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Anastasia
Romanov
La
monarquía desapareció cuando el zar y su familia fueron asesinados en
misteriosas circunstancias por los bolcheviques.
Nicolás II y Alejandra, los últimos zares de Rusia, fueron protagonistas de la
historia de amor más grande y, a la vez, trágica, de la dinastía de los
Romanov.
Se conocieron cuando él
tenía 16 años y ella, 12.


Anastasia
Romanov nació en 1901.
Hija de Nicolás II y Alexandra. Una
pariente suya, Anastasia Romanova,
había sido la esposa favorita de
Iván IV
el Terrible
.
Tenia un hermano (Alexei) y tres hermanas (Tatiana, Olga y Maria). Ella vivía
en una de las 100 habitaciones del palacio con su hermana Maria, y al lado de
su habitación dormía Tatiana y Olga. Luego de la revolución los bolcheviques
secuestraron a toda la familia Romanov; Los aislaron por 5 meses en el palacio
y luego los llevaron a Siberia. Un día los despertaron y los hicieron cambiar.
Los llevaron a una habitación pequeña y les dispararon. Se dice que Anastasia
y sus hermanas no murieron enseguida porque su ropa tenia diamantes cosidos, y
estos hicieron que las balas no penetraran el traje..
Por eso hubieron de ser rematados a bayonetazos y disparos en la cabeza.
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Era la
pequeña de las cuatro hijas del Zar y era muy conocida por ser quien
cuidaba constantemente de su hermano el Zarevich Alexis, el pequeño de
la familia. Anastasia se crió junto a sus otras tres hermanas: Olga,
Maria y Tatiana. Junto a ella siempre su adorado hermano Alexis de dos
años menor que ella. Vivió alrededor de una corte sublime, pomposa y
elegante. |

Nicholas
Alexandrovich Romanov nacio en San Petersburgo el 18 de mayo de 1868. fue el
último zar de Rusia hasta su abdicación en 1917; con su ejecución por el
movimiento revolucionario de los bolcheviques durante la Segunda Revolución
Rusa extinguió la dinastía Romanov.
Nicolás, ya de por si, era débil, un buen hombre, pero un mal rey. Llego al
trono confundido, sintiéndose sin preparación. El busco apoyarse en algo que
lo hiciese sentir seguro, algo que el amara, y ahi estaba Alix su esposa.(datos
Wikipedia).
Pero a Anastasia de
carácter algo reservado, disfrutaba de realizar actividades lúdicas como
también tenía entre sus aficiones, salir al campo, practicar tenis, jugar
con sus hermanas o escuchando a su abuela paterna, la zarina Maria de
Dinamarca que disfrutaba de contar miles de historias y cuentos infantiles.
Sabemos que també asistió a actos protocolarios como las fiestas de Navidad
o de Pascua de Resurrección. No hay muchos datos de la joven Anastasia
desde su nacimiento hasta el final de sus días.

ANASTASIA

ANASTASIA
y SU MADRE

ALEJANDRA
era nieta de la Reina Victoria.
El carácter poco sociable de la emperatriz
requería un tipo de vida menos "oficial". El drama que supuso ver a su hijo
padecer la misma enfermedad que mató a uno de sus hermanos (hemofilia),
acrecentó aún más el aislamiento de Alexandra y su delirante misticismo.
Resumiendo, la madre de Anastasia no era precisamente la alegría de la
familia: se auto culpaba de la dolencia de su hijo y vivía en una permanente
ansiedad, temiendo que en cualquier momento Alexis sufriera un fatal
percance.

ANASTASIA
Y SUS HERMANAS

Livadia, el palacio de Nicholas y Alexandra.

Livadia

La noche del 17 de febrero
de 1920, un policía sacó a una joven de 20 años de un canal en Berlín. Como
rehusaba revelar su identidad o responder a las preguntas acerca de la causa
de su intento de suicidio, fue internada en un hospital psiquiátrico
registrada como Fraülein Unbekannt ("Señorita desconocida"). Diagnosticándole
una "enfermedad mental de carácter depresivo", la joven finalmente confesó a
una enfermera que ella era en realidad la gran duquesa Anastasia, la menor de
las cuatro hijas del zar Nicolás 11 y su esposa la zarina Alejandra.
ANASTASIA,
¿IMPOSTORA?.
Anna Anderson
Manahan, una inmigrante americana, murió en Klostersee (Alemania) en 1984 a la
edad de 83 años a causa de una neumonía. Según dicen fue incinerada por deseo
propio. Desde su lejana aparición en Berlín, no dejó de reclamar, durante toda
su vida, que era la hija más joven del zar y la zarina. Según su
relato había sobrevivido, malherida e inconsciente, a la ejecución, siendo
salvada por un soldado ruso que, posteriormente, fue muerto. La vida de Anna
Anderson surgió en 1920 cuando fue salvada de suicidarse en el puente del río
Spree en la ciudad berlinesa. Fue ingresada en un sanatorio mental durante un
tiempo en la que ella se definía como la única superviviente de la familia
imperial rusa e hija Nicolás II. La noticia empezó a sucumbir por toda
Europa. La gente maravillada ante esa magnífica historia, daban motivos para
pensar que si realmente fuera esta joven la verdadera hija del Zar, devolvería
las esperanzas de los miles de súbditos rusos de colocar a un Romanov en el
trono, que fuera arrebatado por los bolcheviques.
El fin de la historia
En 1979, un geólogo y un cineasta rusos localizaron la tumba sin marca de los
zares, gracias a las declaraciones de personas que participaron en el
fusilamiento de la familia real. El triste hallazgo no sale a la luz pública
sino hasta 1991, cuando el agónico régimen soviético ordena la exhumación de
los cadáveres. En la fosa común localizan los restos de nueve personas, seis
adultos y tres jóvenes. El zar estaba a la derecha, tres de sus hijas a la
izquierda y la servidumbre a los pies de Nicolás, con los huesos de la zarina
esparcidos por toda la fosa. A corta distancia hallaron una tumba más pequeña
con cenizas. A partir de 1997 se sometió los restos a pruebas de ADN. Para
verificar que se trataba de los Romanov cruzaron sus códigos genéticos con
muestras sanguíneas de familiares muertos y vivos, incluidos el gran duque
George, hermano del zar muerto de tuberculosis en 1899, el príncipe Felipe de
Edimburgo, primo de la zarina, y Gueorgui Romanov, heredero de la familia
real. Científicos estadounidenses, británicos y rusos realizaron pruebas de
ADN, consiguiendo coincidencias de muestras seguras en 99,8%. Los restos de
Yekaterimburgo eran de los Romanov.
Anna Anderson no solo no tenía relación alguna con la familia real rusa, sino
que su ADN se corresponde estrictamente al de un inmigrante procedente de
Pomerania, región limítrofe entre Polonia y Alemania. Este inmigrante era
nieto de una polaca, Franzisca Schanzkowska y, curiosamente, un investigador
privado, basándose en ciertas evidencias, ya había sugerido hace muchos años
que ese era el verdadero nombre de Anna Anderson. El comentado es, pues, un
claro ejemplo de cómo las modernas técnicas genéticas ayudan a resolver
enigmas históricos tan intrigantes como el que durante cerca de 80 años ha
supuesto la muerte violenta de la familia real rusa a manos de los
bolcheviques.
Su genética fue comparada
con las familias de una lista de desaparecidos entre 1918 y 1920 y se halló
que Ana Anderson no era quien decía y que su auténtica identidad era otra.
Su nombre bautismal era el de
Franziska Schanzkowska,
nacida en Pomerania (Polonia) el 16 de diciembre de 1896 y desaparecida en
marzo de 1920, perdió la memoria cuando trabajaba en una fabrica de Berlin y
al encontrarla cerca de un puente de aquella ciudad, asumió los relatos de
Anastasia que su marido le contara como si fuera de su propia vida.
Estuvo casada con el soldado Tschaikovsky (ruso-polaco) que estuvo presente
en la matanza a los Romanov en 1918.
Ahora descansa bajo una lápida que dice: Anastasia Manahan 1901-1984.
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