Buckingham Palace es la residencia oficial en Londres de la monarquía británica desde el reinado de Victoria I, iniciado en 1837. Desde esa fecha, han vivido entre sus muros seis monarcas, incluyendo Elizabeth II. Desde 1962, la "Queen's Gallery" (Galería de la Reina) es abierta al público y expone una selección de sus mejores obras de arte. Tras el incendio del Castillo de Windsor de 1992, la Reina decidió abrir las puertas de Buckingham Palace a los turistas y londinenses de agosto a septiembre (época vacacional en el que la Reina y la Familia Real se traslada a Balmoral), para recaudar fondos que financiasen su costosa restauración. Construida en 1703 para el 1er Duque de Buckingham y de Normanby, Buckingham House era una mansión privada londinense cuyo cuerpo principal acabaría formando el núcleo del actual palacio real. Comprada en 1762 por el rey Jorge III para convertirla en su residencia privada, ofreció la mansión a su esposa la reina Carlota Sofía, nacida princesa de Mecklemburg-Strelitz. Y, a lo largo de los 75 años siguientes a esa adquisición regia, la residencia creció paulatinamente en manos de los arquitectos John Nash y Edward Blore, quienes añadieron tres alas al cuerpo primitivo formando un palacio más vasto alrededor de un patio de planta cuadrada. Durante el reinado de Jacobo I, éste vendió una parte de la finca por necesidades pecuniarias, conservando la otra parte para crear un jardín de moras de una hectárea, para criar gusanos de seda importados de China. Bajo el reinado de su sucesor, Carlos I, un tal Clement Walker en su obra Anarchia Anglicana (1649), denuncia los jardines de moreras como una nueva Sodoma en el que se desarrollan nocturnamente todo tipo de encuentros sexuales pecaminosos. A finales del siglo XVII, la finca acaba en manos de Sir Hugh Audley, heredero de Mary Davies.

 

EL PALACIO DE BUCKINGHAM

 

 En sus orígenes, se trataba de una pequeña mansión y no de un palacio. La historia de éste se remonta a principios del siglo XVIII, cuando el rey Jorge III compró en 1761 una casa para su mujer, la reina Charlotte, con el fin de disfrutar de un hogar más familiar y entrañable que el del cercano palacio de St James, desde donde se realizaban, entonces, muchas de los cometidos monárquicos. En 1826, su hijo el rey, Jorge IV, encargó a su arquitecto, John Nash, remodelar la casa y convertirla en palacio. Once años después, justo a las tres semanas de su ascensión al trono, la reina Victoria abandonó Windsor y se instaló en el nuevo palacio.

 

El palacio de Buckingham tiene alrededor de 600 habitaciones con elegante mobiliario, una notable colección de pinturas y 20 hectáreas de jardines. El palacio es el telón de fondo de la ceremonia que constituye el cambio de guardia diario, uno de los acontecimientos más conocidos y esperados de Londres. Desde 1837, este palacio ha sido la residencia oficial de la familia real inglesa. En sus orígenes, se trataba de una pequeña mansión y no de un palacio. La historia de éste se remonta a principios del siglo XVIII, cuando el rey Jorge III compró en 1761 una casa para su mujer, la reina Charlotte, con el fin de disfrutar de un hogar más familiar y entrañable que el del cercano palacio de St James, desde donde se realizaban, entonces, muchas de los cometidos monárquicos.

 

Cerca está el palacio de St. James, originario del siglo XVI. Fue leprosería y última residencia de Carlos I el monarca que murió ejecutado por sus leales súbditos.

 

El salón de baile del palacio de Buckingham

 

Algunos salones de recepción están decorados en estilo Chino con muebles provenientes del pabellón real de Brighton y de Carlton house.

Pese a la suntuosidad del interiorismo fruto de los trabajos de Nash y Blore, las chimeneas tiraban tan mal que al final no se utilizaban y todos sus ocupantes se veían condenados a temblar de frío en un palacio magnífico pero sin confort. La ventilación era igualmente inexistente en un palacio con un desagradable olor a moho omnipresente y, cuando se tomó la decisión de instalar lámparas de gas, surgieron las inquietudes por la acumulación del gas en los pisos inferiores. El personal doméstico de palacio, por otro lado, se hacía notar por su descuido y su pereza, por lo que Buckingham Palace tenía fama de residencia sucia y polvorienta.

 

En los alrededores del palacio se encuentran sus jardines. Son los jardines privados más grandes de Londres. El paisaje fue diseñado por Capability Brown aunque más tarde sería rediseñado. El gran lago artificial se complete en 1828 y se nutre de agua proveniente de la Serpentine. Como el propio palacio, el jardín está lleno de obras de arte. Una de las más importantes es el Vaso de Waterloo, una gran urna creada por Napoleón para celebrar su victoria anticipada, que fue entregada sin finalizar en 1815 a Jorge IV. El rey mandó terminar la obran pensando colocarla en la sala Waterloo del Castillo de Windsor, pero el peso (15 toneladas) hacía imposible colocarlo en un edificio. Adyacentes al jardín se encuentran las Cocheras Reales, donde se guardan los carruajes, incluido el carruaje dorado. Este carruaje de estilo rococó fue diseñado en 1760. se utilizó por primera vez en la apertura del parlamento en 1762 y sólo se usa en coronaciones o aniversarios.El lago artificial fue creado en 1828 y recibe agua del Lago Serpentine, el lago que se encuentra en el Hyde Park.

 

Durante la Primera Guerra Mundial, el Palacio, en esa época, residencia del rey Jorge V y la reina María no fue bombardeado. Los objetos de mayor valor de la Royal Collection fueron evacuados a Windsor pero la Familia Real se quedó en Londres. El mayor cambio de la vida en palacio durante la guerra fue la persuasión que hizo el gobierno sobre el rey para que cerrara la bodega y se abstuviese de beber alcohol con el fin de dar buen ejemplo a los supuestamente alcohólicos de las clases bajas. Las clases bajas siguieron bebiendo y el rey tuvo que mantener su abstinencia. Eduardo VIII contó más tarde a un biógrafo que su padre obtenía un vaso de vino de Oporto todas las mañanas, mientras que la Reina bañaba su macedonia de fruta en Champán. Los hijos de los reyes fueron fotografiados en la época sirviendo té a los oficiales encargados de la seguridad del palacio.

Fotografía de la Sala 1844, presidida por el retrato en pie del Zar Nicolás I de Rusia, a inicios del siglo XX.

 

Durante la Segunda Guerra Mundial el palacio sí sufrió daños. Fue bombardeado en más de 7 ocasiones ya que los nazis pensaban que demoler el palacio desmoralizaría a la nación. Una bomba cayó en el patio interior mientras los reyes Jorge VI e Isabel estaban en él, aunque sí hubo daños materiales no hubo daños personales. Sin embargo, estaba expresamente prohibido relatar esos hechos en público. El bombardeo más serio fue el que destrozó la capilla real en 1940. La cobertura del bombardeo se mostró en todas las salas de cine del país para mostrar el sufrimiento común de ricos y pobres. El rey y la reina fueron filmados mientras inspeccionaban los destrozos causados por las bombas en el palacio. En ese momento, la reina pronunció una de sus frases más célebres: "estoy contenta de que hayan bombardeado nuestra casa, ahora puedo ver a las gentes del East End a los ojos". Se ha relatado que en algunas visitas reales a lugares bombardeados, el pueblo recibía a la familia real con abucheos y no con signos de júbilo. No obstante se ha remarcado que los abucheos iban dirigidos al ministro que acompañaba a los monarcas. Esto quedó reflejado en el periódico "The Sunday Graphic" de la siguiente manera:

«El rey y la reina han sufrido las mismas penurias que sus súbditos. Por segunda vez, un bombardeo alemán ha intentado llevar a la casa de sus majestades la muerte y la destrucción. Al final de la guerra, el peligro común al que han estado expuestos los reyes y el pueblo será recordado y convertido en una fuente de inspiración a lo largo de los años.»

El 15 de Septiembre de 1940, un piloto de la RAF, Ray Holmes, interceptó un bombardero alemán intentando bombardear el palacio. Como se había quedado sin munición decidió hacer colisionar su avión con el otro. Los pilotos sobrevivieron. El incidente fue grabado y los restos del avión se exhiben en el museo imperial de guerra de Londres. Al terminar la guerra, el piloto se convirtió en mensajero real. Murió en 2005 con 90 años.

La Carroza de Oro de Jorge III. Famoso carruaje dorado de estilo rococó creado por Sir William Chambers en 1760 para Jorge III, y cuyos paneles fueron pintados por G.B. Cipriani. Fue utilizado la primera vez en 1762, durante la inauguración oficial del Parlamento por el rey Jorge III. Desde entonces, sólo es utilizado por los monarcas para sus coronaciones o durante sus jubileos.

 

HECHOS CURIOSOS

  En junio de 2002, Elizabeth II abrió los jardines reales al público por vez primera, para celebrar su jubileo de oro y en cuyos festejos los londinenses pudieron acudir al concierto "Fiesta en palacio" en el que el guitarrista del grupo QUEEN, Brian May interpretó el "Dios salve a la Reina" en un solo con su guitarra eléctrica desde los tejados de Buckingham Palace. El concierto pop fue precedido la víspera por un concierto de música clásica y, durante las celebraciones del 80 cumpleaños de la Reina en 2006, los jardines sirvieron para acoger una fiesta organizada para 2,000 niños.

  Durante la Iª Guerra Mundial, Buckingham Palace capeó el temporal sin sufrir daños, lo que no impidió que por precaución se evacuasen hacia Windsor todas las obras de arte y el mobiliario más precioso de palacio, mientras que Jorge V y la Familia Real permanecía en "casa". Durante esa época de privaciones, el Gobierno persuadió al rey para que se cerrasen las bodegas de palacio y se abstuviesen todos los miembros de la Casa Real de consumir alcohol durante la guerra, para dar ejemplo a la clase trabajadora. Sin embargo, la populación londinense nunca se abstuvo de beber y el rey estuvo de mal humor durante todo el conflicto al verse condenado a una abstinencia forzada.

Fue otro cantar durante la IIª Guerra Mundial, mientras reinaba Jorge VI. Objetivo predilecto de los nazis, Buckingham Palace fue bombardeado en siete ocasiones por la Luftwaffe; y es que Hitler pensaba que destruyendo el palacio real de Londres, contribuía a la campaña de desmoralización de la nación británica. Una de esas bombas cayó en medio del patio interior de Buckingham Palace mientras la Familia Real se encontraba entre sus muros. Aunque muchas ventanas fueron reventadas por la onda expansiva de la explosión, los daños fueron mínimos. En cualquier caso, esos incidentes casi nunca eran filtrados en tiempos de guerra para no hacer el juego de los nazis. El bombardeo más grave y mediatizado fue la destrucción de la Capilla Real de palacio en 1940; la noticia fue ampliamente publicitada en todos los cines británicos para mostrar el sufrimiento común de ricos y pobres en la capital castigada por la aviación alemana. En el reportaje cinematográfico, Jorge VI y su esposa Elizabeth eran mostrados inspeccionando su residencia bombardeada, perfectamente vestidos.

  El 15 de septiembre de 1940, un piloto de la RAF, el sargento Ray Holmes interceptó un avión alemán que intentó bombardear Buckingham Palace. Sin munición, Holmes decidió derribar al enemigo chocando su avión contra éste; los dos aviones se estrellaron y ambos pilotos sobrevivieron. Ese hecho tan poco usual fue debidamente filmado en ese momento. El héroe británico acabó convirtiéndose en el mensajero personal de Jorge VI hasta 1952. Ray Holmes fallecería a sus 90 años, en 2005, aún recordado y reverenciado por su hazaña kamikaze.

  En el curso de la historia del real edificio, han habido muchos otros incidentes de este tipo. El más increíble es ciertamente el que aconteció en 1837, cuando un niño de 12 años apodado "Cotton Boy", consiguió colarse en palacio para vivir en sus habitaciones sin que nadie se percatase de su presencia durante todo un año. Se escondía en las chimeneas durante el día y, por las noches, dormía en las camas dejando las sábanas negras de ollín. El joven "fantasma" de palacio fue finalmente atrapado en diciembre de 1838, provocando un sonado escándalo en el Parlamento, dando lugar a no pocas acaloradas discusiones sobre la eficacia de la seguridad de Buckingham Palace.

  Sobre las ocho tentativas de asesinato de las que fue objeto la reina Victoria I, al menos tres de ellas ocurrieron a las puertas de palacio. A principios del siglo XX, la explanada frente al palacio fue el lugar predilecto de las sufragistas que se encadenaban a las doradas rejas de Buckingham Palace. A lo largo de los años, numerosos intrusos fueron arrestados dentro del recinto regio, uno de ellos clamando que quería pedir en matrimonio a la Princesa Ana, y que fue internado en un psiquiátrico tras ser declarado "loco".

  Cuando en enero de 1901 accede al trono Eduardo VII, hijo y sucesor de la reina Victoria I, Buckingham Palace recibe una refrescante bocanada de aire. El nuevo rey y su consorte danesa la reina Alexandra, siempre habían estado al frente de la alta sociedad londinense, y sus amistades conocidas como "la pandilla de Marlborough House" eran consideradas como las personas más importantes de la época. Puntualicemos que la mansión londinense de Marlborough House (antigua residencia de los duques de Marlborough), en las inmediaciones de Buckingham Palace, había sido la residencia asignada a los entonces Príncipes de Gales durante el reinado de Victoria I.

 

 

 
 

 
 
  •  Todas las imágenes e información aquí publicados han sido obtenidas de Internet, todas pertenecen a sus creadores. Si en algún momento algún autor, marca, etc. no desean que estén aquí expuestas, ruego nos contacten  para poder tomar las medidas oportunas.. Si alguno de sus autores desea que sean retirados le ruego que me lo comunique por e-mail, no pretendemos aprovecharnos de sus trabajos, solo darlos a conocer. En cualquier caso, si podes aportar  alguna información  de interés,  lo podes enviar vía e-mail para ampliar información.