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En
Grecia la mayoría de las mujeres tenían que admitir un matrimonio de
conveniencia concertado por sus padres, pero eso no impedía que existiesen
ardientes historias de amor.
CITAS DE AMOR
ANTES
Y DESPUÉS DE CRISTO
PARTE I
El acto sexual llegó a ser una
manifestación religiosa. Las orgías dedicadas a Dionisio o Baco, divinidad
masculina de la sexualidad, fueron al principio verdaderos rituales del amor. En
ellos se ofrecía a los dioses un presente para propiciar sus favores, en forma
de fertilidad femenina y terrestre.
La
prostitución fue, desde
la
época arcaica, una
actividad común en la vida cotidiana de las
ciudades griegas más
importantes. Particularmente en las zonas portuarias, daba trabajo, de forma
legal, a un número significativo de personas, constituyendo una
actividad económica
de primer nivel. Ejercida tanto por hombres jóvenes como por mujeres de todas
las edades, la clientela era mayoritariamente masculina.

| Amor...
prostitución ... hetairas...
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Las
heteras constituyen la
categoría más alta entre las prostitutas. A diferencia de las otras, no se
contentan con ofrecer sólo servicios sexuales y sus prestaciones no son
puntuales (de manera literal,
en griego ταίρα,
hetaira significa 'compañía'). Comparables en cierta medida a las
geishas
japonesas, poseen una
educación esmerada y son capaces de tomar parte en las conversaciones entre
gentes cultivadas. Únicas entre todas las mujeres de Grecia,
espartiatas
aparte, son independientes y pueden administrar sus bienes.
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Lais de Corinto, una famosa
hetaira ---
Fue amante de Demóstenes, Aristipo y Alcibíades
Decían que sólo se entregaba a
quienes amaba y que cuando
Demóstenes le ofreció 10
mil dracmas (unidad monetaria de Grecia, sustituida en 2002 por el euro) por
pasar la noche con ella, Lais lo rechazó. Sin embargo, cuando el filósofo
Diógenes se interesó en ella, se acostó con él por nada. Supuestamente Diógenes
vivía en un barril y repudiaba el dinero. Cuando murieron sus amantes y ella se
acabó su dinero, Lais se convirtió en prostituta común, ofreciéndose por dos o
tres dracmas. A la edad de sesenta años, se enamoró apasionadamente de un joven
de veinte. Lo siguió a Tesalia y ahí se le ofreció en el Templo de Venus. Esto
escandalizó a las mujeres del lugar, quienes la apedrearon hasta matarla.

Aristipo,
discípulo de Platón, tenía a la hetaira Lais como su amante.
Fue
una hetaira tan célebre que el propio
Demóstenes
viajó hasta Atenas sólo para conocerla. Cuando se hablaba de sabios y filósofos
en su casa, la joven afirmaba que no había leído sus escritos ni le interesaban.
Los invitados, sorprendidos, le preguntaban la razón de este desprecio y ella,
riéndose, respondía: " Si supieseis lo que me piden y hacen estos sabios y
filósofos cuando están a solas conmigo...".
Se dice que era huérfana, que un comerciante la recogió a los pocos meses de
edad y la mandaba cada día a vender coronas de flores ante el templo de la
diosa Hera. A los diez años, la vio ante el templo el escultor Apeles quien la tomó de
modelo para una estatua de Afrodita. Luego la llevó a Atenas en donde Lais se
hizo famosa al ser aceptada en las alcobas más importantes cuando sólo tenía
dieciséis años. Sintió deseos de regresar a Corinto, y así lo hizo. Nada más
llegar, como correspondía a su condición de hetaira, fue a ofrendar una corona
de flores a Afrodita. Aquel día el templo estaba lleno de prostitutas rogando a
la diosa que alejara la guerra que amenazaba la ciudad.
Los cronistas afirman que cuando Lais entró en el templo, todas las cortesanas
le abrieron paso, impresionadas por su belleza. Una vez depositada la corona de
flores a los pies de Afrodita, la hetaira se despojó de la túnica que la cubría
y también la ofrendó. Entonces los reunidos pudieron ver a una mujer tan
fascinante que, entusiasmados, se la llevaron a hombros.
Lais se convirtió en la reina de las hetairas de Corinto. Miles de adoradores la
asediaban.

----Targelia
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Targelia, belleza
legendaria dedicada a la formación de hetairas (cortesanas) para los altos
círculos griegos.
Fue una reconocida
hetaira en la antigua
Grecia. De acuerdo con
Plutarco, nació en
Ionia y se
relacionaba con los hombres las influyentes de sus tiempos. Targelia era
reconocida por su belleza física, su gracia e inteligencia. Plutarco afirma
que Targelia unía a todos sus consortes al Rey de Persia y era buscada para
atraer la simpatía de
Persia en las
ciudades de Grecia, es decir sus amantes "quienes eran hombres de gran poder
e influencia". Se dice que vivió un largo tiempo en
Tesalia, donde ella
exitosamente propagó la política persa.
Targelia será la
amante del persa
Jerjes I.


---Julia la
Mayor “La viuda alegre de Roma”
Julia la Mayor (39 aC-
14 dC) era hija del emperador romano
Augusto .
A los 14 años fue obligada a casarse con su primo Marcelo de la que
enviudo poco después a causa del envenenamiento de éste por parte de
Livia
, segunda esposa de
Augusto y madrastra de Julia. A los 18 años la volvieron a casar, esta
vez con Agripa , 24 años mayor que ella y con el que tuvo 5 hijos (3
varones y 2 hembras). El matrimonio duró 9 años. La tercera boda sería
con Tiberio , hijo de Livia y hermanastro de Julia, de quien estaba
enamorada desde niña. Como éste no le hacía caso, Julia pidió consejo
a su madrastra Livia, la cual le proporcionó un pócima con la cual
conseguiría el amor de Tiberio y casarse con él. Y así fue.
Pero dicha pócima era un potente afrodisíaco, cosa que hizo despertar
en Julia un ardiente apetito sexual que la llevó a convertirse en una
desenfrenada ninfómana, participando en multitud de orgías y teniendo
múltiples amantes. Algunos escritos hablan de que mantuvo a lo largo
de su disipada vida cerca de 80.000 relaciones sexuales, de ahí que
fuera conocida con el epíteto de “la viuda alegre de Roma”.

Las hetairas eran mujeres
de la antigua Grecia de alto nivel en la escala social cuya ocupación era
acompañar a los hombres. Se trataba de personas bellas, inteligentes e
instruidas. En el brumoso espacio entre la historia y el mito se encuentra
el recuerdo de estas damas de compañía, asociado casi siempre al nombre de
un varón ilustre.
Archeanasa de Colofón, amada por Platón, filósofo.
Aspasia de Mileto, compañera de Pericles, político.
Cirene de Salamina, asociada a Eurípides, poeta.
Diótima de Mantinea, consejera de Sócrates, filósofo.
Friné de Tespia, musa de Praxíteles, escultor.
Lagisca de Atenas, amante de Isócrates, orador.
Lais de Corinto, favorita de Demóstenes, político.
Lamia de Rodas, preferida de Demetrio, rey de Macedonia.
Leontion de Atenas, acompañante de Epicuro, filósofo.
Metaneira de Corinto, inspiradora de Lisias, orador ático.
Metiké, apodada Clepsidra por utilizar un reloj de agua.
Mirrina, amante de Leógoras, padre de Andócides, orador ático.
Neaira de Corinto, esclava de Frinio, hombre rico.
Nikarete de Megara, asociada a Stilpon, filósofo.
Pitónique de Macedonia, acompañante de Harpalo, tesorero de Alejandro
Magno.
Rodopis de Lesbos, casada luego con Káraxos, hermano de la poetisa Safo.
Targelia de Jonia, consorte de Jerjes I, rey de Persia.
Teólite de Quíos, nombrada por el historiador Teopompo.
Teódota de Atenas, compañera de Alcibíades, político.
Teoris de Sición, amada por Sófocles, poeta.
Thais o Agatoclia de Atenas, amante de Alejandro Magno y de Ptolomeo de
Egipto.

Afrodita o Venus
«la
diosa del amor»
Se decía que Afrodita podía
hacer que cualquier hombre se enamorase de ella con solo poner sus ojos en
él. La historia del culto en Afrodisias sigue siendo una incógnita por
falta de datos. Consecuentemente,
madre de todos los romanos.
Afrodita en la
mitología griega,
es la
diosa del
amor, la
lujuria, la
belleza, la
prostitución y la
reproducción.
Aunque a menudo se alude a ella en la cultura moderna como «la diosa del
amor», es importante señalar que normalmente no era el amor en el sentido
cristiano o
romántico, sino
específicamente
Eros (atracción
física o sexual). Su equivalente
romana es la diosa
Venus.
Afrodita tenía sus propios festivales, las
Afrodisias, que se
celebraban por toda Grecia pero particularmente en
Atenas y
Corinto. En el
templo de Afrodita ubicado en la cima del
Acrocorinto (antes
de la destrucción romana de la ciudad en 146 a. C.) las relaciones
sexuales con sus sacerdotisas eran consideradas un método de adoración a
la diosa. Este templo no fue reconstruido cuando la ciudad se refundó bajo
dominio romano en 44 a. C., pero es probable que los rituales de
fertilidad perdurasen en la ciudad, cerca del ágora. Afrodita no tuvo
infancia: en todas las imágenes y referencias nació adulta, núbil e
infinitamente deseable. Mujeres de 15, 16 años esperaban en los escalones
del templo hasta que venia un hombre que pagaba por su virginidad. Las
chicas bonitas eran enviadas a casa el primer dia y las que no eran tan
bonitas se quedaban años en los escalones del templo. Se llamaba el
templo de la
prostitución.

Diego Rodríguez de Silva y Velázquez - Venus del Espejo
Un aspecto universal del
culto de Afrodita y
sus predecesoras que muchos mitógrafos de los siglos XIX y XX han omitido[11]
es la práctica de la
prostitución religiosa
en sus santuarios y templos. El eufemismo griego para estas prostitutas es
hieródula, ‘sierva
sagrada’. Esta costumbre fue una práctica inherente a los rituales
dedicados a las antecesoras de Oriente Medio de Afrodita, la sumeria
Inanna y la acadia
Ishtar, cuyas
meretrices de los templos eran ‘mujeres de Ishtar’, ishtarium.
Esta práctica ha sido documentada en Babilonia, Siria y Palestina, en
ciudades fenicias y en la colonia
tiria de
Cartago, y para la
Afrodita helénica en
Chipre, el centro
de su culto,
Citera,
Corinto y
Sicilia.
Afrodita es en todas partes la patrona de
las
heteras y
cortesanas. En
Jonia, en la costa
de Asia Menor, las hieródulas servían en el
templo de Artemisa.
Zeus la
casó con
Hefesto...
Debido a su inmensa belleza, Zeus temía que
Afrodita fuera la causa de violencia entre los otros dioses. Por ello la
casó con
Hefesto, el severo
y malhumorado dios del fuego y la fragua. La infelicidad de Afrodita
con su matrimonio hizo que buscase la compañía de otros, normalmente
Ares, pero también
Adonis. Hefesto fue
informado del adulterio que su esposa mantenía con Ares por
Helios. Como
venganza, atrapó ingeniosamente a Ares y Afrodita con una red de finas
cadenas que había dispuesto sobre el lecho para que cayeran al más mínimo
contacto. Entonces llamó a todos los demás dioses olímpicos para burlarse
de ellos (sin embargo, «las diosas se quedaron en casa, todas por
vergüenza»); algún dios desenfadado comentó que no le habría importado
sentir tal vergüenza. Hefesto no los liberó hasta que
Poseidón le
prometió que Ares pagaría desagravios, pero ambos escaparon tan pronto
como levantó la red y no mantuvieron su promesa.
HECHOS
A DESTACAR
Afrodita estaba
celosa de la belleza de una mujer mortal llamada
Psique. Pidió a
Eros que usara
sus flechas doradas para hacer que Psique se enamorase del hombre más
feo del mundo. Eros accedió pero terminó enamorándose él mismo de
Psique, al pincharse con una flecha dorada por accidente.
Afrodita era
amante de
Adonis y tomó
parte en su nacimiento.
Pigmalión era un
escultor que no había hallado mujer alguna digna de su amor. Afrodita se
apiadó de él y decidió enseñarle las maravillas del amor. Un día,
Pigmalión fue inspirado por un sueño de Afrodita para fabricar una mujer
de
marfil semejante
a ella, a la que llamó
Galatea.
Pigmalión se enamoró de la estatua y decidió que no podría vivir sin
ella. En el libro III de la
Ilíada de
Homero, Afrodita
salva a
Paris cuando está
a punto de ser asesinado por
Menelao.
Afrodita era muy
protectora con su hijo,
Eneas, quien luchó
en la
Guerra de Troya.
Diomedes estuvo a
punto de matar a Eneas en batalla pero Afrodita le salvó. Diomedes hirió a
Afrodita y ésta dejó caer a su hijo, volando al
Monte Olimpo.
Entonces Eneas fue envuelto por una nube creada por
Apolo, quien le
llevó a
Pérgamo, un lugar
sagrado de
Troya.
Artemisa curó allí
a Eneas.
Afrodisias era una ciudad en la región de
Caria, en lo que
hoy día es
Turquía, a unos 230
km de
Izmir.
Primero fue una ciudad griega y después romana. Fue la flor del imperio
romano. Su nombre sugiere que fue nombrada en honor de
Afrodita, aunque el
nombre original de la ciudad no era Afrodisias, ya que tuvo otros tres
nombres antes de éste. Se empezaron a realizar excavaciones a partir
de la década de
1960. El sitio está
en una zona de terremotos y ha sufrido daños a través de la historia,
especialmente en el
siglo IV y el
siglo VII. Un
terremoto fuerte de la época de Heraclio (610-641) devasto la ciudad
entonces la
hidrología del
terreno se alteró a tal punto que causó inundaciones en ciertas partes de
la ciudad. Todavía existe evidencia de que se instaló plomería de
emergencia para combatir las inundaciones. Aun así no logró
recuperarse del terremoto y cayó en decadencia.

Afrodita compartiría culto
aquí con todos los emperadores de la Dinastía Julio-Claudia
a partir del mismísimo Octavio Augusto.
En la época cristiana, el Estado bizantino cambió el nombre de la ciudad a
Savropolis (la ciudad de la cruz) a fin de romper el poder del culto a
Afrodita y la convirtió en obispado.
El
Templo aún eleva sus elegantes columnas hacia el cielo, mostrando la
grandeza que tuvo que tener en sus comienzos. Es cierto que sufrió
numerosas modificaciones al ser convertido en iglesia durante la época
bizantina, pero no por ello perdió su esencia.
Junto al Templo, todavía se puede visitar el Teatro. Su estructura,
perfectamente conservada, permite ver la grandeza de los espectáculos que
se debieron celebrar aquí. La construcción se realizó totalmente de
mármol. Cerca del Teatro están las Termas de Adriano y el Estadio, de unas
dimensiones extraordinarias.
Las inscripciones
que aparecen en la excavación del teatro, nos informan sobre la historia
del siglo I a.C. de Afrodisias. Una de ellas está en una estatua de oro de
Eros que fue dedicada a Afrodita por Julio César. Otras indican que César
rindió homenaje a la diosa, posiblemente al visitar el santuario.En
el año 44 a.C., después del asesinato de César, la ciudad es saqueada.Julio
Cesar busco la bendición de la Diosa cuando trataba de ser el amo de Roma.
En la actualidad
el culto de Afrodita atrae numerosos visitantes y peregrinos y la fama de
su escuela de escultura llega hasta Roma y toda la cuenca mediterránea.
Las esculturas, bajorrelieves, retratos, sarcófagos, y otros materiales
decorativos y arquitectónicos producidos en Afrodisias se exportan a todas
las partes del gran Imperio Romano. Las canteras de mármol están al
nordeste de la ciudad, en las montañas de Salbakos, actual Babadag. Pero
con el tiempo, las palabras "Afrodisias y Afrodita" son borradas
sistemáticamente de la mayor parte de las inscripciones.

HECHOS CURIOSOS
Las prostitutas, así como hoy ocultan sus negocios haciéndolos pasar
por casas de masajes o los anuncian con luces rojas, en la Edad Media
(s.XII) los disimulaban como si se tratara de tabernas, colgando en su
puerta un ramo. Por esa razón, las comadres empezaron a llamarlas “rameras”,
una palabra que les sonaba más púdica que “prostituta”.
Cabe
destacar que durante largo tiempo la virginidad fue adorada e incluso
en varias civilizaciones antiguas las diosas y sacerdotisas debían ser
vírgenes, y la ofrenda más valiosa a los dioses era la sangre de
mujeres vírgenes.
Mientras
que las mujeres respetables usaban vestidos de
lana o
lino para
evitar que su cuerpo fuese objeto de las miradas de hombres que no
fuesen sus maridos, las hetairas vestían ropajes de gasa de gran
transparencia, que en muchas ocasiones eran de color
azafranado.
También se maquillaban con polvos blancos, moda que sugería que una
mujer con la piel blanca no tenía que trabajar, es decir, que no
estaba expuesta al sol por necesidad. Sus peinados, como los de las
mujeres de clase alta, eran complicados y llenos de postizos.
En el antiguo
Egipto, la lujuria se entendía como una forma de entrar en contacto
con la deidad a través de lo que ellos denominaban prostitutas
sagradas.
En Grecia y Roma era estar con una hetaira o concubina.
Las Bayaderas /
Devadasis eran Sacerdotisas que se consagraban desde la niñez a la
Diosa Laksmi, vivían en el Templo donde eran formadas por una
Sacerdotisa Maestra que les enseñaba a tocar música, a cantar y a
bailar, además de las artes de la seducción. Entre sus funciones
estaban las de intervenir en ceremonias de Fertilidad tocando música y
bailando de manera provocativa para propiciar la intervención de la
Diosa, además de prostituirse a los fieles que venían a adorarla. Se
les permitía tener hijos y los varones eran dedicados asimismo al
culto, prostutución con los fieles y cuidados del Templo.
Solón, uno de los Siete Sabios de Grecia,
fundó el Dicterión, casa de prostitución a cargo del Estado ubicada en
Atenas, convirtiéndose en el primer "Administrador Prostibulario
Oficial". En Siracusa, como en tantas otras ciudades de la época, la
prostitución organizada autorizaba únicamente a las mujeres públicas a
exhibirse y destacar su belleza, acicalamientos vedados a las mujeres
honestas. La Isla de Lesbos -cuna del lesbianismo- abrió su Escuela a
cargo de la histórica Safo, con adeptas que se disputaban premios a la
belleza física y la voluptuosidad.
En la Roma Clásica, algunos prostitutos masculinos esperaban en las
esquinas de los baños a mujeres que solicitaran sus servicios. Según
la jerarquía romana de la degradación sexual, un hombre sospechoso de
practicar
cunnilingus
a una mujer se rebajaba más que uno que fuera penetrado por otro
hombre. Se le imponía el estatus legal de infame, al mismo nivel que
prostitutas, gladiadores y actores, lo cual le impedía votar y
representarse a sí mismo ante un tribunal.



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