mostrador era el sueño dorado de toda auténtica parisina: era la
oportunidad perfecta de utilizar sus talentos de encandiladora de hombres.
Habían miles de estas chicas trabajando en París, y su modesta elegancia, su
coquetería y sus agudas réplicas contribuyeron enormemente al atractivo de la
metrópolis. Pero las cajeras, camareras y vendedoras cobraban sueldos
miserables, y muchas de ellas se dejaban tentar por la idea de emplear sus
"talentos" más provechosamente. Se unían entonces a las alrededor de 30.000
prostitutas de París que, prefiriendo mantenerse a distancia de los burdeles,
buscaban clientes "furtivamente", dando a sus "padrinos de una noche" la ilusión
de una aventura única y excitante.
Las Folie Bergère era uno de los
principales centros de prostitución, especialmente de la del tipo más lujoso. El
surtido iba desde la elegante Méry Laurent, la amiga de Manet, la cual
disfrutaba del "respaldo" de un dentista americano por la friolera de 15.000
francos al mes, hasta la furcia común que, por un "petit moment", pedía al joven
Charlie Chaplin ,allá por los primeros años del siglo, 20 francos y el valor de
una vuelta en carruaje. Méry se exhibía en el palco; las "cocottes" deambulaban
por el paseo. Las Folie Bergère y las "cocottes" que lo frecuentaban no tenían
poco que ver con la legendaria reputación de "capital del mundo" que tenía la
ciudad. El novelista
francés Huysmans se entusiasmó con el Folies Bergère que, según decía, era el
único lugar en París que "olía tan seductoramente al maquillaje de alquilados
afectos". En sus memorias, Charlie Chaplin recuerda nostálgicamente las damas
que allí trabajaban: "En aquellos días, bellas y seductoras". Las mujeres sin
compañía masculina sólo eran admitidas cuando se hallaban en posesión de una
tarjeta especial, que expedía cada dos semanas el mismísimo director gerente a
las más bonitas, elegantes y discretas de entre las prostitutas.




mujeres del
teatro de revistas

Le Moulin de la
Galette
Le Moulin de la
Galette (Molino de la torta) es un
molino de viento ubicado
en el corazón de
Montmartre, donde corona
la colina más famosa de
París,
Francia. Este molino no
era el único de su especie en la Francia del 1600; Montmartre (de Mons Martiryum)
era un municipio de viñedos, trigales y pastos que, posteriormente se anexó como
barrio a la capital. Con el paso de los años y de la revolucionaria historia
francesa el Moulin de la Galette sufrió importantes cambios: lo que en un
principio fue para moler el trigo y hacer la vendimia, ha terminado sirviendo de
cabaret.
El área ha sido retratada por numerosos artistas, tales como
Pierre-Auguste Renoir,
Henri de Toulouse-Lautrec,
Vincent van Gogh, y
Pablo Picasso.
En 1939, fue declarado
Monumento histórico.

Originalmente el recinto
contaba con dos molinos: el Blute-fin y el Radet, mencionados por primera vez en
1622. En el siglo XVII la familia Debray compra el predio y vive de la harina
que produce el molino. Ofrecían, a su vez, a los paseantes la torta (un pan de
centeno) y un vaso de leche. Los parisinos lo frecuentaban, especialmente los
domingos, para disfrutar del panorama y del excelente pan que allí se elaboraba.

Cuenta la leyenda que en la
revolución de
1814, el hermano pequeño
de la descendencia de los Debray, acabó despedazado y clavado en un aspa del
molino tras intentar defenderse del ataque de los cosacos. Tras la Restauración,
su hijo, Nicolas-Charles Debray, convierte el molino en una sala de baile con
jardines.

Montmartre vive su época de esplendor, en la llamada
belle époque, la
bohemia
se asienta allí, en la colina, y frecuenta sus ateliers, cafés y cabarets. Le
Moulin de la Galette se convierte en sala de fiestas y pierde uno de sus dos
componentes: le Radet. Posteriormente le Moulin fue destinado a diversos usos,
se transformó en sala de cine y durante un tiempo fue una Oficina de
Radiodifusión-Televisión Francesa. Hoy, quizás por respetar la armonía del
barrio, el Moulin vuelve a ser un cabaret.


Pierre-Auguste Renoir
HECHOS CURIOSOS
“Durante todo el
tiempo que estuvo pintando Le Moulin de la Galette – cuenta el hijo del pintor
-, Renoir estuvo viviendo en una casucha vieja de la calle de Cortot.

Cabaret du Neant (el Cabaret de la
Nada o de la Muerte).


"Cabaret
de l' Enfer"
(Cabaret del Infierno, de cuyas historias, ambiente y
personajes, se baso la grandilocuente banda italiana Ataraxia para su impactante
álbum Paris Spleen) y
se construyó
aproximadamente en el año 1900.







Dark Cabaret

"Cabaret
du Ciel" (Cabaret del Cielo)





HECHOS CURIOSOS
En el "burlesque"
llegó a actuar Carlos Gardel. El Zorzal Criollo se presentó la noche del 27 de
febrero de 1917. La decadencia del cabaret empezó después de los 60. Se dejaron
de hacer espectáculos en vivo y terminó siendo una sala de proyección de
películas condicionadas. Hace dos años el Complejo Astor Piazzolla restauró cada
centímetro del antiguo teatro. En la galería, además, se instaló el primer local
de Bonafide. Hace medio siglo está identificada con la venta de perfumes. Los
negocios de esencias en su nave principal van por la tercera generación de la
misma familia de perfumistas.
El
Folies Bergère, en París,
fue inaugurado como
music hall en 1869 y
tenía un bar, pero empezó a presentar espectáculos de cabaret a
finales del siglo XIX.
Para poder hacer la competencia al Moulin Rouge, contrató a dos grandes
estrellas de la época:
Loïe Fuller y
Cléo de Mérode.
En
la
primera década del siglo XX
se creó el primer cabaret
alemán conocido, el
Überbrettl (Buntes Theater,
Teatro Rojo), en
1901. En 1903, el Père Frédé,
guitarrista y
violonchelista, comenzó a
actuar regularmente en el Lapin Agile, en el barrio parisino de
Montmartre, y el local se consolidó. El Armenonville, inaugurado en
1910, fue el primer cabaret famoso de
Buenos Aires,
Argentina.
El
Cotton Club de
Nueva York fue creado por
Jack Johnson con el nombre de "Club DeLux", pero no tuvo éxito, por lo que se
vio forzado a venderlo, en 1923, al
gángster Owney Madden
quien le dio el nombre con el que se hizo famoso.
En
los
años 20 y principios de
los años 30,
Berlín se convierte en la
capital mundial del cabaret, hasta la llegada de
Adolf Hitler al poder (Tercer
Reich). Muchos artistas alemanes de cabaret se
exiliaron por no estar de acuerdo con la
ideología
nacional socialista, o
por ser
judíos o de origen judío.
Fue la época de máximo esplendor internacional del cabaret, ya que estos
artistas pasaron a trabajar en otros países, donde no tenían ningún problema, y
los
hoteles más importantes
de grandes ciudades, como
Londres, Nueva York o
París, empezaron a tener un cabaret, con
orquesta y pista de
baile.
En
1951 abrió sus puertas el
Crazy Horse de París,
muy notable por su carácter innovador,
esteticista y
vanguardista. En los
años 1960 aparece también
en París una nueva forma de cabaret llamada café-théâtre (café
teatro). Los más conocidos son el Café de la
Gare (café de la estación del ferrocarril) y el Théâtre du Point Virgule
(teatro del punto y coma).
Aunque la mayoría de los mundialmente famosos son o fueron parisinos, también en
otras muchas ciudades hubo o sigue habiendo cabarets notables. Entre los que
pertenecen al pasado pueden citarse, entre otros muchos, El Molino de
Barcelona (desde 1899 hasta finales del siglo XX), Die Katakombe de
Berlín (1929-1935), el Armenonville de Buenos Aires (1910-1920) o el
Cotton Club de Nueva York, uno de los más famosos del mundo en los
años 1930. El Cabaret
Voltaire de Zúrich, fundado por los dadaistas en 1916, continuaba abierto a
principios del siglo XXI y el Tropicana de La Habana, fundado en 1939,
sigue siendo uno de los más prestigiosos.
Mata
Hari
fue una de las primeras bailarinas eróticas reconocidas. En París se convirtió
en una verdadera diva del desnudo. Fue tal su éxito que la gente pagaba
cantidades astronómicas para conseguir localidades de las primeras filas en sus
espectáculos de de desnudos.
La historia del
strip-tease siempre ha estado muy ligada a los cabarets, especialmente en París.
Establecimientos como el Moulin Rouge, el Crazy Horse, el Folies-Bergères
o el Le Chat Noir han sido las cunas del strip-teases y han visto crecer a
alguna de las más famosas estrellas del género. En la actualidad, el Crazy Horse
sigue ejerciendo de cabaret y entre sus espectáculos figuran los strip-teases
más calientes del mundo: divas de la talla de Dita Von Teese, Carmen Electra,
Arielle Dombasle o Philippe Decouflé han participado en alguno de sus
espectáculos. Por su parte, el Moulin Rouge fue uno de los primeros en ofrecer
espectáculos de desnudos.
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