|
CITAS DE AMOR
ANTES
Y DESPUÉS DE CRISTO
PARTE 2
En el Siglo V A.C., los templos
religiosos declararon a las prostitutas como “santas” sirvientas de los dioses.
En
todas las épocas, en todos los pueblos, nunca ha faltado la prostitución. La
satisfacción de los deseos sexuales a cambio de una suma de dinero, sin
preocupaciones por las consecuencias morales o materiales, sin un prólogo
extenso o un epílogo, de gran conveniencia desde el punto de vista del hombre,
ha sido el fundamento de la prostitución.
La palabra prostitución proviene del latín, prostitutus. La palabra putagium se
refería a quien vende amor.
Los griegos no solo
convirtieron la prostitución en “santa”, sino que se las arreglaron para crear
niveles discretos de cortesanas. Las hetairas, cortesanas cultas, ocupaban el
primer nivel, llamado también epicúreo. Las hetairas cautivaban a los hombres
que podían financiar sus servicios, con su ingenio, educación y exquisita
belleza. Todas estas eran características que comúnmente no se encontraban ni se
esperaban de las cortesanas de menor nivel.


Amor
... prostitución
... hetairas...
Las
heteras constituyen la
categoría más alta entre las prostitutas. A diferencia de las otras, no se
contentan con ofrecer sólo servicios sexuales y sus prestaciones no son
puntuales (de manera literal,
en griego ταίρα,
hetaíra significa 'compañía'). Comparables en cierta medida a las
geishas
japonesas, poseen una
educación esmerada y son capaces de tomar parte en las conversaciones entre
gentes cultivadas. Únicas entre todas las mujeres de Grecia,
espartiatas
aparte, son independientes y pueden administrar sus bienes.
Friné era una hermosísima
mujer...
Friné es la hetaira más
famosa de la antigua Grecia. Una hetaira es un mujer de compañía, de vida
libre se decía, pero diferente del concepto de prostitutas (llamadas "pailakas").
Las hetairas sabían cantar, bailar y tenían una refinada educación que las
permitía entablar cualquier tipo de conversación, eran "las amigas del alma",
si bien, acompañaban todo eso con un gran atractivo personal. Friné nació en el
año 328 antes de Cristo, en Thespies, siendo vendedora ambulante y pastora.
Sin embargo, su gran belleza no pasó desapercibida y un admirador la llevó a
Atenas para que estudiara en la escuela para hetairas.
Fue amante del escultor griego Praxíteles quien la utilizó como modelo para todas las voluptuosas
estatuas de Afrodita, la diosa del amor.
Hay que recordar que entre los griegos la mujer –a excepción de las hetairas–,
no gozaba de prestigio y era considerada casi un mal necesario para asegurar
la continuidad de la familia. Comparar a una mujer con una diosa no era bien
visto. Y fue ese el motivo por el cual se la acusó de impiedad, que
no era poca cosa, ya que a juicio de los griegos y de acuerdo con sus
creencias, era uno de los delitos más graves que se podían cometer. De modo
que Friné fue detenida y llevada a juicio. Por pedido del escultor, que se
temía lo peor, fue Hispárides –uno de los más famosos oradores de Grecia–,
quien debía defenderla ante el tribunal. Pero toda la retórica del
prestigioso orador no logró convencer a los jueces ni influir en su ánimo.
Friné estaba casi condenada cuando su defensor, como último recurso, hizo
que la joven se desnudara ante los jueces, para demostrar que su belleza era
tal que era digna de ser comparada con la de la diosa.
Cuando la joven se quitó
el manto, en el recinto se hizo un silencio. Era tal la belleza de Friné,
que después de una prueba tan contundente, los miembros del tribunal apenas
si deliberaron. Friné, absuelta por unanimidad, recuperó su libertad y volvió
junto a su amante para seguir inspirando al escultor en su trabajo.
Friné (musa del gran Praxíteles),
quien después de que los macedonios destruyeran la ciudad de Tebas ofreció
la reconstrucción de ésta con la condición de que tuviera la inscripción:
“Alejandro la destruyó, pero Friné, la hetaira, la levantó de nuevo”).

Teodora de Bizancio
(502-548)
Nacida hacia el año 500
después de Cristo y muerta 48 años después.
 |
Era una mujer hermosísima, sagaz y libidinosa, Fue prostituta con clientela entre los
linajudos, bailarina y mujer de alegrísima vida hasta que logró colarse a la
cama del emperador bizantino
Justiniano. Algo mágico debe de haber pasado entre
sábanas para que Justiniano se decidiera a hacerla su esposa, y ya convertida en
toda una emperatriz, Teodora se puso a su altura correspondiente. Justiniano,
viendo lo sagaz que era para la política, nunca le recordó sus pecadillos
anteriores y fue perfecto ejemplo de "lo que no fue en mi año no es en mi daño."
Justiniano adoró a su mujer, le obedeció ciegamente en sus decisiones (y para
beneficio suyo, pues muchas veces la Teo le sacó las castañas del fuego).
 |
DETALLES TURÍSTICOS
Estambul
:
Bizancio
fue el nombre original de la moderna ciudad de Estambul. Bizancio fue
establecida por colonos griegos de
Megara en
667 a. C. y
nombrada en honor de su rey Byzas. El nombre «Bizancio» es una
transliteración del nombre griego original de Βυζάντιον. A
través de los años, esta ciudad estuvo en manos de los
persas, que la
ocuparon y la destruyeron en el
siglo V a. C.
Recuperada por el
espartano
Pausanias en el
479 a. C.,
comenzó a reconstruirla en el
478 a. C. Más
tarde
Esparta tuvo
que disputar su control a los
atenienses,
quienes la tomaron en el
409 a. C., pero
fueron expulsados en el
405 a. C.,
aunque en el
390 a. C.
volvió a manos atenienses. Entre el
336 y el
323 a. C.
estuvo en manos de los
macedonios,
durante el reinado de
Alejandro Magno.
Después de éste, la ciudad recuperó cierta independencia, salvo cuando
en el
279 a. C. los
celtas
conquistaron
Tracia,
imponiendo un tributo a Bizancio.

Marozia prostituta
noble
romana también conocida como Mariozza
( 892 – 955
)

Esta mujer, junto con su madre Teodora, fueron
conocidas como un par de prostitutas que a través de sus
fornicaciones, intrigas y asesinatos, consiguieron poner y deponer
papas a su antojo.
Marozia
noble
romana también conocida como Mariozza, era hija de Teodora (hermana de
Adalberto de Toscana) y del senador romano
Teofilato I
(patricio de origen
alemán Senador de Roma), aunque otras fuentes afirman que su verdadero padre fue el
papa
Juan X . Fue una de las mujeres más
influyentes de su época desde que, en
907, se convirtió en la
amante del
papa
Sergio III
y pasó a dominar la
política papal durante un periodo de unos veinticinco años que ha
pasado a la historia con el nombre de
"pornocracia"
( periodo dominado por dos Mujeres).
En dicho periodo influyó en la elección de hasta seis Papas y ordenó
la muerte de algunos de ellos. Marozia contrajo matrimonio en tres ocasiones con altos
personajes de la nobleza. Su primer marido,
Alberico I
el Mayor, marqués de
Camerino y duque de
Spoleto, la desposó en el año
909 cuando estaba embarazada de la
relación que mantenía con el papa Sergio III. El hijo que nacería en
910 fue legitimado por Alberico
y se convertiría en el futuro
papa
Juan XI. De este primer matrimonio
nacería, hacía el
912,
Alberico II que jugará un papel
protagonista en la futura caída de su madre. En el
años
924, Marozia y Alberico I intentan
hacerse con el poder absoluto de Roma y se enfrentan a
Juan X pero fracasan y Alberico es
asesinado. Juan X era Juan de Ravena que fue
amante de Teodora. Marozia se encuentra entonces en una situación de debilidad
que resuelve casándose con el marqués
Guido de Toscana, de cuya unión
nacería Berta de Lucca (mujer de Estéfano, emperador bizantino).
En ese
mismo año, el trono de Italia quedó vacante al fallecer
Berenguer I.

La elección de su
sucesor provocó un nuevo enfrentamiento entre Marozia y
el papa Juan X, ya
que mientras el papa apoyaba como candidato al trono a
Hugo de Borgoña, Marozia prestó su
apoyo al hermanastro de su segundo marido
Hugo de Arlés. El enfrentamiento se
resolvió esta vez a favor de Marozia y de su marido Guido el cual se
dirigió a Roma al frente de un ejército y tras deponer al Papa lo
encarceló hasta su muerte. En
929 fallece Guido de Toscana y
Marozia decide casarse con el hermanastro de su difunto marido y rey
de Italia, Hugo de Arlés, para lo cual deben anular el matrimonio de
Hugo ya que este se encontraba casado. La anulación matrimonial la
consiguió fácilmente ya que el Papa que entonces regía la Iglesia era
Juan XI, el propio hijo de Marozia. El nuevo matrimonio se celebra en
932 y provocó la rebelión del otro
hijo de Marozia,
Alberico II el Joven, el cual expulsó
de Roma a su nuevo padrastro, tomo el poder y mandó encarcelar, en el
castillo de San Angelo, a su madre y a su hermanastro el papa Juan XI.
En dicha prisión permanecerá hasta la muerte, en
954, de Alberico II de donde fue
trasladada a un convento donde falleció en
955.
Marozia desaparece de la historia como si nunca
hubiere existido. Fue conducida por los subterráneos del castillo y
fue emparedada esa mujer aun joven y bella en camino a la muerte.
Alberico
su hijo... su carcelero rigio Roma por 20 años eliminando la
decadencia de la ciudad. Los papas disfrutaron bajo el mando de
Alberico de una libertad absoluta para ejercer sus funciones
papales y sacerdotales.
A
Alberico que murió casi a los cuarenta años le sucedió su hijo
Octaviano...que fue Juan XII.
HECHOS CURIOSOS
Juan
XII alentaba las violaciones, asesinatos, incendios, todo lo que su
padre habia combatido. Era Nieto de Marozzia y Hugo de Provenza.
Se convirtió en una especie de Calígula Cristiano. Su hambre
sexual era insaciable.
Octaviano, que tomó el nombre de
Juan XII,
fue elegido papa a la edad de 18 años, en el
año 955. El era nieto de
Marozia.
Al papa
Juan XII,
se le atribuyen los siguientes hechos: Cometió incesto con su madre.
Cometió incesto con sus hermanas.
Cometió incesto con su sobrina. Y por si esto fuera poco;
mantenía un harem en el palacio Laterano. El
papa era tan fornicario que a las mujeres de
ese entonces se les prevenía que no fuesen a la iglesia de san Juan
Laterano, ya que podrían ser violadas por su "santidad".
Juan llevó por la fuerza a varias mujeres peregrinas a su cama,
casadas, viudas y vírgenes indistintamente...Juan XII también llegó a
tener cerca de 2000 caballos; y a sus caballos preferidos solía
alimentarlos con almendras e higos empapados en vino.
Numerosos testigos fueron llamados para denunciar; bajo
juramento, los crímenes cometidos por ese papa.
Las acusaciones consintieron, entre muchas otras, que el papa había
ordenado a un diácono en un establo, a su director espiritual
Benedicto lo había dejado ciego quemándole los ojos, y a un cardenal
de nombre Juan lo había castrado ocasionándole la muerte.
Terodora madre
de
Marozzia
por
un
tiempo
fue
el
unico
monarca
de
Roma. Ejercio
su
poder
como
un
hombre. El
autentico
dueño
de
Roma
habia sido en un momento el >Papa Sergio; y Teodora debia su influencia debido a que el Papa era amante de su hija Marozzia. El papado
en una epoca y la familia Teofilato eran una misma cosa.

Aspasia de Mileto

Demasiado bella...
demasiado culta... demasiado sabia... la hetaira amante de Pericles
470 años
antes de Cristo. Una cortesana de la Antigua Grecia
... que vivió en la época de Platón.
Su amor motivó
una guerra...
Aspasia fue sin duda la
hetaira más famosa de la Grecia Antigua. Una hetaira era como una cortesana
de lujo, al modo de las actuales Geishas del Japón. Su influencia en la
vida social y política de su época fue enorme, por lo que algunos autores
la consideran instigadora de varios conflictos bélicos. Nació en torno al año
470 a.d.C. en la ciudad griega de Mileto. Hija de una familia distinguida,
se le atribuyen una belleza e inteligencia sin igual en el mundo antiguo.
Por entonces la ciudad de Atenas era un importante polo de atracción de
artistas, políticos, filósofos, etc, por lo que Aspasia se trasladó a vivir
allí. Poniendo un ejemplo actual, Atenas era como son hoy Nueva York o
París, centros de poder y cultura que atraen a todos aquellos que desean
destacar en la vida. Aspasia se convirtió rápidamente en una celebridad
gracias a su belleza, talento e ingenio, frecuentando los mejores círculos
de la ciudad. Entre sus amistades figuraban personajes de la talla de
Sócrates, Fidias, Alcibíades, Jenofonte y por supuesto:
Pericles. Entre las
habilidades de Aspasia estaban unos profundos conocimientos en materia
amorosa, gracias a los cuales Pericles se enamoró de ella.
Se hicieron amantes, ella veinte años menos que Pericles
que llegó a repudiar a su esposa para vivir
públicamente con Aspasia. Su casa se convirtió en un centro de reunión
gracias a sus cualidades intelectuales, entre las que figuraban la oratoria,
la elocuencia y una refinada cultura.
| Es conocida la gran
influencia que ejerció sobre Pericles, afirmándose que era ella quien le
escribía algunos de sus discursos. Con relación a esto, algunos autores
afirman que el apoyo de Aspasia a la guerra fue decisivo en los
enfrentamientos contra Samos y contra Megara. El primero de ellos como
venganza por la destrucción de su ciudad natal: Mileto, el segundo
degeneraría en la cruenta Guerra del Peloponeso que traería la ruina de
Atenas. Igual que se rodeó de grandes admiradores, tuvo igualmente
importantes enemigos, celosos de su influencia y prestigio. Estos la
acusaron de impiedad, acusación muy grave en la época, pues podía provocar
la condena a muerte como en el caso de Sócrates. Sin embargo, Aspasia logró
obtener el veredicto de inocencia gracias al apoyo incondicional de
Pericles, que tuvo que usar toda su influencia para librar a su
amante.
|

|
Con el tiempo,
Pericles y Aspasia
tuvieron un hijo y llegaron incluso a casarse, legitimando su unión, algo
insólito pues con ello se rompió la tradición que impedía casarse a un
ateniense con mujeres extranjeras (de otra ciudad). La muerte de Pericles
fue a causa de una epidemia en
el año 429 a.d.C. y su mujer supuso un retroceso en
su vida pública, pero no su desaparición. Aspasia volvió a casarse, esta vez con un rico
comerciante ateniense llamado Lisycles, vendedor de corderos
al que parece ser enseñó el arte de la oratoria. Cuando muere su segundo
marido es cuando se retira de la vida pública, desconociéndose la fecha
exacta de su muerte. Parece ser que vivió retirada en una casa de campo
donde daba lecciones a jóvenes alumnas, con el objetivo de perpetuar sus
conocimientos.
|

Sócrates buscando a Alcibíades en casa de Aspasia. |
HECHOS CURIOSOS
Aspasia, realizó
una fiesta que celebraría durante nueve días y nueve noches
seguidas al comenzar la primavera en Atenas. La reunión había
sido preparada con un año de anticipación, asistirían tres mil
invitados que serian atendidos por nueve mil personas. Jamás se había
organizado un evento tan singular, donde confraternizarían todas las
personas importantes del mundo conocido.
La atracción principal de la
reunión seria la presentación de
Dionisos y su formidable comparsa, y
la novedad una red de fuentes donde brotarían seis diferentes y
especiales vinos, la sensacional bebida que propiciaba el sensual y
mágico personaje.
Aspasia
fue maestra de
Sócrates
y se dedicó
con el a la filosofía. Platón también la reconoce como su maestra.

Valeria Mesalina
Mesalina ha llegado a ser usada
para designar a cualquier mujer inmoral y depravada. Valeria
Mesalina nació en el año
25 d.C. En el año 41 se convirtió en la esposa de
Claudio, tío del emperador de Roma,
Calígula;
y quien se convertiría pronto, a su vez en el
emperador. Desde
los 16 cuando se casó con el emperador Claudio hasta los 24 que fue asesinada.
Bajo el reinado de
Calígula,
Mesalina fue una habitué de su corte depravada.
|

|
La
hermosa muchacha tenía solo dieciséis años y Claudio contaba con cincuenta. Además era cojo, y sordo,
por lo que incluso físicamente desagradaba a todo el mundo, sin embargo por
consejo de Calígula, Mesalina contrajo matrimonio con él, obviamente no por amor
o atracción, sino por sus ansias de poder.
Claudio tras
dos matrimonios infructuosos (el primero con
Plautia Urgulanilla
y el segundo con
Aelia Paetina)
se casó en el año
38 con Valeria
Mesalina. Mesalina
disfrutaba realizando grandes fiestas con hombres y mujeres de alto rango que
rápidamente degeneraban en orgías. Y cuando a la emperatriz se le antojaba estar
con amantes de condición más baja, salía a hurtadillas del palacio y se
prostituía en un burdel cercano, con el nombre de Lycisca. |
Se cuenta que en una
ocasión Mesalina desafió a una prostituta muy experimentada llamada Escila a un
concurso sexual, en el que ganaría quién pudiera acostarse con más hombres. Al
amanecer, Escila se declaró vencida después de haber sido seducida por 25
hombres, pero Mesalina continuó durante varias horas más. Esta nunca
quiso a Claudio, pero ambicionaba el poder. En
41 ésta dio a luz su
primer hijo, Tiberio
Claudio Germánico.
Tras esto se sentía protegida frente a todos los ataques exteriores y aprovechó
su poder sin escrúpulos. Poco después tuvieron una hija,
Octavia, pero Claudio
ignoraba sus numerosos encuentros
extramatrimoniales. Era fogosa y díscola, y se
dedicó por diversión a ejercer la prostitución, apostando con todas las
prostitutas de Roma y ganando. Tan sólo en
48, tras haberse casado
secretamente Mesalina con Silio, el hijo de un conocido comandante militar y que
también quería poder, y temiendo una revuelta, ordenó a los pretorianos que
matasen a Silio y que en el mismo acto también
eliminaran a Mesalina. La muerte de ésta fue muy trágica ya que murió en brazos
de su madre.


Otra
famosa hetaira Tais
Propició el incendio del palacio de Persépolis-
Tais era una
cortesana
ateniense de la segunda
mitad del
siglo IV a. C.
Otra hetaira destacada fue la
ateniense
Tais, que sirvió de modelo para los escultores
Fidias y Apeles
y
tuvo loco al poeta Menandro, quien le dedicó enteramente una de sus obras.
Además de todo, esta mujer conquistó al más grande conquistador de su época:
Alejandro de Macedonia(Alejandro
Magno) quien la llevó consigo, para solazarse con su belleza, a
los apartados rincones del mundo que caían a merced de su ejército. Luego de la
muerte del rey, ella pudo agenciarse los favores de
Ptolomeo I
(rey de Egipto
luego de la desmembración del Imperio de Alejandro) a quien otorgó dos hijos. De
Tais se cuenta que fue la instigadora que
propició el incendio del palacio de Persépolis, cuando en una orgía de carácter místico ella invocó al dios de los
tirsos y al rey Alejandro para vengar la afrenta que lustros atrás cometieron
los persas con los templos griegos. Aunque el novelista e historiador
Valerio Massimo Manfreddi da una versión más lógica sobre el
acontecimiento en su gran saga sobre Alejandro, durante siglos la tradición
creyó que la sola voluntad de Tais había sido móvil suficiente para destruir uno
de los palacios más hermosos de la tierra, del cual hoy solo quedan basamentos
agrietados incapaces de hacernos imaginar, a simple vista, el esplendor de
antaño.
En cuanto a la adolescencia de Alejandro, se habla también de otra notable
hetaira,
Polexena, la cual fuera
solicitada y llevada a Pella por la reina Olimpia, para quitarle a su famoso
hijo el gusto por los varones. La disfrutaron tanto Alejandro como Filipo, su
padre pero, tal y como la historia hoy nos lo demuestra, no pareció haber
logrado su tarea a cabalidad, ya que Alejandro en toda su vida no dejó de
alternar sus escapadas con hetairas con su predilección por los guapos y
forzudos soldados.
Desde el mercado de la ciudad,
donde vendía cocos rajados, no tardó en llamar la atención de los ricos señores,
y lo que vino a continuación para ella fue una seguidilla de malas juntas y
dinero a manos llenas.
La casa de Tais era famosa por la belleza de su
anfitriona y por su libertinaje, de tal suerte que los cristianos piadosos de la
ciudad lamentaban la corrupción en la que había caído (aunque los muy hipócritas
no trataran de comprenderla en lo más mínimo y continuaran injuriándola). Pero,
bueno, cuentan las crónicas que
Pafnucio (llamado
Athanael en el libreto de Anatole France,
al que Massenet
puso música) era un eremita del desierto
que tuvo una visión sobre la conversión de la libertina. Hasta el desierto
habían llegado los rumores de su triste fama y por ello el joven eremita había
concebido la ambición de reconvertirla. Disfrazándose con las ropas de un
acaudalado hombre, y con un solo dinar de oro en la mano, se dirigió a Alejandría
y concertó cita con Tais. Aquella larga noche no paró de recriminar a la hetaira
el mal camino que ella estaba siguiendo, amenazándola con los rigores del
infierno. Según el libreto de France, Tais siente horror ante el hecho de
envejecer y dar cuentas de sus acciones al Dios de su infancia, y así, sin más,
es convencida para abandonar sus riquezas, incendiar su palacio y seguir al
eremita hacia un convento de monjas, donde es depositada en calidad oprobiosa de
ramera, sin más oración que un Tú que me creaste, ten piedad de mí. Cumplida la
misión, Athanael vuelve a su ermita y pasan los meses entre rezos y flagelos,
pero sin poder olvidar la belleza de su amiga. Cuando es consciente de lo
perdidamente enamorado que está de Tais, va corriendo hacia el convento para
declararle su gran amor, pero se encuentra con un espectáculo asombroso: toda la
ciudad clama el nombre de la nueva santa, y él solo puede asistir a la agonía de
quien fuera la mujer pública más celebrada; muerte donde ella, convencida de no
conocer nada más bello que la redención cristiana, hace oídos sordos a las
súplicas del monje que tardíamente entra en razón. Por supuesto, así no lo
cuentan las crónicas medievales, éste es el libreto de la ópera, que me parece
por mucho más bello y juicioso que todas esas chorradas cristianas.
Athanael
suplica a su amada olvidar el espectro de la religión y atenerse a ver la
belleza de la vida real, lejos de los espejismos que la injurian y sofocan. La
Tais de las crónicas medievales culmina santa, es cierto, pero Pafnucio parece
hasta complacido de que muera. Al morir
Alejandro se casó con Tolomeo
Lagos, de quien tuvo tres hijos.
HECHOS CURIOSOS
Según el historiador
Clitarco de Alejandría (fragmento incluido en su obra principal;
“Historia de Alejandro Magno”, redactada hacia el año 300 antes
de Cristo), durante el banquete celebrado por Alejandro Magno en
Persépolis en junio del año 330 a. C., y ya cuando éste estaba ya muy
avanzado, por lo que la mayoría de los invitados y el propio Alejandro
estaban ya borrachos, la doncella Tais pronunció un discurso en el que
desafiaba a Alejandro a divertirse con ella y a castigar a los persas
por el saqueo de Atenas quemando la sala de las cien columnas de
Jerjes I. Alejandro, dejándose llevar por las incitaciones de la
muchacha y por la embriaguez del alcohol, se levantó de la mesa y fue
junto a Tais hasta la terraza, desde la cual lanzaron una antorcha a
la sala designada, que se consumió junto a la gran mayoría del
palacio. A partir de este suceso se desconoce por completo el destino
de la joven, aunque se ha verificado el hecho de que a la muerte del
Alejandro, siguió siendo la amante de Ptolomeo, con el que tuvo tres
hijos.


Una historia
contraria a la prostitución...
*Artemisa*La
Diosa Virgen*
En la Antigüedad
griega, Artemisa era una de las 12 divinidades del Olimpo y era
considerada la diosa de la caza y protectora de mujeres y niños.
Hija de Zeus y Leto –o
Latona–, y hermana gemela de Apolo, nacida la primera de los dos. Pidió a
su padre el don de la virginidad y no quiso saber nada del contacto con
varones, porque sentía que su cuerpo era muy sagrado, por lo que ningún
hombre podía verla desnuda. Un día un cazador que vagaba – Acteón, hijo de Risteo y Autonoe, que no tenía otra afición que la caza–, se encontró con
Diana cuando se bañaba. Más le hubiese valido no hacerlo. Diana montó en
cólera, lo convirtió en un ciervo, y murió destrozado por sus propios
perros.
|
Protegía los partos, proporcionando una muerte dulce a las muchachas
que morían dando a luz y cuidaba del crecimiento de los niños.
Artemisa rechazó a todos los pretendientes que
tuvo, entre ellos Endimión y
Acteón (aunque sólo algunas versiones entienden que esto
fue así y otras establecen castigos para estos personajes pero por
otros motivos), y por eso se le dio el sobrenombre de casta.
Aunque llegó a sentirse atraída en cierta forma por Orión,
según algunas leyendas, si bien otras indican que lo mató porque éste
intentó poseerla. Su participación en mitos relacionados con la
castidad, el amor o las relaciones sexuales es muy numerosa, como
vemos en las leyendas de
Calisto,
o Hipólito,
entre otras.
Su séquito de ninfas, con el que se entretenía en bailar cuando no se
dedicaba a la caza, tenía completamente vetadas las relaciones
sexuales. Parece ser que esta aversión por la sexualidad fue fruto de
haber sido consciente de todo su propio parto y haber ayudado a su
madre en el nacimiento de su hermano gemelo Apolo, lo que hizo tener
un gran pavor hacia los dolores del nacimiento. |
 |

Roxelana- la Sultana -
(1506-1558)
La conoció al
comienzo de su reinado y, dejando de lado a las otras mujeres de su harén,
la convirtió en su favorita y su esposa, algo inaudito hasta entonces.
|
 |
La
historia de Roxelana demuestra que el destino no es siempre
irreversible. Cuando niña, Roxelana es ofrecida para el
harem
en un palacio otomano. Pasará su vida como esclava al servicio de
otros. Pero el talento musical de Roxelana, su belleza e inteligencia,
no pasan desapercibidos. Ella se gana el corazón de
lbrahim, mano
derecha y mejor amigo del Sultán Soliman. El la saca del harem para
convertirla en su dama de compañía personal pero, por amor a su amigo,
decide no conservarla para él sino presentarla al Sultán.
Roxelana y
Soliman el Magnifico se enamoran y, contra toda tradición, la esclava
le pide al Sultán que se case con ella. En vez de rechazar su
impertinencia, Soliman acepta la propuesta. Roxelana ya no es más una
esclava sino la esposa legal del Sultán.
|
Ella no sirve más,
ahora le sirven. Es la Sultana. Ella utiliza su nueva posición para
ejercer influencia sobre la arquitectura y la política del Imperio
Otomano. Es ahí donde Ibrahim
traza
una línea. La mujer que él una vez presentó como esclava a su mejor amigo,
se ha entrometido entre ellos e impulsada por adversarios políticos, está
adquiriendo más y más poder. Roxelana, por su parte, está celosa de la
cercana amistad entre Ibrahim y Soliman. Haciendo planes despiadados,
provoca que el Sultán se vuelva contra Ibrahim e incluso lo convence de
asesinar a su mejor amigo. El hombre al que le debe su nueva vida, muere
por su causa.
En 1541, hubo un
incendio en el viejo palacio y Topkapi se transformó en el centro del
poder; ahí llevó Roxelana todo el harén y sus intrigas para separar a
Ibrahim de Solimán.
El mausoleo de Roxelana se encuentra
situado en la Mezquita Suleymaniye (Estambul), cerca del de su amado.
DATOS CURIOSOS
En su forma de Ishtar,
la diosa de la cultura sumeria se convierte en la diosa de la belleza
y la sensualidad babilónica, a la que agradaban los actos de amor
carnal y que para asegurar su veneración y culto se consagraban
vírgenes al servicio del templo, dedicándolas a la prostitución
sagrada, es decir a la prostitución selectiva y puntual, cuyo
provento se dedicaba exclusivamente al servicio del templo. En su
aspecto de divinidad amorosa Innana/Ishtar es la protectora de las
prostitutas y de los amoríos extramaritales, que por cierto no tenían
connotación especial en Babilonia, ya que el matrimonio era un
contrato solemne que perpetuaba la familia como sostén del estado y
como generadora de riquezas, pero en el que no se hablaba de amor o de
fidelidad amorosa.
Las muchachas del
templo, denominadas en Babilonia kadistu (sagradas), fueron llamadas
hieródulas (doncellas sagradas) en Grecia, kadesh (consagradas) en
Jerusalén o devadasis (servidoras de la divinidad) en la India ( la
conocida balada de Goethe) y difamadas por los modernos como simples
prostitutas, originalmente, lejos de ser despreciadas, a menudo
estuvieron consideradas por encima de las demás mujeres.
En la India se celebraban bodas sagradas en época aun más tardía. Asi,
el rey Harsa de Cachemira (hacia 1089-1101), para prolongar su vida,
se unía ritualmente con jóvenes esclavas calificadas de diosas. Y en
la época moderna el hinduismo conserva la costumbre, como punto
culminante de la mística sacramental, en el culto de Sakti, una
heredera de la antigua Gran Madre. En la ceremonia Sri-Cakra («rueda
sublime»), hombres y mujeres, meretrices y monjas, damas de la casta
superior y lavanderas, se sientan juntos, en «círculos mágicos»
formando una fila variopinta, y las mujeres, desnudas, sólo cubiertas
por adornos, se unen con los hombres, tras recibir la bendición. En el
budismo tántrico —que pone en boca de Buda palabras como «las mujeres
son las diosas, ellas son la vida»— el maestro, tras una cortina,
bendice con su falo («vajra»: diamante) a la muchacha, que debe ser
hermosa y tener entre doce y dieciséis años, y después ordena a un
joven que adore a la consagrada (llamada «vidya»: sabiduría) y se
empareje con ella.
Tropezamos
con emparejamientos de seres humanos y animales (sagrados) en cuentos
y mitos, pero también están atestiguados históricamente.
Herodoto
informa del macho cabrío
de Mendes, llamado «Señor de las Jóvenes» porque las damas se unían
con él con el fin de engendrar hijos «divinos». También Ovidio conoce
al chivo sagrado que habría dejado embarazadas a las sabinas. Al macho
cabrío, protagonista de mitos griegos, animal de culto de Afrodita, de
Osiris y de otros dioses, siempre se le ha atribuido una gran
actividad sexual. Dionisos prefería la forma de toro o de macho cabrío
a todas las demás.
Los esponsales sagrados
eran seguidos de copulaciones colectivas, como ocurría durante las
grandes fiestas de la vegetación en el culto de Istar, donde primero
copulaba el rey con la gran sacerdotisa ante los ojos de todo el
pueblo y después se emparejaban los reunidos de forma más o menos
aleatoria. «No se escogía como pareja al ser al que se amaba, porque
fuese hermoso, joven, fuerte, inteligente, viril, potente o atractivo
en algún otro sentido. Viejo y joven, hermoso y feo, hombre y animal,
padre e hija, madre e hijo, hermano y hermana, varón y varón, mujer y
mujer, niño y niño… Tal promiscuidad era orgía en su sentido original,
sacrificio, culto al dios.
Clemente de Alejandría,
uno de los Padres de la Iglesia, se lamenta de la situación: «Una
funesta costumbre reina entre los carpocratianos, pues tan pronto hay
un banquete, los hombres y las mujeres deben excitar sus apetitos,
apagar luego las luces y aparearse a su gusto. Bajo los cimientos de
Notre-Dame de París se descubrió un altar (consagrado a Cernuno, una
divinidad cornuda) sobre el cual se celebraban «misas negras». Así que
basta con elevarse espiritualmente hasta Dios para que nada sea
pecado». La joven equiparaba el éxtasis místico a la cópula de los
amantes y descubría la vida eterna y el paraíso, en este mundo, en la
«transubstanciación de la unión del
hombre y
la mujer».
Uno de los grandes
imperios musulmanes fue el otomano, fundado a finales del siglo XIll
por Osmán (1300-1306), también conocido como Utmán I, y que con el
gran sultán Solimán el Magnífico (1495-1566) alcanzó su máximo
esplendor cultural. Solimán
fue el
Sultán más rico y poderoso del imperio otomano.
Solimán sucedió en el Trono a su padre, Selim I el cruel, en 1520.
Extendió sus dominios desde Bagdad hasta Hungría a Península arábiga,
Persia, lo Cárpatos... Reconstruyó los muros de Jerusalén. Expulsó de
la isla de Rodas a los Caballeros de Malta. Tomó Trípoli, Belgrado y
llegó hasta las puertas de Viena haciendo temblar a toda la
cristiandad.
Frente al mausoleo
de Solimán se encuentra el de su esposa Roxelana (Hürrem Sultane).
En realidad el título
Sultán, para el soberano otomano, era no mas que uno de sus tantos
nombres y títulos, ya que desde tiempos indefinidos (o sea anteriores
al islam) nunca se ha dejado de utilizar los rangos expresados en
palabras puramente turcas como Han o Kagan.De hecho el Sultán otomano
llevaba el titulo de Califa (Halife en turco) desde 1517.


|