Ana de Bretaña, quien fue dos veces reina de Francia y una de las mentes más privilegiadas de todos los tiempos. Se caso con Carlos VIII (Hijo de Luis XI y Carlota de Saboya). Carlos  fallece y  apenas estaba Ana de luto y Luis XII (Último monarca de la rama Valois-Orleáns, hijo del duque de Orleáns y María de Cléves), el nuevo rey de Francia y primo del finado, le propone matrimonio. Ana de Bretaña fue en dos ocasiones reina de Francia. Ella había amado al duque de Orleans antes de casarse con Carlos.

Ana de Bretaña

Ana nació en el castillo de Nantes un 25 de enero de 1477 y  muere un 9 de enero de 1514

 

 

Ana de Bretaña

Sus padres fueron el Duque de Bretaña Francisco II y la hermosa Margarita de Foix. Gozando de buena salud y unos cabellos castaños preciosos. Su infancia se vio colmada de estudios con los mejores preceptores, y se destacó en música, historia y matemáticas. Como chiquilla, la realidad de la vida pronto se atisbó cuando Francia comenzó a luchar por anexionarse la península de Bretaña como un territorio más. El rey Luis XI hizo lo que pudo para vencer la resistencia de los bretones.

Ana tenía apenas 12 años cuando su papá murió y a ella le tocó heredar su responsabilidad. Aunque apenas tenía formas de mujer, le sobraban los pretendientes. Se comprometió con el Archiduque Maximiliano de Habsburgo. Para colmo, la hija de su prometido (Margarita) había sido casada con el rey galo Carlos VIII, aunque la boda no se había consumado todavía. Carlos VIII mandó sus tropas a conquistar Bretaña, logrando dominar varias aldeas bretonas. Luego el rey personalmente sitió a Rennes, refugiándose ahí con Ana. El pueblo bretón le lloró a su duquesa que rompiera con Maximiliano para acordar matrimonio con Carlos.

Ana, quien se consideraba una genuina servidora de su gente, los complació y acordó conocerlo mejor. De la primera presentación, Ana y Carlos se gustaron mutuamente. Roma consintió a anular los compromisos previos de ambos para permitir que hubiera boda. Los esponsales se celebraron en Langeais en el castillo real un 6 de diciembre de 1491. Curiosamente, este matrimonio que fue propiciado por la política, acabó siendo una buena relación a nivel personal. Ana y Carlos compartían aficiones similares, y les gustaba proteger a artistas y sabios. Ana para mayor dicha suya lograba conservar la independencia de su amada Bretaña. Ana y Carlos lograron engendrar 4 hijos, entre ellos el delfín Carlos Orlando, quien moriría a los 3 años de edad.

 

 Carlos VIII Valois, el feo.

 

En 1498 Carlos murió de una forma bastante estúpida al impactar accidentalmente su cabeza contra un marco de una  puerta en el castillo de Ambroise.

Se condujo el cadáver del difunto rey a Paris donde fue expuesto al publico.

Ana de Bretaña paso dos días encerrada en sus aposentos con gran dolor queriendo seguir el camino de su marido. Cuando salio de sus aposentos se presento con ropas de luto negras contrariamente a todas las reinas que su ropaje habían sido blancos. Su muerte deja a Ana dueña y señora única de Bretaña, y a dos días de enviudar ella restaura la Cancillería de Bretaña.

Cuando Ana aun estaba de luto  Luis XII, el nuevo rey de Francia y primo del finado la visitaba frecuentemente. No tardo en proponerle  matrimonio a la reina ya que estaba verdaderamente enamorado de ella, y aunque el estaba casado con Juana de Francia de Valois , jorobada y raquítica y que el había sido obligado a casarse con ella,  confeso repudiar a su mujer. Entonces escribió a Francia para disolver su matrimonio. Al ser declarado nulo su matrimonio con Luis XII se dedicó a servir a Dios, cultivando una especial piedad hacia la Santa Cruz y fundando la Orden de la Santísima Anunciación de la Santa Virgen María.

Luis XII

La boda de Ana y Luis se celebro en Nantes un 8 de enero de 1499. Esta vez no es una atribulada duquesa vencida que concede casarse con su vencedor para evitarle tragedias al pueblo. Esta vez es una reina independiente que escoge libremente casarse sin intenciones de alienar su patria.  En octubre de ese año, Ana dará a luz a su hija Claudia, y en 1510 le seguirá su otro retoño Renée.

Durante unos años Luis y Ana vivieron felices. La corte de Francia jamás había sido un lugar tan honesto.

Tuvieron dos hijas:

 

Ella considera que la independencia de Bretaña se garantizaría mejor casando a su hija con un austriaco que con un francés. Tras una grave enfermedad, Luis XII hace un testamento en el cual rompe el compromiso de Claudia y ordena un enlace con Francisco de Angulema, futuro rey galo Francisco I. Ana busca como guardar la independencia de su tierra y parte en un extenso peregrinaje de su ducado. Trata de disuadir al rey y se encuentra con una negación categórica. Luis XII le gana la partida a su esposa reuniendo a los Estados Generales, quienes dan la aprobación de la boda de Claudia con Francisco. Ana solo logra agregar una cláusula al contrato: que si les nace un hijo o hija, ella se reserva la posibilidad de disponer del ducado a su favor.

Ana a los 36 años comienza a perder su buena salud. La única forma de salvar Bretaña es de casar a Renée su hijo, a toda velocidad y darle la Bretaña como dote, pero la enfermedad de Ana avanza a paso galopante y no logra cimentar la boda de Renée. Ana muere un 9 de enero de 1514. Como reina de Francia, Sus restos reposan en la catedral de San Denis en París. El generoso corazón de esta mujer es puesto en un receptáculo de oro y transferido a Nantes.

Luis XII, muy atribulado (y quizás arrepentido por la forma como la despojó de Bretaña) moriría menos de un año tras el deceso de su esposa tras haber logrado que Claudia se casara con Francisco I llevando como dote Bretaña .

Claudia

Claudia fue eclipsada por su suegra, Luisa de Saboya y cuñada Margarita de Angulema, no tuvo poder político ni influencia. Sin embargo, sus relaciones con su marido fueron buenas, a pesar de sufrir de escoliosis (lo que le produjo una joroba), cojera y probablemente estrabismo, además de carecer de atractivo. En sus últimos años de vida, sufrió de una obesidad "mounstruosa". Supuestamente habría contraído sífilis a causa de su marido y habría muerto a causa de agotamiento. Claudia sería reina de Francia desde la muerte de su padre (1 de enero de 1515), hasta su propia muerte.

 

 El corazón de la reina Ana de bretaña  no estaría indefinidamente en Nantes. Tras la revolución francesa, la tumba de esta reliquia fue rota y la envoltura de oro por poco acaba fundida. El corazón desapareció por varios años, pero luego lo encontraron desprovisto de la envoltura.

Pero el ímpetu de Ana por conservar la soberanía y autodeterminación de su pueblo es una de las historias de valentía y patriotismo más conmovedoras de la historia, y sus esfuerzos por la independencia de su patria merece que a ella se le coloque a la par de héroes como Tipo Sultán, Ho Chi Mihn y la reina Nzingha de Angola.

Al enviudar Luis XII, se vuelve a casar el 9 de octubre de 1514 con María Tudor , hermana del Rey Enrique VIII de Inglaterra), que entonces contaba sólo con diecisiete años. El rey tenía cincuenta y dos y murió al año siguiente (1515). Le sucedió en el trono su yerno y primo Francisco I, casado con su hija Claudia de Francia.

 

 

 

 
 

 

 


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